WASHINGTON | AP, AFP Y ANSA
La foto del cuerpo de Osama bin Laden es "atroz", afirmó ayer el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, quien subrayó que la administración estadounidense no había decidido aún si difundiría una copia de la imagen del cuerpo del jefe de Al Qaeda.
"Seré franco, la publicación de fotos de Osama bin Laden tras este tiroteo es sensible, y estamos evaluando la necesidad de hacerlo", declaró Carney durante una conferencia de prensa.
La cuestión es, según Carney, si esa difusión "sirve o no a nuestros intereses, no solamente aquí sino en todo el mundo".
Interrogado sobre la naturaleza de esa foto, Carney respondió: "se puede decir que es una foto atroz" y "repugnante" y se negó a confesar si él la había visto. "No quiero decir quién vio las fotos ni dónde están".
Al preguntársele si el presidente Barack Obama está involucrado en la discusión de la foto, Carney dijo que el mandatario está involucrado en cada aspecto de esta cuestión.
El gobierno de Obama sopesa si debe divulgar las fotografías del cadáver de Bin Laden y el video de su depósito en el mar, en una decisión que deberá tomar con rapidez.
Varios funcionarios se mostraron reacios a alimentar el resentimiento islámico con la publicación de las imágenes del cadáver. Sin embargo, también estaban ansiosos de acabar con la creencia que de antemano se construye en Pakistán y en otros lugares de que Bin Laden de alguna manera sigue vivo.
Funcionarios estadounidenses dijeron que la evidencia fotográfica muestra que Bin Laden recibió un disparo arriba de su ojo izquierdo que despedazó parte de su cráneo. También recibió un disparo en el pecho, dijeron algunas fuentes, pero esto no fue confirmado por la Casa Blanca.
Dudas. La muerte de Bin Laden alimenta desde hace 48 horas, especialmente por internet, muchas interrogantes, pero sin llegar a conformar una verdadera teoría de la conspiración.
Con mayor razón debido a que las autoridades estadounidenses no publicaron fotos y que una fotografía inicialmente presentada como del cadáver y difundida por las cadenas de televisión árabes, resultó falsa.
"Como ocurrió con la muerte de Hitler, habrá dudas en torno a saber si realmente Bin Laden murió", dijo Robert Alan Goldberg, profesor de historia en la Universidad de Utah. "Además, para los convencidos de la teoría del complot en los atentados del 11-S, Bin Laden es visto como una pieza en el juego de la CIA", añadió el especialista, autor de "La cultura del complot en América moderna".
"Vamos a oír decir que Estados Unidos sabía donde estaba todo este tiempo y que decidieron deshacerse de él ahora", concluyó.
"¡Que nos muestren el cuerpo!": los primeros en no creer fueron los habitantes de Abbot-tabad, ciudad paquistaní donde Bin Laden fue encontrado muerto.
"¿Cuántas veces nos han dicho que Osama estaba muerto y no resultó cierto?", se preguntaron muchos internautas co-mo Justus Mwanzia, consultor, interrogado en Kenia, afectado por atentados de la red terrorista Al Qaeda, que lideraba Bin Laden, en 1998 y en 2002.
"Si Estados Unidos está seguro de haberlo matado, por qué no dieron a la prensa todas las fotos y videos de su captura y de las circunstancias precisas de su muerte? ¿Por qué haber precipitado la inmersión de su cuerpo en el mar declarando respetar el rito musulmán?", agregó su compatriota Herbert Ng`eno.
La misma pregunta se hace Ferial Haffajee, influyente redactor en jefe del diario sudafricano City Press: "¿cómo sabemos que es verdaderamente Bin Laden quien murió si fue tirado en el mar? ¿Y quién podrá contradecir el test ADN?".
En Praga, Petr Hajek, consejero del presidente Vaclav Klaus, quien calificó a Bin Laden de "ficción mediática", dijo que él "murió como nació, en extrañas circunstancias, casi míticas. ¡Créanlo si quieren!".
En Facebook, Twitter y otras redes sociales en la web, los debates eran cada vez más candentes ayer: "¡una gran mentira!", "¿Un supuesto ADN, un supuesto cuerpo muerto, un supuesto responsable anónimo?"
Los comentarios alimentan también la vieja tesis conspiracionista, rápidamente desechada por los internautas mismos, o parodiada por algunos sitios informativos.
En Irán, donde las autoridades y los medios de comunicación nunca dudaron de la muerte de Bin Laden, la agencia Mehr imagina que hubo "un acuerdo ultrasecreto" en el que se indica que habrían convencido a Bin Laden de "aceptar su muerte mediática en vez de una muerte real".
Después del hecho, la Casa Blanca señaló que la verificación de que se trataba de Bin Laden se realizó gracias a un análisis de ADN, que se hizo comparando la sangre del terrorista con la de su hermana que murió tras padecer cáncer en Boston y que analizaron una foto del cadáver con un programa de reconocimiento facial.
La CIA temió que Pakistán alertase a Al Qaeda
Estados Unidos no informó a Pakistán de la operación contra Osama bin Laden porque este país "podría alertar" al líder de Al Qaeda del inminente ataque, dijo ayer el director de la CIA, Leon Panetta, en una entrevista publicada en la revista Time.
"Se decidió que cualquier esfuerzo por trabajar con los paquistaníes podría poner en riesgo la misión: ellos podrían alertar a los objetivos", dijo Panetta, jefe de los servicios de inteligencia que ha perseguido a Bin Laden durante años.
