A horas que comience la polémica votación en la Cámara de Diputados para anular la ley de Caducidad, el presidente José Mujica le pidió al diputado Víctor Semproni (Espacio 609 y contrario a la iniciativa) que acate la decisión del Plenario Nacional del FA y apoye el proyecto del partido de gobierno.
Mujica, en su audición radial de M24, llamó a Semproni a no retirarse de Sala, que acompañe la decisión "a pesar de su discrepancia" para mantener la "unidad de acción", algo que, afirmó el mandatario, es de "enorme importancia" para un gobierno.
"Un país puede tener un gobierno bueno, malo o regular. Pero lo peor que le puede pasar en no tener gobierno", dijo Mujica y reconoció que el Parlamento deberá resolver sobre una pésima ley que nunca debió haber existido en su expresión, pero poco importa eso".
"Lo importante", continuó, "es que hay una decisión de la mayoría de la fuerza de gobierno" y que por razones de disciplina partidaria "debería ser acompañada".
HISTÓRICO.
A partir de la hora 15 los diputados deberán definir si aceptan las modificaciones que introdujo el Senado en el proyecto interpretativo que deja sin efecto los artículos 1º, 3º y 4º de la ley de Caducidad, vigente desde diciembre de 1986.
Semproni (Espacio 609) tiene el voto clave para definir la aprobación del proyecto, pero ya anunció que, en contra de lo que definió el Frente Amplio en su último Plenario Nacional, no acompañará la iniciativa.
Semproni dijo a El País que se reunió ayer con el senador Rafael Michelini (Nuevo Espacio), quien lo intentó convencer de reconsiderar su postura, pero no la cambiará "bajo ningún concepto"
(ver nota relacionada).
INFORMACIÓN.
Mujica también se refirió a la necesidad de los familiares de detenidos-desaparecidos durante la dictadura a contar con información sobre sus seres queridos.
Argumentó que la información que "no hemos tenido en todos estos años debe estar en la cabeza de algunos de los mandos retirados que nunca han buscado la forma de que esa información llegue" y se lograra tener "al menos parcialmente saldado el tema". Para el presidente esa es una de las "peores interrogantes que tenemos hacia el pasado".
Además reivindicó el reclamo de los familiares ya que dijo "de todas las llagas del pasado, esa es la peor y no solo tienen el derecho sino además el deber" de hacerlo. Aunque también recordó la necesidad de no saturar a nuevas generaciones con "nuestros viejos problemas", retomando algo que dijo ayer en su discurso en Las Piedras
(ver nota relacionada).
"De nuestros viejos problemas éste es el más grave. Yo diría que pende y seguirá pendiendo hasta que se le dé respuesta", finalizó.