EDUARDO BARRENECHE
Funcionarios del Ministerio del Interior contactaron al ex asesor del gobierno argentino, Pablo Alabarces, para que estudiara a las barrabravas del fútbol uruguayo y formulara propuestas de seguridad. La AUF quiere traer expertos colombianos.
Alabarces (50), quien ha investigado a las hinchadas argentinas durante más de 10 años, asesoró al ex árbitro Javier Castrilli cuando éste asumió en el 2003 al frente de la Subsecretaría de Seguridad en Espectáculos de Fútbol.
Ha publicado libros que se transformaron en referentes sobre el tema en Argentina. Sus principales títulos son, entre otros, "Cuestión de pelotas", "Peligro de gol" y "Crónicas del Aguante".
Según fuentes gubernamentales, Alabarces fue contactado por funcionarios del Ministerio del Interior cuando brindó el 11 de junio del año pasado una conferencia en el Paraninfo de la Universidad de la República sobre el papel de las barrabravas en las canchas.
El evento fue patrocinado por el Ministerio de Turismo y Deporte sobre "violencia, deporte y sociedad, y el fenómeno de las barrasbravas".
Tras su alejamiento del gobierno de Néstor Kirchner por impulsar políticas más blandas con las hinchadas, lo que le generó diferencias con Castrilli, Alabarces llamó la atención de funcionarios del Ministerio del Interior.
Según las fuentes, la eventual contratación de Alabarces fue propuesta este año al director nacional de Policía, Julio Guarteche, con la idea de que éste se encargara de liderar a un grupo de sociólogos uruguayos para elaborar un diagnóstico de la violencia en las canchas uruguayas.
A juicio de los funcionarios ministeriales, la contratación del experto argentino se explica por el hecho de que en Uruguay no existen sociólogos especialistas en temas vinculados a la inseguridad en las canchas.
Reconocieron que Alabarces ha presentado propuestas que mejoraron la seguridad del fútbol argentino en base a criterios como, entre otros, evitar el cruzamientos de hinchadas luego de los partidos; fijar encuentros por la mañana y en la tarde para neutralizar posibles roces entre parciales, y otorgar "derechos" a los hinchas comunes para que no pierdan espacios ante los barrasbravas.
"Hay que cambiar de manera radical la percepción del hincha. Mientras se los vea como culpables y violentos no hay política posible. Un cambio de percepción debe decir: los hinchas son organismos de la sociedad civil y hay que darles poder", señaló Alabarces en una entrevista concedida al diario La Nación en 2007.
Jerarcas del Ministerio del Interior tienen una visión similar. Consideran que, antes de un partido, la presencia de policías de choques con sus escudos hace pensar que se aproxima una batalla campal y no un espectáculo deportivo.
Entienden que los policías deben pasar más inadvertidos. Es decir, que las hinchadas ingresen al estadio separadas por vallas sin dejar de ser vigiladas por agentes de particular.
CONTROLES. En lo que va del Campeonato Clausura se han registrados incidentes entre hinchas de fútbol de varios equipos.
Luego de Semana Santa, el Ministerio del Interior citará a los presidentes de los clubes de Primera División para que las instituciones se comprometan en la seguridad, indicaron fuentes de la Comisión Honoraria contra la Violencia en el Deporte que funciona bajo la órbita de dicha cartera.
La eventual contratación del experto argentino sobre violencia en las canchas fue trasmitida el miércoles 30 por funcionarios del Ministerio del Interior a otros integrantes de la Comisión contra la Violencia en el Deporte, afirmaron a El País integrantes de esa asesora.
El interés de traer expertos extranjeros no es solo una idea exclusiva del Ministerio del Interior. En una reunión mantenida con el ministro Eduardo Bonomi a fines del mes pasado, el presidente de la AUF, Sebastián Bauzá, y otros dirigentes de fútbol plantearon la posibilidad de organizar un seminario con expertos de FIFA sobre violencia, quienes trabajaron en canchas de Colombia.
En la Comisión Honoraria también se barajó varias ideas para controlar a las barrabravas. Se planteó, por ejemplo, crear un carnet para los hinchas que concurran a partidos de fútbol que permitirá identificarlos, o aquellos que compren cierta cantidad de entradas en una red de cobranzas deberán obligatoriamente entregar su cédula de identidad.
Si en varios partidos alguien compra demasiadas entradas en un local de cobranzas, efectivos policiales podrán citarlo para interrogarlo sobre si revende o no boletos.
Los casos de violencia reciente
La violencia en el fútbol es un tema reincidente. El sábado 2, antes del partido entre Defensor y Danubio, la Policía detuvo a un camión con parciales danubianos. Los efectivos incautaron un revólver calibre 22 con cuatro cartuchos vivos, bombas caseras, una piña americana y una vara de metal extensible. Uno de los detenidos tenía antecedentes penales porque había sido procesado en noviembre de 2008 por "un delito de participación en riña en espectáculo deportivo".
El 13 de marzo, luego del partido entre Cerro y Peñarol, cedió el muro del alambrado perimetral del Tróccoli y varios hinchas mirasoles resultaron heridos. Luego se desató una refriega que se caracterizó por balazos de goma de la Policía y varios detenidos. Afuera del Tróccoli, un hincha de Peñarol recibió un disparo en un pie y dos policías resultaron lesionados.