La Cámara de Diputados seguía esta madrugada debatiendo el proyecto anulatorio de la ley de Caducidad, en medio de una gran tensión en el Frente Amplio que en las próximas horas puede llegar a pedirle la banca a Víctor Semproni.
El diputado es el único de la bancada del Frente Amplio que no acompaña el proyecto, por lo cual además se someterá al Tribunal de Conducta Política de la coalición de izquierda.
Anoche, fuentes del Movimiento de Participación Popular (MPP), el sector mayoritario del Frente Amplio, dijeron a El País que hoy viernes se definirá si se le pide la banca a Semproni. El diputado fue electo por el bloque Espacio 609, que integra el MPP como socio mayor, además de varios sectores chicos como el de Semproni, Congreso Frenteamplista.
Ayer, antes y durante la sesión de la Cámara de Diputados, continuaron las presiones para que Semproni cambiara de posición y acompañara la anulación de la ley de Caducidad. (Ver página A8).
Del voto de este legislador dependía la aprobación del proyecto, ya que de no votar y estar todos los diputados en sala, el empate 49 a 49 marca un resultado negativo.
A la hora 4.05 de hoy le tocó hablar a Semproni. El legislador dijo que su discrepancia es "con el camino que marca la propuesta" de anulación, y afirmó que está "totalmente de acuerdo y en pie de lucha para borrar" la ley de Caducidad del sistema legal uruguayo. Además sostuvo que la iniciativa de anulación es "poco segura, poco efectiva y tal vez generadora de dificultades".
Semproni indicó que no se siente "solo" en su posición, ya que ésta es coincidente con la que expresaron el presidente José Mujica y el vicepresidente Danilo Astori a la bancada del Frente Amplio el 4 de mayo, cuando fueron a pedir que no se votara el proyecto que anula la ley de Caducidad.
El diputado aclaró que acatará la "disciplina partidaria" salvo en los temas de "conciencia", como considera lo es la ley de Caducidad. Y remató, al límite de su tiempo, que seguirá luchando "por verdad, justicia y castigo a los culpables".
Una vez terminado su discurso, se retiró de sala.
Aún restaban hablar seis diputados antes de la votación.
debate. La maratónica sesión de Diputados comenzó sobre la hora 15 con una intervención del oficialista Felipe Michelini (Nuevo Espacio), que fundamentó por qué el plenario debía aprobar el proyecto de anulación.
Este proyecto es para "superar la herencia de impunidad", dijo. Definió la ley de Caducidad de "inconstitucional" y contraria a las normas del derecho internacional, que "agravó la situación de las personas víctimas del terrorismo de Estado" al impedir la prosecución de las causas judiciales. "El objetivo de la ley de Caducidad fue evitar los juicios", afirmó.
En caso de anularse la Caducidad y comenzar a ser citados los militares a los juzgados, Michelini dijo que "los asesinos de uniforme y de escritorio gozarán de las garantías que sus detenidos no tuvieron".
"No es cierto que no se pueda legislar en contra de lo resuelto en los plebiscitos. El Poder Legislativo puede hacerlo. No hay super leyes que se coloquen por fuera del Parlamento", afirmó, en referencia a las dos consultas que ratificaron la ley de Caducidad, en 1989 y 2009.
Michelini criticó expresiones del presidente Mujica, que en el acto en Las Piedras por el Bicentenario, dijo el miércoles que el odio no permitirá superar las diferencias entre los uruguayos. "Se afirma que es el odio que inspira nuestro accionar. Es injusta, tremendamente injusta esa afirmación para con los familiares" de los desaparecidos, sostuvo Michelini.
Uno de los informes en minoría fue firmado por el diputado Gustavo Borsari (UNA), que enumeró una serie de "acciones terroristas" cometidas por el MLN-Tupamaros a partir del año 1963. En una intervención básicamente política, Borsari acusó al Frente Amplio de "avasallar al pueblo, que habló en dos ocasiones. Es un intento grosero que no puede pasar por encima de la voluntad popular".
Borsari recordó que la ley de Caducidad ha funcionado, a un punto tal que "al amparo de esta ley están presos 27 responsables de violar los derechos humanos" en dictadura.
En representación del Partido Colorado, Fitzgerald Cantero (Vamos Uruguay) afirmó que la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA "no dice que deba seguirse este camino, sino que afirma que la ley no debe ser un obstáculo para continuar las investigaciones" en los casos denunciados.
"El Frente Amplio no podrá hablar más de la participación de la gente, porque no se puede desconocer la voluntad de la población", dijo.
