EDUARDO BARRENECHE
Con el objetivo de mostrar que la Policía ingresa en cualquier barrio capitalino, atacar la gran inseguridad existente en la zona y probar la coordinación de varias unidades, la Jefatura ordenó ayer un operativo en Chacarita de los Padres.
En las próximas horas, el Comando de la Jefatura analizará los resultados del operativo y planificará hacer lo mismo en otros barrios.
"El tema central del operativo es la inseguridad de la zona, el robo a vehículos (que transitan por Camino Maldonado) y que la Policía, la fuerza del Estado, llega a todos lados", dijo a El País el director de Seguridad, Miguel Iraola.
Según Iraola, la Policía "entra en cualquier barrio. Hay un mito por ahí que dice que en algunos lugares (la Policía) no puede llegar. Acá era uno y a la vista está que no es así", advirtió.
De los 43 detenidos ayer en la Chacarita de los Padres, 17 pasaron a la Justicia y fueron liberados por el juez penal Eduardo Pereira al cierre de esta edición. La Policía sostuvo a la hora 21 de ayer había 24 detenidos más.
En tanto, fuentes policiales calificaron de positivo el procedimiento porque habían desbaratado una "boca" de pasta base -padre e hijo fueron procesados por la Justicia Penal- y detenido a un delincuente buscado por un hecho de sangre.
Efectivos del Departamento de Investigaciones realizaron tres allanamientos en la mañana en busca de "bocas" de venta de pasta base mientras que efectivos de la Seccional 16 efectuaron otros dos allanamientos tras un homicida y un rapiñero.
Anoche, Iraola dijo que la mayoría de los allanamientos tuvieron resultados positivos. "De los tres de la mañana se confiscó sustancias prohibidas. Y los dos allanamientos de la tarde tuvieron buenos resultados, uno por encontrarse sustancias y en el otro se halló un delincuente que era buscado por un delito muy violento", dijo Iraola.
En los primeros días de marzo, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, había señalado que en barrios de Montevideo y del litoral se estaba dando un fenómeno de "feudalización" donde la delincuencia busca correr a la Policía de determinados lugares. "Hay un hostigamiento a las autoridades constituidas", advirtió entonces el ministro del Interior.
En un foro realizado en septiembre de 2010 sobre criminología, Bonomi describió varios casos en los que personas que denuncian, por ejemplo, "bocas" de venta de drogas son luego amenazadas sistemáticamente e, incluso, en algún caso han llegado al homicidio de algún familiar del denunciante. Bonomi dijo que esto ocurre "no solo en barrios que están estigmatizados como Cerro Norte, el Borro, Casavalle, Marconi".
robos. A la hora 7.30 de la víspera, setenta uniformados de la Dirección de Seguridad, Investigaciones, Grupo de Apoyo, Investigaciones y Guardia Republicana se apostaron en la calle Géminis a metros de Camino Chacarita de los Padres.
A poca altura volaba un helicóptero de la Fuerza Aérea con dos oficiales policiales munidos de radios que informaban si algún sospechoso intentaba huir por el asentamiento.
Había comenzado el "Operativo Chacarita", calificado de término medio por Iraola.
Los policías ocuparon lugares clave del asentamiento comprendido entre las calles Camino Chacarita de los Padres, Aparicio Saravia, Leonardo de Lima y Camino Punta de Rieles.
Camino Maldonado corta la mitad del asentamiento. La Policía estima que en la zona viven unas 6.000 personas.
Chacarita de los Padres es uno de los 176 asentamientos bajo la jurisdicción de la Seccional 16°. Además, esta comisaría debe atender a unos 30 complejos habitacionales. En total, la Policía estima que en la jurisdicción de dicha seccional habitan 180 mil personas.
El epicentro del Operativo Chacarita, que duró unas 11 horas, se ubicó en Camino Maldonado a la altura del kilómetro 12,500, a unas cuatro cuadras del complejo donde vive el ministro Bonomi.
Al lugar concurrieron el coordinador de la Jefatura de Montevideo, Luis Mendoza, el director Iraola, el subdirector de Seguridad Lineo Pereira y el comisario de la Seccional 16° Richard dos Santos para supervisar el desarrollo del procedimiento policial con el objetivo de que no ocurrieran desmanes, indicaron las fuentes.
Iraola calificó el operativo como mediano y señaló que requirió la coordinación de muchas unidades policiales.
La gran mayoría de los vecinos consultados por El País estaban a favor de los operativos (ver nota aparte).
Para los habitantes del asentamiento, el gran culpable de la inseguridad de la zona es una "boca" de venta de pase base ubicada en una de las calles laterales del asentamiento.
