DANIEL ISGLEAS/EDUARDO DELGADO
En la conmemoración del Bicentenario de la Batalla de Las Piedras y de la primera acción organizada del Ejército, su comandante Jorge Rosales pidió un "reconocimiento social" para los militares. Hubo un desfile militar de gran magnitud.
En un "clima de fiesta nacional", como lo calificó el comandante en jefe del Ejército, Jorge Rosales, unos 2.500 efectivos de las Fuerzas Armadas desfilaron ante autoridades políticas, militares y unas 100.000 personas por Bulevar Artigas, principal arteria de la ciudad de Las Piedras, el mismo lugar donde hace dos siglos se libró la batalla en la cual las fuerzas españolas de ocupación fueron derrotadas por las huestes lideradas por el Gral. José Artigas, cobrando fuerza el proceso de emancipación iniciado a fines de febrero de 1811 con el llamado de Artigas a independizarse de la corona española.
El festejo coincidió con la celebración del Día del Ejército Nacional, aunque éste fue oficialmente creado el 21 de febrero de 1829.
La fiesta contó con la participación de efectivos militares de Argentina, Chile, Brasil y Paraguay, así como con la presencia de los ministros de Defensa Arturo Puricelli (Argentina) y Nelson Jobim (Brasil), quienes ocuparon el estrado principal junto al presidente José Mujica y demás autoridades.
El comandante Rosales hizo una semblanza de la gesta artiguista que dio nacimiento a las tropas militares organizadas, luego de lo cual no dejó pasar la oportunidad para mencionar los "problemas" que hoy tiene la fuerza de tierra para cumplir con su nueva misión.
CONDICIONADO. Por ejemplo, Rosales aludió a que la actualización necesaria de roles a partir de la vigencia de la ley marco de la defensa nacional impulsada por el gobierno del Frente Amplio, encuentra al Ejército con "la necesidad de convertirse en una fuerza operativa sustentable y eficiente, organizada, equipada, instruida, entrenada, educada y motivada profesionalmente", indicó el comandante.
A continuación, sostuvo que para acometer esa tarea el Ejército está "condicionado" por "problemas de funcionamiento e inversión, de captación de personal superior y subalterno, así como un incremento de participación en las misiones subsidiarias", explicó, en referencia a labores de tipo social y de otras áreas fuera de su normal competencia específica, como custodiar cárceles, recoger basura, ayudar en catástrofes naturales, entre otras.
No obstante, dijo que la actualización se hará con "optimismo y esperanza", para "cumplir de la mejor manera" con la nueva misión encomendada por el poder político.
Rosales recordó que 35.768 efectivos han participado en las misiones de paz a lo largo de la historia del Ejército, incluyendo a 984 mujeres. Y agregó que la presencia de 2.000 efectivos en Sinaí, Congo y Haití hacen que esta celebración "trascienda la frontera".
El comandante dijo que la etapa alcanzada con dos siglos de vida, alienta a todos los militares a seguir trabajando "con lealtad personal e institucional".
Añadió que tiene la "esperanza" de que el personal militar reciba "el reconocimiento social que se merece" por las tareas que por mandato legal ha realizado y realiza en beneficio de la sociedad.
La apertura del acto estuvo a cargo del intendente de Canelones, Marcos Carámbula, que al igual que lo demás recordó la Batalla de Las Piedras como "la primera batalla ganada por el ejército oriental".
Carámbula complementó su discurso hablando de la situación actual del departamento: "El siglo XXI nos encuentra a los canarios orgullosos de nuestro departamento. El abatimiento del desempleo, la recuperación de industrias y campo, nos compromete a seguir la huella del pueblo oriental, guiado por Artigas", sostuvo ante la multitud.
El Intendente anunció que con vistas al futuro asume el compromiso "de seguir construyendo, desde los departamentos de Uruguay y las provincias argentinas, la Liga Federal, la Patria Grande, la Unión de Sudamericanos del Sur".
A su vez, el ministro de Educación y Cultura y presidente de la Comisión del Bicentenario, Ricardo Ehrlich, indicó que "la figura de Artigas nos viene acompañando hace 200 años, y la vigencia del artiguismo nos sigue interrogando".
Para el ministro, "los pueblos necesitan apoyarse en referentes compartidos, que definen vínculos entre la gente".
Ehrlich recordó que hace dos siglos el artiguismo llamó a la unión y que el proceso pudo existir gracias "a la cohesión de una nación diversa" y un "Ejército diverso".
"Artigas ha escapado al bronce y hoy seguimos refiriéndonos al Jefe de los Orientales, a don José, al padre Artigas", afirmó el ministro.
Cerca de las 14 horas, el general Juan José Saavedra, director de la Escuela Militar y que ayer actuó como comandante del agrupamiento del desfile militar y policial, solicitó al presidente Mujica y al comandante Rosales autorización para iniciar la parada.