El funcionario, John O. Brennan, que lidera la oficina de operaciones antiterroristas del gobierno de Barack Obama, dijo por su parte a la National Public Radio que "sería prematuro" descartar si el gobierno paquistaní brindó algún tipo de ayuda al que fue hasta el domingo el terrorista más buscado del mundo. Y añadió: "no estamos acusando a nadie, pero queremos asegurarnos de llegar al fondo de este asunto".
Las dudas del gobierno norteamericano llegaron a los oídos del presidente paquistaní, Asif Ali Zardari, que insistió en que su gobierno no brindó ningún tipo de ayuda al ahora ex jefe de la red Al Qaeda. En un artículo de opinión publicado por el diario The Washington Post, Zardari escribió que su país tenía tantas razones como Estados Unidos para despreciar a Bin Laden.
"Algunos en la prensa de Estados Unidos han sugerido que Pakistán carecía de vitalidad en su persecución del líder terrorista, o peor aun que no fue sincero y que realmente ha protegido a los terroristas que decía perseguir", señaló el mandatario. "La especulación sin fundamento podrá generar noticias emocionantes, pero no refleja la realidad".
Otros funcionarios de EE.UU., entre ellos la secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton, elogiaron la cooperación entre los aliados de la lucha contra el terrorismo. "Nuestra cooperación contra el terrorismo que se lleva a cabo desde hace varios años con Pakistán, ha contribuido en gran medida a nuestros esfuerzos por desmantelar a Al Qaeda", sostuvo enfriando un poco la situación.
Muchos legisladores en Washington, en tanto, expresaron su ira y sus dudas de cómo el terrorista podría estar viviendo a apenas 80 km de la capital paquistaní sin que las autoridades paquistaníes se percataran.
"Creo que esto nos dice una vez más que, por desgracia, Pakistán está jugando un doble juego, y eso es muy preocupante", dijo la senadora Susan Collins, una republicana que suele abordar los temas de Seguridad Nacional. El oficialista Carl Levin, senador por Michigan, dijo que el gobierno paquistaní tenía "mucho que explicar".
Brennan señaló que es "inconcebible" pensar que Bin Laden no tenía una red de apoyo en el interior de Pakistán, aunque no aseguró que funcionarios del gobierno participen.
"Estamos hablando con los paquistaníes y vamos a seguir todas las pistas para saber exactamente qué tipo de sistema de apoyo y qué colaboradores ayudaron a Bin Laden" a permanecer oculto allí, añadió el funcionario de la Casa Blanca.
En su artículo del Post, Zardari se quejó de que su país haya "pagado un precio enorme" por perseguir al terrorismo, incluyendo el asesinato en 2007 de su esposa, la ex primera ministra Benazir Bhutto.
"Murieron más soldados nuestros que los de todos los países de la OTAN. Dos mil agentes de policías, unos 30.000 civiles inocentes y toda una generación se ha perdido", escribió Zardari. "Para mí la justicia contra Bin Laden no era solo una cuestión política, sino también personal: los terroristas asesinaron a nuestra líder más grande, la madre de mis hijos".
Sin embargo, la propia prensa paquistaní criticó ayer al gobierno. "El fracaso de Pakistán en detectar la presencia aquí del hombre más buscado del mundo es más que sorprendente", se dijo en la editorial del diario The News.
Carney: "Seré franco,
la publicación de las
fotos de Bin Laden tras
el tiroteo es sensible".
Panetta: "Se decidió
que trabajar junto a
Pakistán podría poner
en riesgo la misión".
"EE.UU. dio el pretexto para una venganza"
AMMÁN n Un ex compañero de Osama Bin Laden dijo ayer que este ya no controlaba Al Qaeda y que quien la dirigirá de ahora en adelante, el egipcio Ayman al Zawahiri, optará por posturas más radicales. Ayer continuaron las medidas extremas de control tanto en los aeropuertos norteamericanos como en los europeos.
"Al matar a Osama Bin Laden, los estadounidenses dieron un pretexto ideal a Zawahiri, que es aun más extremista, para llevar a cabo operaciones de venganza", declaró Huthayfa Azzam, de 41 años, hijo de Abdalah Azzam, uno de los mentores de Bin Laden.
Huthayfa considera que "Bin Laden había dejado desde hacía ya varios años de controlar Al Qaeda", que "quedó en las férreas manos del egipcio Zawahiri".
"El propio hijo de Bin Laden, Omar, me lo dijo cuando decidió volver a su país, Arabia Saudita. Me explicó que había tomado esa decisión porque su padre estaba perdiendo el control de Al Qaeda", agregó este jordano de origen palestino.
Hijo del llamado "emir de los muyaidines", Huthayfa se alejó de la red hace más de 10 años. "Diferencias ideológicas me llevaron a romper con Al Qaeda en 1998, pero mantuve relaciones con Bin Laden, quien seguía en contacto conmigo y mi madre".
Bin Laden abandonó su país, Arabia Saudita, en 1984, tras los pasos de Abdalah Azzam, quien murió en noviembre de 1989 en Afganistán con dos de sus hijos, al estallar su automóvil.
Huthayfa Azzam acusó a Pakistán de "jugar al gato y el ratón con Estados Unidos, dándole de vez en cuando alguna información, pero sin por ello dañar de verdad a la red, ya que su estrategia se basa en hacer durar lo más que se pueda la `cooperación` con Washington". "Los paquistaníes saben que, en cuanto se solucione ese problema, Estados Unidos apuntará a su programa nuclear", dijo.
"Les apuesto que Pakistán sabe donde está Zawahiri y no va a decir nada", afirmó, agregando que "era imposible que Pakistán no supiese que Bin Laden estaba en Abbottabad". "Todos los miembros de la red que fueron detenidos o ultimados estaban en zonas militares paquistaníes", recordó. AFP