P. BESADA /E. BARRENECHE
Apenas 2.014 (el 19,5%) de las 10.349 actuaciones policiales relacionadas con menores en 2010 terminaron en internaciones en centros del INAU. En los restantes 8.335 casos, los adolescentes fueron entregados a sus padres.
El informe del Directorio del Instituto, al que tuvo acceso El País, expresa que en 2010 la policía realizó 18.730 intervenciones vinculadas con menores, de las cuales consideró que 10.349 eran infracciones que fueron derivadas a la Justicia. Finalmente, la Justicia dispuso internar al 19,5% de éstos.
Estas intervenciones policiales sobre un menores son por hechos que van desde roturas de vidrios o ruidos molestos hasta rapiñas u homicidios.
Según el informe del INAU, en 2010 cayó el número de intervenciones policiales vinculadas con menores, de 24.490 en 2009 a 18.730. La cantidad de casos que fueron derivados a la Justicia por ser considerados delitos por la policía, también bajó en ese período de 13.336 a 10.349.
A su vez el número de internaciones en los hogares del INAU descendió de 2.557 en 2009 a 2.104 en 2010. Esto responde, en parte, a que descendió la cantidad de intervenciones policiales sobre menores, y al aumento de las medidas alternativas.
En 2010, el 47% de los 731 menores considerados infractores por la Justicia fueron remitidos a los hogares con privación de libertad del INAU. En tanto, al 53% restante se les aplicó medidas no privativas de libertad (ver nota en página A6). La diferencia entre la cantidad de menores internados (unos 730) y las internaciones dispuestas por la Justicia (2.014 en 2010) responde a que un menor puede pasar más de una vez por la justicia en un año.
Visiones. El informe del Directorio no menciona las causas de esa caída del accionar policial con relación a la minoridad. Sin embargo, para el Ministerio del Interior no cayeron los delitos de rapiñas y hurtos.
En marzo de este año, el titular de esa cartera, Eduardo Bonomi, dijo que las "rapiñas crecieron un 20% en 2010" en comparación con 2009.
Según la memoria anual del Ministerio del Interior entregada al Parlamento este año, durante 2010 se registraron 13.829 rapiñas: 2.438 más que en el año 2009. Esto representó un aumento del 21,4 %.
En diciembre del año pasado, Bonomi alertó sobre la enorme incidencia de los menores en el aumento de las rapiñas. "Para nosotros es muy importante la cifra de participación de menores en delitos y, fundamentalmente, en rapiñas", advirtió el jerarca gubernamental en la Comisión Especial para la Seguridad Pública.
Entre enero y octubre del 2010, se cometieron 8.600 rapiñas, recordó Bonomi, de las cuales 5.000 fueron cometidas por mayores y 3.000 por menores. "Eso nos da un 46%" de participación de adolescentes en asaltos, expresó.
IMPACTO. El estudio estadístico del INAU muestra, además, que la gran mayoría de los delitos cometidos por menores son contra la propiedad (rapiñas, hurtos, apropiación indebida y copamientos) y no contra las personas (homicidio, lesiones, violación y secuestro).
En 2010, los adolescentes infractores fueron autores de 1.865 ilícitos contra las personas mientras que, en el mismo año, protagonizaron 8.354 delitos contra la propiedad.
El documento expresa que también disminuyó en 2010 la cantidad de casos de adolescentes entregados a sus padres.
En 2010, la Justicia de Menores ordenó en 16.716 casos la entrega de los adolescentes a sus familiares directos, mientras que en el 2009 fueron 21.933.
Según el director del INAU Dardo Rodríguez, "se va a disparar la cantidad de menores en el sistema" del organismo cuando el Parlamento apruebe las normas a estudio como la inclusión de la tentativa de hurto en el Código de la Niñez. Rodríguez consideró que "la ley tendrá que entrar en vigencia cuando la población esté en condiciones de ser atendida", es decir, cuando esté construido el nuevo Instituto de Responsabilidad Penal Adolescente. "Si no, se va a violar la ley todo el tiempo", agregó.