El último informe en minoría lo presentó Iván Posada, del Partido Independiente. "La bancada del gobierno deja al presidente extremadamente debilitado", advirtió, y dijo que la anulación "es una clara deslealtad al pronunciamiento de la ciudadanía".
Durante el transcurso del debate, varios diputados del Frente Amplio ingresaron en la discusión con representantes de la oposición. El diputado José Bayardi le apuntó a su compañero de bancada Semproni, a quien recordó sin nombrarlo que "nadie está acá si no es por la fuerza política".
Doreen Ibarra (Fidel) respondió a críticas de la oposición sobre la definición a la que arribó el Frente Amplio, precisando que los otros partidos "no se deben inmiscuir en la orgánica" de la coalición de izquierda. Luego preguntó por qué gobiernos colorados y blancos no investigaron la situación de los desaparecidos. "Quieren que todo siga igual (con la ley de Caducidad vigente), nada les viene bien", subrayó Ibarra.
"Como personas de izquierda tenemos como una de las premisas la defensa de los derechos humanos", dijo Ibarra, y reiteró que la bancada actúa por mandato del Plenario Nacional del Frente Amplio.
La diputada socialista Daisy Tourné también le reprochó a la oposición que cuestionara la forma de decisión interna del Frente Amplio. "¡Es mi partido!", exclamó Tourné, al afirmar que no permitirá que se lo ponga en tela de juicio.
El diputado Javier García (Alianza Nacional) acusó al Frente Amplio de "querer licuar sus problemas propios y echarle la culpa a la oposición".
García indicó que los legisladores del Frente Amplio agraviaron a la oposición en sus intervenciones, pero que sin embargo fueron tres de sus senadores (Jorge Saravia, Eleuterio Fernández Huidobro y Rodolfo Nin Novoa), junto a Semproni, los que se opusieron al proyecto anulatorio.
"Estamos ante una situación insólita, porque hace más de seis años que se aprueba solo lo que el Frente quiere que se apruebe. Hoy esta ley no se aprueba no por culpa de la oposición, sino porque hay legisladores de la fuerza política de gobierno que están en contra. Que no se le culpe a la oposición", sentenció García.
Por su parte, Darío Pérez (Cabildo Frenteamplista) pidió perdón a los frenteamplistas "por no saber resolver esta disyuntiva" que generó la discusión del proyecto anulatorio de la Caducidad. "Al final de esta sesión vamos a ser derrotados, estarán tristes los familiares de quienes sufrieron la tortura. ¿Quién celebrará esta victoria? ¿En qué aquelarre levantarán un vaso con líquido color ámbar? Esto no es por disciplina partidaria, es por la Justicia".
Diputados se fueron a ver el partido
A partir de las 20:00, cuando se iniciaba el partido Peñarol-Universidad Católica, comenzó a menguar la presencia de parlamentarios en el recinto.
Algunos legisladores se iban retirando a sus despachos a ver el encuentro futbolístico y desde los pasillos del Palacio se escuchaba el griterío en cada incidencia del partido.
En sala varios diputados y funcionarios se apiñaban frente a algunas computadoras y comentaban en voz alta las vibrantes alternativas del encuentro.
Mientras tanto, afuera la Policía colocaba una guardia de varias decenas de efectivos, pero también en el exterior había menguado radicalmente la presencia de manifestantes.
Por ello, poco rato después se retiró la guardia y quedaron los efectivos de la seguridad parlamentaria y los que se habían instalado en apoyo de estos.
En tanto, el público seguía el debate desde la barra sin realizar comentarios.
Para llegar a ese lugar, realizaron algunas horas de cola para la revisación policial. En varias ocasiones el presidente de la Cámara, Luis Lacalle Pou, llamó la atención por el murmullo en sala sin señalar a la barra como causante de ese ruido.
"Hubo miserias de todos lados"
En una clara defensa del proyecto, ya entrada la noche, el diputado Luis Puig (PVP) explicó que la aprobación de la ley no hace parte de una "revancha", ni tampoco de "torturar a los culpables".
Puig agregó: "Queremos que la verdad y la Justicia abran camino a saber qué pasó. Por eso, que nadie piense que todo esto terminó esta noche".
En el otro extremo, el diputado José Carlos Cardoso (Unidad Nacional) aseguró que el Frente Amplio insiste con "un debate que tiene sabor a revancha". En el mismo sentido replicó: "No se está buscando la Justicia, aquí hubo miserias de todos lados. Debemos dejar atrás el Uruguay de la confrontación".