P. ANTÚNEZ
La industria frigorífica bajó ayer $ 5 por kilo para la media res y $ 3 por kilo para los delanteros y el asado, neutralizando la suba de la carne de la semana pasada. El gobierno prevé mayores descensos por lo que descarta aplicar medidas.
Con esta noticia el gobierno "descarta" ahora "aplicar medidas" -aunque "observa la situación"- para rebajar algunos cortes y destinarlos al abasto para las personas de menores recursos. Esto es dado que espera que en las próximas semanas se "reiteren" nuevos "descensos" en el precio de la media res "en la medida que aparezca más ganado en el mercado", dijeron a El País fuentes oficiales.
En la reunión del Consejo de Ministros del pasado miércoles, el presidente José Mujica y su Gabinete tenían la información de que había bajado el precio del novillo que paga la industria frigorífica por lo que "era de esperarse" una reducción en el precio de la carne que estos venden a los comercios, dijo a El País una fuente del gobierno.
Esto llevó a que la cúpula máxima del Poder Ejecutivo decidiera no tomar medidas y seguir monitoreando la situación.
Ayer en la tarde, luego de mantener una reunión, la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF) y la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu), tras acordar entre ambas la rebaja, comunicaron la noticia al Instituto Nacional de Carnes (INAC), neutralizando el estudio de los paliativos a las últimas subas de la carne que venía realizando el Poder Ejecutivo. Minutos después, la presidencia del organismo le comunicó la decisión a Mujica.
En lo va del año el producto se había incrementado más de 20%, pero los frigoríficos no habían trasladado todas las subas del ganado.
El presidente del INAC, Luis Alfredo Fratti, señaló a la página web de Presidencia de la República que la baja "también es porque nos hemos venido acostumbrando a hacer gestiones, en algunos momentos hemos hecho acuerdos en otros no, pero siempre está el tema arriba de la mesa y el gobierno como tal nunca miró para el costado cuando hubo suba de precios. Por eso creo que esto también tiene que ver con la decisión que toman los industriales, aparte de los valores de mercado".
Fratti evaluó como "muy a tiempo y muy acertada" la decisión de los frigoríficos y agregó que "demuestra un sentido de la responsabilidad importante que hay que tener con los demás sectores de la sociedad y con el país en su conjunto porque esto no solo atañe al consumidor de carne sino que también incide en el tema de la inflación".
"El mercado cambió la tendencia alcista y da señales dispares, dependiendo de cuanto ganado tenga comprado cada frigorífico", le explicó a El País Martín Secco, presidente de la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu), justificando la decisión tomada por las empresas.
Mientras que el techo de precios semanas atrás rondó los US$ 4,15 para el novillo gordo y en casos excepcionales se hizo algún negocio puntual a más dinero, hoy se están concretando operaciones a US$ 3,80 por kilo de carne y muchas plantas cubrieron sus faenas por varios días. La industria le echá mano a parte de los ganados que tenían encerrados en los corrales de engorde, lo que se juntó con una mayor oferta lanzada por los productores al mercado y eso hizo bajar los precios.
Según el presidente de Adifu, que se incremente más la oferta de haciendas gordas en el mercado en las próximas semanas, "dependerá del ganado preparado que sea ofertado, que ayudado con un mercado más estable de precios quitará la incertidumbre de cuándo vender" y aseguró que si el precio de la hacienda sigue bajando, "sin dudas se reflejará en el valor del mercado interno".
Por su parte, los carniceros festejaron la baja de los precios de la carne.
"La baja es bienvenida, es un muy buen gesto y pienso que va a repercutir en el consumo", aseguró a El País Germán Moller, presidente de la Asociación Nacional de Carniceros.
"La baja entusiasmará más a los consumidores y es bienvenida por todos", dijo el comerciante.
Uruguay es el mayor consumidor de carne en el mundo con 61 kilos por año.
Trabajadores: habrá mesa y seguro especial
El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) habilitará un seguro de paro especial por un año para los trabajadores de la industria cárnica que no tienen generados jornales para acogerse al beneficio por el cierre de fábricas.
El régimen alcanzará además a las curtiembres, que también están afectadas por la falta de materia prima, informó a El País el director nacional de Trabajo, Luis Romero, tras reunirse con dirigentes del Pit-Cnt y de la Federación Obrera de la Industria de la Carne y Afines (Foica).
"Este problema se extiende a las curtiembres, que ya tienen problemas por los cueros, por la falta de materia prima, a pesar de los pedidos que tienen", dijo.
El MTSS está trabajando en los decretos que habilitan esa medida para paliar la situación de la industria, que ya envió a más de 1.000 trabajadores al seguro de desempleo, aunque también se está trabajando en soluciones de más largo plazo, ya que la escasez de ganado no da tregua y se prevé que la situación empeore en invierno.
Esa medidas serán analizadas en una mesa de trabajo que funcionará por fuera del ámbito de los Consejos de Salarios, como las que se conformaron el año pasado para las industrias láctea y textil. En ese marco se reunirán trabajadores, industriales, productores ganaderos y gobierno. Allí se tratarán temas de producción, exportación y la nueva configuración de la industria.
El coordinador del Pit-Cnt, Juan Castillo, declaró a El País que "se necesita encontrar una solución de más largo aliento que incentive el rodeo en el país, que incentive la producción local, y que limite la venta (al exterior) de ganado en pie".