RENZO ROSSELLO
El asalto duró menos de un minuto. Los delincuentes tenían sus movimientos muy planeados. No hubo heridos. Los guardias armados ni siquiera tuvieron tiempo de reaccionar. La Policía detuvo dos sospechosos.
Eran dos y llevaban cascos de motociclistas. Luego de trasponer la puerta de vidrio del Discount Bank de Benito Blanco 1269 se dirigieron sin vacilar a las cajas. El guardia armado de la caseta no los advirtió. El segundo guardia no estaba en su puesto en ese momento. Los testigos dirían después que llevaban armas, no distinguieron si se trataba de pistolas o revólveres. Saltaron la baranda y mientras encañonaban a los empleados se apoderaron del dinero. En ese momento, el cuidacoches de la cuadra vio a dos mujeres corriendo despavoridas. "Están robando", alcanzaron a decirle.
El monto no fue informa- do oficialmente por la institución, se estima que pudieron llegar a embolsar alrededor de US$ 10.000.
Luego corrieron a la salida. El más delgado llegó primero a la moto, una Yamaha 125 cc. de color rojo, y le dio la patada de arranque. El segundo, más corpulento y pesado que su compinche, corrió con un morral al hombro al lugar del acompañante y partieron a toda velocidad por Benito Blanco hacia Echevarriarza, por donde doblaron. Al llegar a la esquina con Julio César se detuvieron.
Una camioneta Lifan de color negro y vidrios polarizados los estaba esperando con un hombre al volante. Según relataron más tarde vecinos de la cuadra a la Policía, el hombre esperaba desde hacía varios minutos hasta que llegaron los dos en la moto, se bajaron y arrojaron sus mochilas antes de zambullirse en la camioneta, que partió a toda velocidad y dobló hacia la rambla.
Unos minutos después la zona se llenó de móviles policiales. Pero la acción había sido tan rápida que los delincuentes contaron con tiempo suficiente para la huida.
La Yamaha quedó en la calle Echevarriarza. "Esa moto estuvo fondeada mucho tiempo, hay que confirmar, pero tiene que estar requerida por hurto", comentó un policía mientras miraba con ojo clínico las partes llenas de óxido y polvo del cuadro debajo del motor.
Pero para entonces la Policía ya había puesto en marcha su maquinaria. Mientras los peritos de la Unidad de Investigación Criminalística de Policía Técnica levantaban indicios del interior del banco, los equipos de la Comisaría 10ª procuraban testimonios y descripciones de los maleantes. Paralelamente, otro equipo de la Brigada de Asaltos del Departamento de Hurtos y Rapiñas se lanzaba sobre las pistas frescas.
Ya sobre media tarde -el asalto se había registrado pocos minutos antes de la hora 14- los investigadores de Hurtos y Rapiñas pisaban firme en la zona del Cerrito. Allí detuvieron a dos sospechosos e incautaron varios elementos que ahora están a estudio. Según indicaron fuentes policiales, ni las armas ni el botín habían sido hallados hasta el momento. De todos modos, confiaron las fuentes, había mucho optimismo en poder identificar a los ladrones.
La identificación, precisamente, se dificultaba debido a que los atracadores se cubrían con los cascos protectores. De todos modos, los investigadores confiaban en el análisis de las cámaras de seguridad para ello, así como en la posibilidad de huellas levantadas dentro del recinto bancario.
Estos son, por estas horas, los elementos que se vienen investigando para esclarecer el atraco, el segundo en menos de dos años que sufre esta misma sucursal bancaria. No era el único caso que había movilizado tanto a los hombres de San José y Quijano, como a los de la comisaría sobre la calle Gabriel Pereyra.
GOLPE AL SÚPER. Por la mañana otro atraco había movilizado ya a la Policía en la misma jurisdicción. Allí los delincuentes lograron apoderarse también de una cantidad importante, alrededor de $ 120.000.
En este caso eran cuatro los delincuentes. Llegaron en dos motocicletas que detuvieron frente al supermercado Disco de Francisco Soca y Óscar Gestido. Armas en mano el cuarteto se dirigió a las cajas para apoderarse del botín. Tampoco en este episodio hubo heridos.
Una vez que se hicieron del dinero huyeron rápidamente en las dos motos. Sin embargo en este caso la Policía contó con mejores pistas.
Al menos cinco testigos entre los presentes reconocieron a uno de los maleantes. Y lo hicieron porque había trabajado en el establecimiento hasta hacía poco más de un mes.
En el correr de las horas siguientes los equipos de Hurtos y Rapiñas lograron dar con un sospechoso que se ajustaba a las descripciones. No se trataba del ex empleado, que todavía es buscado, pero según confiaron fuentes policiales es muy firme la posibilidad de que el indagado sea uno de los cuatro asaltantes. De cualquier modo, en este caso la Policía espera identificar y detener a todos los involucrados en poco tiempo.
Pese a la cercanía y posibles similitudes de modus operandi entre ambos atracos, los investigadores policiales descartan que se trate del mismo grupo de asaltantes.
Rapiña en Paysandú
Un encapuchado ingresó en la mañana de ayer a una agencia de loterías y quinielas en Paysandú y tras amenazar con un arma de fuego al encargado del local, huyó con unos $10.000. La Policía trabaja ahora para identificar al desconocido y hasta anoche no se habían registrado detenciones. El hecho ocurrió alrededor de la hora 8, en una agencia de loterías y quinielas situada en el centro de la ciudad. (Sandra Kanovich)
Bancos en la mira de las bandas
La misma sucursal de Discount Bank fue asaltada el 25 de julio de 2009, mediante un modus operandi muy similar. En aquella ocasión los asaltantes, que también eran dos, llegaron al recinto unos minutos antes del cierre al público. Los delincuentes, luego de reducir a los guardias, lograron apoderarse de unos 17.000 dólares.
El 12 de enero de este año también fue asaltado el Banco Itaú, su local ubicado en Bulevar Artigas y Avelino Miranda. En este caso los maleantes, cuatro, ingresaron al recinto disfrazados de policías y armas en mano.
El 6 de diciembre de 2010, otro grupo de cuatro delincuentes asaltó la sucursal del Banco República de la localidad de Rafael Peraza (San José). El atraco les reportó $ 350.000 de botín.