VALERIA GIL
El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva fue la gran figura de los festejos de los 40 años del Frente Amplio. En su discurso destacó la integración y prosperidad latinoamericana que permitió "luchar contra el imperialismo".
El Palacio Peñarol se vistió de rojo, azul y blanco y se llenó de banderas y pancartas alusivas a los 40 años del Frente Amplio. Miles de personas se congregaron para escuchar al ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, que se convirtió en la gran figura de la noche.
El acto contó con la presencia del presidente José Mujica y su esposa, la senadora Lucía Topolansky. También ocuparon un lugar en la primera fila el ex mandatario Tabaré Vázquez, el vicepresidente Danilo Astori y la viuda de Líber Seregni, Lilí Lerena.
Pero Lula fue el elegido por los militantes frenteamplistas para ser ovacionado. De pie fue recibido por el público que clamaba su nombre. A su encuentro fue Mujica que lo recibió de brazos abiertos.
También lo recibieron con aplausos varios ministros, entre ellos: Eduardo Brenta (Trabajo), Eduardo Bonomi (Interior), Ricardo Erhlich (Educación), Enrique Pintado (Transporte), Roberto Kreimerman (Industria), Luis Almagro (Relaciones Exteriores). A los que se suma la mayoría de la bancada de Diputados y Senadores, aunque faltó el polémico Jorge Saravia.
En su discurso Lula homenajeó a Seregni como fundador del Frente Amplio y reconoció en Mujica y Vázquez la construcción de una nueva realidad latinoamericana "que rompió con los lazos internacionales y permitió luchar contra el imperialismo".
"Si no fuera por la lucha del Frente y la resistencia del movimiento sindical, el Estado uruguayo no sería el que es hoy", aseguró Lula.
El ex presidente de Brasil recordó que en gran parte de América Latina se consiguió "privatizar el patrimonio público, desorganizar las economías, aumentar la pobreza y comprometer la soberanía nacional, pero acá felizmente ellos no tuvieron el eco que esperaban", sentenció.
En ese marco, Lula aseguró que "el pueblo uruguayo, con la intervención del Frente no permitió que fuera entregado el Estado".
Según dijo el mismo proceso hicieron varios países de América Latina, que terminaron "rompiendo con los lazos internacionales y cambiando a la región".
En ese proceso, Lula explicó que "no sólo se recuperó la autoestima, sino que en América Latina recuperamos la capacidad de tornar cada vez más próspero a los países". Por lo que aseguró que los países demuestran cada día que se puede crecer "de forma vigorosa y a su vez repartir ese crecimiento con toda la sociedad".
En ese contexto, Lula puso como ejemplo el creciente intercambio comercial entre Brasil y Uruguay. Pero instó a hacer una integración más profunda que incluya lo cultural y el intercambio científico. Lula aseguró que aunque el Mercosur nació con muchas dudas hoy demostró que se puede mirar hacia los países vecinos y generar así un mayor intercambio comercial.
"Con el Mercosur pudimos sepultar la propuesta del ALCA", afirmó. Al tiempo que recordó que "falta mucho por hacer, pero los logros justifican nuestra confianza hacia el futuro", apuntó.
"Sabemos que las grandes corrientes de izquierda entraron en crisis, pero no por eso cruzamos los brazos".
Según Lula, tanto Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil como el Frente Amplio "son organizaciones plurales, profundamente democráticas y capaces de combinar las acciones con la democracia". Además señaló que ambos partidos se caracterizan por "corrientes de pensamientos progresistas, que no olvidan a los trabajadores y a los pobres". Por lo que llamó a seguir afianzando la relación entre el PT y el FA "para trasmitir los valores y los méritos al resto de América Latina".
Por otra parte, Lula comparó a Mujica con Nelson Mandela y lo puso como un guerrillero que fue torturado, pero no por eso guarda amarguras en su corazón. En ese sentido señaló que es un ejemplo al igual que la actual presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, quien también sufrió torturas durante la dictadura militar y señaló que los que tienen que estar "amargados son los que torturaron".
Antes de finalizar su discurso, Lula se tocó el corazón y llamó a Mujica a que se acercara al escenario principal. El presidente se levantó junto a su esposa, pero aunque todos los presentes pensaban que iba a subir al estrado, no lo hizo.
Entonces Lula se retiró y el presidente se despidió detrás del escenario agradeciendo la presencia.
Mientras Lula se retiraba hacia el Aeropuerto de Carrasco, en la pantalla gigante se mostraron imágenes históricas de la coalición de izquierda.
Una vez finalizado el audiovisual, el presidente del FA, Jorge Brovetto, comenzó un largo discurso que hizo hincapié en la anulación de la Ley de Caducidad, como uno de los logros de la coalición de izquierda. Antes de que finalizara la oratoria, el público se comenzó a retirar del Palacio Peñarol. Los primeros en hacerlo fueron los senadores Rodolfo Nin Novoa (AP) y Constanza Moreira (Espacio 609).
Varios saludos presidenciales
Los presidentes latinoamericanos saludaron al Frente Amplio por sus 40 años. Entre los principales mensajes que se enviaron por carta estaban los de los presidentes Cristina Fernández de Kirchner (Argentina), Rafael Correa (Ecuador), Dilma Rousseff (Brasil) y Evo Morales (Bolivia). Por su parte, el primer mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, envió "saludos bolivarianos" y felicitó a la fuerza política por su aniversario.
En tanto varias delegaciones diplomáticas de Latinoamérica estuvieron presentes ayer en el festejo que se realizó en el Palacio Peñarol. También se hicieron presentes en el lugar representaciones de gobiernos de la Unión Europea.
Hoy, las delegaciones invitadas al acto del Frente Amplio participarán de un ciclo de intercambio ideológico con dirigentes de la coalición de izquierda en el Salón Azul de la Intendencia de Montevideo.
La actividad que se realizará entre las 9 y 11 horas se denomina: "El Frente Amplio, su historia y su experiencia de gobierno".