Los pesqueros son barcos muy exigidos, que requieren un sostenido mantenimiento. Cada campaña pesquera o cada marea son dos meses, como mínimo dependiendo de la calidad de las capturas, y a otros barcos, les lleva 6 meses. Termina la marea y el barco entra a Montevideo, la base de servicios más conveniente y más próxima a su teatro de operaciones. Y estando acá cada armador aprovecha para trabajos de mantenimiento y reparaciones mínimas, o dejarlo preparado para la próxima marea. Esto implica la inversión de miles y miles de dólares que entran en los bolsillos uruguayos. Pesqueros siempre los hubo en nuestro puerto y los hay hoy día a pesar de que los estamos corriendo. Traen capturas para trasbordar directo a contenedores allí mismo en el muelle o directo a la bodega del barco carrier o en otros casos a camión para dejarlo en plantas frigoríficas uruguayas para su posterior embarque. Que un pesquero venga a Montevideo a dejar capturas obliga a que vengan a buscar esas cargas otros barcos mayores o se la llevan los de línea regular con lo cual les estamos asegurando buenos fletes refrigerados a nuestras líneas amigas. Todo este movimiento de cargas es hecho por mano de obra uruguaya, son cientos y cientos de estibadores, guincheros, camioneros, que perciben salarios.
TRASBORDOS. Sí señor, los trasbordos pesqueros dejan mucho dinero a todos en el Uruguay. Son 40 mil toneladas o más que se trasbordan cada año en Montevideo, cifras de hace 3 años, entre cuyas variedades se cuentan pez espada, calamar, atún, satshimi, merluza, etc. Es una operativa que compromete muchos resortes sociales, operativos y económicos que al final derivan en importantes ingresos para el Uruguay y nosotros queremos resaltar en éstas operaciones de trasbordo, la ocupación de mucha mano de obra uruguaya. En los negocios participa incluso hasta la ANP. Esto es apenas un esbozo de los valiosos ingresos que dejan a Montevideo por servicios los pesqueros internacionales.