El presidente del INAU, Javier Salsamendi dijo en el Parlamento que el Estado uruguayo deberá disponer de US$ 15 millones para construir dicho Instituto.
Solo el 1% de la población del INAU es infractora
La enorme mayoría de los menores atendidos por el INAU no está vinculada con la infracción a la ley. De los 71.321 menores que atiende el INAU, solo unos 730 (1%) están en el Sistema de Ejecución de Medidas a Jóvenes en Infracción (Semeji).
De las actividades que realiza el INAU, la más importante es la atención a la primera infancia a través de los CAIF y los centros diurnos (guarderías), que atienden a un total de 45.000 niños. Le siguen en importancia los clubes de niños, donde se atienden a cerca de 10.000 menores en el contra turno escolar; luego los centros juveniles, con 7.000 chicos, y otros planes como los programas para discapacitados, la atención al maltrato, entre otros servicios.
Existen 1.350 centros de atención del INAU (679 oficiales y 671 por convenio). A su vez, los de atención de tiempo completo son 605, y los de tiempo parcial 745.
Según Dardo Rodríguez, director del Instituto, "la población atendida por INAU se ha mantenido muy estable en el último quinquenio", y remarcó que las oscilaciones se dan principalmente en invierno, cuando aumenta la población.
Según Rodríguez, la atención del INAU de tiempo completo "va en una tendencia a la baja", dado que "la política de la institución es la no internación de los chiquilines o internarlos lo menos posible". El INAU pretende este año reducir a los niveles de internación a los que exige la ley de adopciones, es decir, que un niño de entre 0 y 2 años no puede estar más de 45 días internado, y más de 90 los que tienen entre 3 y 7 años.
La mayor parte de los menores atendidos por INAU (casi 60.000) reciben la atención mediante convenios que el instituto establece con diferentes ONG.
En total el INAU cuenta con 4.500 funcionarios, de los cuales unos 700 trabajan con los menores infractores.
En cuanto a las edades de la población, el 44% tiene entre 0 y 2 años, el 23% de 3 a 5 años, el 19% de 6 a 12, el 12% de 13 a 17 años y el 2% de 18 y más años. La mayoría de los mayores de 18 atendidos por el INAU son discapacitados.
Sindicato denuncia problema sanitario
El sindicato trasmitió al Directorio del INAU la eventual existencia de problemas sanitarios en dos hogares de la Colonia Berro y este resolvió que el médico del establecimiento hiciera un seguimiento de los casos de enfermedades.
El miércoles 6, el secretario general del sindicato del INAU, Carlos Salaberry, dialogó con jerarcas del organismo sobre un caso de una funcionaria del Hogar Ariel que se encuentra en el CTI; además el gremio desconoce la causa y las certificaciones médicas de cuatro trabajadores de la Colonia Berro por gripe.
"Recibimos la preocupación de compañeros de la Colonia Berro y la trasmitimos al Directorio", explicó Salaberry a El País.
Hace un año, en el Centro de Medidas Cautelares (CEMEC) surgió un caso de tuberculosis y los funcionarios debieron seguir un tratamiento.
Según el gremialista, el hacinamiento actual existente en los hogares de la Colonia Berro favorece la aparición de enfermedades contagiosas y señaló que, en este momento, hay internos con problemas de forunculosis. "Todos los hogares están llenos de gurises", dijo.
Salaberry expresó que, en este momento, los centros del Sistema de Ejecución de Medidas a Jóvenes en Infracción -Colonia Berro y Montevideo- alojan a 360 internos. "Hay menores durmiendo en el piso", señaló.
El martes 5, en una entrevista concedida a El País, el director de la Colonia Berro, Diego Barboza, reconoció que los hogares están repletos. "Hay 201 jóvenes en 180 plazas", expresó. Sin embargo, Barboza negó que menores infractores estén durmiendo en el piso.