AP Y THE NEW YORK TIMES
El presidente Barack Obama hace campaña para promover su nuevo plan de reducción del déficit y lo comparó con el de los republicanos, al que calificó, en su audición radial semanal y por Internet, de "nefasto para Estados Unidos".
Obama acusó a los republicanos de querer desmantelar los programas sociales y reducir los impuestos a los ricos a costa de los universitarios que pagan sus estudios y los ancianos que dependen del programa Medicare para su salud. "Para restaurar la responsabilidad fiscal, todos debemos compartir el sacrificio, aunque sin sacrificar a los Estados Unidos en que creemos``, dijo.
El miércoles, Obama propuso recortar el gasto público en US$ 4 billones en 12 años mediante reducciones del gasto, alterar los programas públicos de salud y más impuestos.
Intenta distanciarse ideológicamente de los republicanos tras negociar durante meses el presupuesto para los 6 últimos meses del año fiscal 2011, que concluye el 30 de septiembre, con una reducción de US$ 38.500 millones en el gasto.
Tras dos años de un gasto público desbocado y la aprobación de la ley de cuidados médicos, el Congreso y la Casa Blanca consideran ahora cómo reducir la deuda soberana de Estados Unidos, que supera los 14 billones de dólares.
El viernes, en una entrevista exclusiva con The Associated Press, Obama dijo que la reforma de los beneficios sociales, como el seguro médico de los jubilados, Medicare, y el de los menesterosos, Medicaid, o el sistema fiscal, quizá tengan que ser postergados hasta después de las elecciones presidenciales.
Advertencia. Al promulgar la ley de presupuesto, el presidente Obama hizo un complemento al texto, mediante una declaración firmada, en la que estableció que no cumplirá la norma que le impediría designar "zares" de la Casa Blanca para supervisar disposiciones contenidas en las grandes políticas. Obama objetó el artículo que elimina los recursos para cuatro "zares" en las áreas de atención de la salud, cambio climático, la industria automotora y los asuntos urbanos. Sostuvo que la supresión de los fondos para esos cargos "entra en conflicto con la autoridad, bien establecida, del Presidente de supervisar a la rama ejecutiva" y constituye una violación de la separación de poderes.
Asimismo, objetó el artículo de la ley presupuestal que impediría al gobierno el traslado de detenidos de la prisión en Guantánamo, Cuba, a Estados Unidos, debido a que, de manera inapropiada, ata las manos del Presidente.
Sin embargo, no indicó si tiene intención de ignorar la veda impuesta por el Congreso y de intentar trasladar a algunos reclusos a Estados Unidos para ser juzgados o continuar detenidos.