Casi simultáneamente con el inicio, sobrevolaron la Avda. Artigas en dirección oeste-este escuadrillas de aeronaves de la Fuerza Aérea, entre las cuales se contaron aviones de ataque como los Cessna "Dragonfly", los IA-58 "Pucará" y los "Pilatus", y de transporte como los Aviocar y los Bandeirantes.
En el desfile participaron regimientos de Bagé (Brasil) y Buenos Aires (Argentina), la Escuela Militar del Ejército chileno, y la de Paraguay, así como bandas militares que asistieron con las delegaciones brasileña y argentina.
Los festejos populares por el Bicentenario que comenzaron en Las Piedras el pasado 14 de mayo, siguieron ayer miércoles con la recreación teatral del cuadro "La Batalla de las Piedras", de los artistas José Luis y Juan Manuel Blanes, y luego hubo conciertos de músicos como La Vela Puerca, Jorge Nasser y Mónica Navarro, y un cierre de fiesta con fuegos artificiales.
Familiares de desaparecidos vieron el desfile
Decenas de personas con carteles de detenidos-desaparecidos en la pasada dictadura se hicieron presentes ayer en los actos del Bicentenario de la batalla de Las Piedras.
Se ubicaron frente al estrado desde donde las autoridades de gobierno, oficiales militares y diplomáticos observaron el desfile.
En el grupo había reconocidos miembros de la Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos, como Luisa Cuesta, sentada en primera fila tras un vallado.
Se mantuvieron en silencio y se retiraron poco antes que finalizara el desfile. Ninguna de las autoridades del Poder Ejecutivo en el estrado bajó para saludarlos. Fueron vigilados por varios efectivos de la seguridad oficial que se ubicaron cerca del grupo.
Algunos manifestantes desplegaron una pancarta con el mensaje "Todos iguales ante la ley", acompañado de una bandera del Frente Amplio.
Para los actos del Bicentenario de la Batalla de Las Piedras, la Policía de Canelones dispuso de un operativo de seguridad que integró a 550 uniformados, más del doble de los que normalmente trabajan en esa ciudad.
Provenientes de seccionales, dirección de Seguridad, Investigaciones, el Grupo Especial de Operaciones (GEO) y el plantel de perros, todos estuvieron al servicio de brindar garantías, prevenir y además cuidar el radio de la ciudad por donde transcurría el desfile.
La idea era no desmantelar los servicios en el resto del departamento y tampoco en la ciudad de Las Piedras donde se congregaron miles de personas.
Apuntes de una fecha histórica
Los cuatro líderes que ocuparon la Presidencia desde el retorno a la democracia en 1985 -Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle, Jorge Batlle y Tabaré Vázquez-, estuvieron presentes en Las Piedras viendo juntos el desfile militar y policial.
Todos ellos habían coincidido la noche anterior en el Teatro Solís, donde el presidente Mujica, a pedido del Ejército, los condecoró con la Medalla al Mérito Militar.
Antes y durante el desfile militar y policial, todos los ex presidentes hablaron entre sí y con Mujica, pero Sanguinetti y Vázquez fueron quienes más dialogaron. Compartieron largo rato en el palco, donde se acercaron cientos de personas a saludarlos.
Cerca del final del desfile, Mujica y su esposa, Lucía Topolansky, y el ministro de Defensa Luis Rosadilla comieron tortas fritas en el palco oficial.
Entre los embajadores que concurrieron se encontraba el de Estados Unidos, David Nelson, quien el próximo 24 de mayo deja el país.
La caballería gaucha se compuso de unos 1.500 jinetes pertenecientes a diversas sociedades criollas del interior del país y también de Argentina, como la Asociación Patriótica Martin Güemes, de la provincia de Salta.
Mientras pasaban los jinetes se pudo ver a algunas figuras políticas conocidas, como el presidente de la Cámara de Representantes, Luis Lacalle Pou, quien es diputado por Canelones; el intendente de Soriano, Guillermo Besozzi, y el ex presidente del Codicen Juan Gabito, uno de los referentes del Partido Nacional en materia educativa.
Una de las criollas que desfiló liberó algunas palomas blancas al pasar ante el lugar del estrado en que se encontraban Mujica, Astori y los jefes de las Fuerzas Armadas. Una de las aves entró al estrado techado por una lona y al verse atrapada se posó sobre la gorra de un general del Ejército. De inmediato fue espantada y pudo salir de la carpa.
El paso de la caballería gaucha por Bulevar Artigas fue amenizado por el contrapunto de dos payadores, Juan Carlos López y Elio de Cuadros, y además por el recitado de versos a Artigas escritos por Julián Murguía, a cargo de Germán Medina. La conducción del espectáculo estuvo en manos del conocido locutor radial y televisivo Jorge Landi.
El desfile militar y policial que se vio ayer involucró a más de 2.500 efectivos de todas las fuerzas, algo que hacía muchos años que no se veía en una fecha patria.