PILAR BESADA
La embajada estadounidense consideró que la izquierda "utilizó" el tema de los derechos humanos para "desacreditar a Estados Unidos", y evaluó enviar un mensaje para "defenderse" de ese "ataque" a su "credibilidad e intenciones".
Ante la muerte del ex dictador chileno Augusto Pinochet, el 10 de diciembre de 2006, el embajador estadounidense en Uruguay, Frank Baxter, mostró su preocupación hacia los "grupos uruguayos de izquierda" que "recurren cada vez más a los derechos humanos como un clamor unido anti Estados Unidos", según afirma un despacho diplomático filtrado por WikiLeaks al que accedió El País.
"La cobertura de prensa uruguaya sobre la muerte de Augusto Pinochet el día internacional de los derechos humanos, sirvió para reforzar la afirmación local de que los izquierdistas son los únicos `verdaderos` defensores de los derechos humanos", señala Baxter en el cable titulado "La izquierda utiliza los derechos humanos para desacreditar a Estados Unidos".
Según el funcionario estadounidense, la prensa escrita uruguaya "rezuma una gran cantidad de nostalgia por la presidencia de Salvador Allende y vilipendia a quienes lamentan la muerte de Pinochet".
Baxter indica que "legisladores socialistas y comunistas demonizan (a Pinochet) como la inspiración para otras dictaduras en la región, incluida la uruguaya, y los diarios transmiten una cierta alegría ante su muerte".
El embajador consideró que "el éxito económico de Chile, y la amenaza real que planteaba el comunismo internacional durante la Guerra Fría, son rara vez, o nunca, mencionados".
No solo los medios de prensa escrita estaban bajo el escrutinio de Estados Unidos, sino también la televisión nacional.
"El canal local propiedad del gobierno ha incrementado en las recientes semanas sus emisiones de propaganda conspiratoria y antiestadounidense", indica Baxter.
El embajador agrega que "documentos de Estados Unidos recientemente desclasificados del período de la dictadura uruguaya han avivado los alegatos de izquierda sobre que Estados Unidos es enemigo de los derechos humanos". Estos documentos, según Baxter estaban siendo utilizados por los fiscales "para reforzar su caso contra el ex presidente uruguayo Juan Bordaberry y el ex canciller Juan Blanco", en el juicio por el asesinato de los legisladores Zelmar Michelini, Héctor Gutierrez Ruiz y los ex tupamaros Rosario Barredo y William Whitelaw.
"Mientras que los documentos estadounidenses que hemos visto no relacionan directamente a Estados Unidos a ninguna conspiración regional contra la oposición de izquierda, el caso trae nueva atención a un asunto envejecido", señala Baxter.
En diciembre de 2006 la jueza Graciela Gatti procesó a Bordaberry por "coautoría" de diez homicidios de militantes de izquierda, para lo cual se basó, entre otras pruebas, en documentos desclasificados del Departamento de Estado.
"Descuidada y regularmente, comentaristas presumen la complicidad de Estados Unidos en la campaña del Plan Cóndor de aplastar los movimientos guerrilleros de los años `70 y el apoyo a métodos brutales", se lamenta Baxter en el cable.
El embajador reconoce que "el legado de abusos a los derechos humanos cometidos durante la dictadura (1973-85) no es un tema nuevo en Uruguay". Sin embargo, advierte que "lo nuevo es que el Frente Amplio ahora está en el poder y tiene recursos políticos y de medios de comunicación para hacer las antiguas acusaciones más incómodas para Estados Unidos".
Baxter muestra su preocupación ante el hecho de que "el desenterramiento del pasado parece estar transformándose en algo más que un mero `cierre` o una distracción pública políticamente conveniente".
"No creemos que el presidente Vázquez apruebe este desarrollo, también dudamos de que vaya a hacer algo para disuadirlo", analiza el embajador.
Reputación. En el despacho dirigido al Departamento de Estado, Baxter indica que, aunque por el momento Estados Unidos no ha intervenido en la polémica sobre los documentos estadounidenses desclasificados, "puede llegar el momento en que necesitemos defendernos de este ataque a la credibilidad e intenciones de Estados Unidos. No estamos en ese punto aún, pero los juicios de Bordaberry y Blanco pueden hacer que sea necesario responder".
Para el embajador, el ataque a Estados Unidos sobre hechos del pasado podía dañar su política exterior. "Después de todo, nuestros intereses centrales en la región (promover el crecimiento económico, la estabilidad y la democracia, y la lucha antinarcóticos) dependen en gran medida de nuestra reputación", concluye.
El "mayor éxito"
La embajada de EE.UU. consideró que la política de Tabaré Vázquez con respecto a los derechos humanos fue "el mayor éxito" en los asuntos domésticos durante su primer año en el poder. Según un cable firmado por el encargado de misión, James D. Nealon, "el gobierno uruguayo logró traer un elemento de cierre al asunto, sin alienar a los militares o provocar una reacción violenta de los segmentos de la sociedad que se inclinan hacia la derecha". Nealon calificó de "potencialmente explosivo" el tema, y destacó la "excelente cooperación" del ex comandante en jefe del Ejército, Ángel Bertolotti. "Los miedos de que el gobierno uruguayo podría haber abierto una `caja de Pandora` al desenterrar un pasado que había estado prácticamente sin tocar por administraciones anteriores, se disipó cuando un equipo gubernamental localizó los restos de una víctima `desaparecida` en noviembre de 2005", indicó Nealon. Este hecho también "reconfortó" a las familias y "aplacó" a la izquierda, según el diplomático.