Las reparaciones del pavimento de Camino Maldonado lleva a que esa altura -kilómetro 12,500- quede habilitada una sola senda. Los delincuentes de la zona corren para el costado los pinos indicadores y colocan piedras de la obra para detener los ómnibus, y robar ruedas y herramientas de las bodegas de los vehículos de pasajeros, señalaron las fuentes policiales.
Eso ha llevado que muchos conductores de ómnibus, cansados de los hurtos, opten por no detenerse en las paradas de la zona. Las fuentes indicaron que son conscientes de que cuando realizan un "operativo saturación" en un barrio como el efectuado ayer en Chacarita de los Padres, cae la presencia de delincuentes pero cuando los efectivos se van estos regresan a la zona.
Por eso, la Jefatura de Montevideo decidió instalar en la zona una comisaría móvil que contará con cuatro efectivos por turno y que estará en el lugar por tiempo indeterminado.
El integrante de la Unidad de Comunicación del Ministerio del Interior, Fernando Gil, indicó a El País que "la idea es que no sea así, que se pueda sacar más adelante, pero eso se verá".
A la hora 18 de ayer, el Comando de la Jefatura de Montevideo resolvió cesar el operativo porque durante la noche no se permiten hacer allanamientos.
Sin embargo, efectivos del Grupo Especial de Patrullaje Preventivo (GEPP) continuó efectuando recorridas en la zona.
"No se puede vivir con tantos `chorros` a la vuelta"
El miedo es general entre los trabajadores que deben salir de madrugada del asentamiento Chacarita de los Padres. Los vecinos de la zona apoyaron el operativo policial de ayer.
"Los robos son cosas de todos los días. De madrugada para salir de la casa hay que ir caminando sin dejar de mirar para todos lados hasta llegar a Camino Maldonado", dijo a El País el guardia de seguridad Robert de la Cruz, de 33 años.
De la Cruz vive en una casa ubicada a media cuadra de Camino Maldonado a la altura del kilómetro 12,500. "Veo cosas que no tengo que ver. Estoy de acuerdo con el operativo policial porque acá no se puede vivir", señaló.
Blanca Maillot, una pensionista de 63 años, también respalda el accionar de la Jefatura de Policía. "Acá hay mucha inseguridad", indicó Maillot.
La mujer recordó que en dos oportunidades le robaron. "Hace un tiempo rompieron una de las ventanas de mi casa y llevaron todas las alhajas que había comprado cuando vivía en España. La segunda vez ocurrió hace dos días: se llevaron un grupo de aves. Roban para comprarse pasta base", explicó.
Según Maillot, la inseguridad no solo golpea a los habitantes del asentamientos, sino que también a los ómnibus que transitan por Camino Maldonado.
"Han robado a varios ómnibus a mano armada", recordó.
Juan Bello, un empleado de 47 años, señaló que la inseguridad es tan elevada que los ómnibus no se detienen en la zona. "Si uno tiene una emergencia no tiene escapatoria, los ómnibus no paran", indicó.
Según Bello, la culpa de los robos y arrebatos ocurridos en la zona son culpa de "una boca de pasta base situada en una de las calles laterales del asentamiento. Todo el malandraje viene de ahí".
Rody L., un empleado de 30 años, también apoyó el procedimiento policial. "En este barrio no se puede vivir de tanto `chorro` que anda en la vuelta", dijo el hombre.
Las cifras
43 la cantidad de personas detenidas ayer en Chacarita de los Padres durante el operativo policial que llevó 11 horas.
17 las personas que pasaron a la Justicia tras el operativo, pero que pocas horas después fueron liberadas por falta de pruebas.
Un Vecino que se queja del trato de la policía
Cerca de 70 efectivos de la Dirección de Seguridad, Grupos de Apoyo, Investigaciones, Grupo Especial de Patrullaje Preventivo y Dirección Nacional de Guardia Republicana "peinaron" ayer las calles del asentamiento Chacaritas de los Padres en busca de delincuentes, drogas, armas y vehículos con problemas de documentación. Las principales autoridades de la Jefatura de Montevideo concurrieron al lugar para evitar desmanes policiales. Una de las quejas sobre el desempeño de la Policía provino de uno de los habitantes del asentamiento, Juan Galano, quien trabaja como portero de un edificio de Pocitos. "Tiraron toda la ropa de mis hijos pequeños y destrozaron varios adornos. Ellos saben dónde están las bocas de venta de drogas. Mi casa la estoy construyendo de a poco y se nota que acá no hay plata. Voy a denunciar esto", dijo Galano.