El País de Madrid, AP, AFP y ANSA
Cualquier cifra que se maneja sobre muertos por las represiones en Libia suena a masacre. Y ante el peligro que supone el régimen de Muamar el Gadafi, decenas de países decidieron evacuar a miles de ciudadanos.
Al menos 10.000 personas murieron y otras 50.000 resultaron heridas en Libia durante los días 10 días de manifestaciones y represión, según dijo el miembro libio de la Corte Penal Internacional Sayed al Shanuka, al canal árabe Al Arabiya.
Por su parte, la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) maneja una cifra mucho menor, aunque no deja de asustar: 640. En la capital, Trípoli, murieron 275 personas y 230 en Benghazi, segunda ciudad del país, ubicada a 1.000 kilómetros al este de la primera, precisó Souhayr Belhassen, presidenta de la FIDH.
Este balance no toma en cuenta eventuales víctimas en la ciudad de Tobruk (ver nota aparte), sobre la cual la FIDH no tiene informaciones, aclaró Belhassen. Y puntualizó que de los 230 muertos en Benghazi, "130 son militares que fueron ejecutados por los propios oficiales porque no quisieron disparar contra la multitud" de manifestantes que piden la renuncia del dictador libio, Muamar Gadafi.
Esta temible situación, condimentada por el prepotente discurso de Gadafi, quien afirmó que no se bajará del sillón que ocupa hace 42 años, llevó a que varios países opten por evacuar a sus ciudadanos residentes en Libia. Otros deciden huir, como lo hicieron 5.700 libios y tunecinos por la frontera que une a ambos países.
europa. Unos 10.000 ciudadanos europeos se encuentran en este país y los Estados miembros del continente ya empezaron a evacuarlos, indicó un portavoz de la Comisión Europea.
La Agencia de la Unión Europea para el Control de las Fronteras dijo que existen entre 500.000 y 1,5 millones de personas procedentes del África subsahariana en Libia.
Desde Turquía, dos barcos se llevaron a 3.000 ciudadanos que huían de la violencia que se extiende por todo el país. Hay más de 25.000 trabajadores turcos en Libia, empleados de unas 200 compañías. El canciller turco, Ahmet Davutoglu, afirmó que están "realizando el operativo de evacuación más grande" de su historia.
Italia, en tanto, organizó esta semana una serie de vuelos suplementarios con el apoyo del ministerio de Defensa de manera de poder evacuar durante la jornada de ayer a la mayoría de los italianos residentes en Trípoli y sus alrededores. Unas 150 personas serán trasladadas por mar de Misurata y se intenta lograr rápidamente el retorno de 40 italianos que se encuentran en Benghazi, centro de la sublevación.
Unos 6.300 inmigrantes ilegales llegaron a Italia desde el comienzo de la crisis en el norte de África, señaló el ministro del Interior, Roberto Maroni.
Desde Gran Bretaña, el ministro de Relaciones Exteriores, William Hague, prometió que enviará "tantos aviones como sea necesario" para evacuar a 1.300 ciudadanos bloqueados en Trípoli y a otros 170 que se hallan en "situación peligrosa" en el desierto.
ASIA. Al menos 100.000 inmigrantes asiáticos esperan ser evacuados de Libia, según estimaciones oficiales, aunque otras fuentes duplican y hasta triplican esa cifra. Entre ellos hay más de 30.000 trabajadores chinos.
Además, Rusia y Ucrania también enviaron aviones para ayudar a ciudadanos a escapar de la inestabilidad creciente. Pero el aeropuerto de Trípoli desbordaba de pasajeros varados. Uno de ellos dijo que miles de personas se encontraban sentadas afuera, rodeadas por sus pertenencias y niños, ya que las fuerzas de seguridad no les permitían ingresar.
El capitán de un avión maltés, Philip Apap Bologna, que embarcaba también a sus compatriotas, calificó la situación en ese aeropuerto de "caótica".
américa. A través de un comunicado vía Twitter, el Departamento de Estado norteamericano convocó a los ciudadanos estadounidenses en territorio libio a que se presenten en el puerto de Al-Shahab. Es que EE.UU. temía por sus ciudadanos después de varios intentos fallidos de sacarlos en avión. Cientos de norteamericanos tomaron un transbordador ayer en ese puerto para la travesía de cinco horas a Malta.
El presidente Barack Obama condenó ayer la violencia en Libia y envió a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, a Ginebra para participar en conversaciones internacionales que buscan detener la violencia en Libia. El mandatario dijo que "el sufrimiento y el derramamiento de sangre resultan indignantes e inaceptables``.
Por su parte, Brasil usará un buque privado contratado en Italia para evacuar a 183 brasileños de Benghazi, informó la agencia estatal de noticias. Serán transportados a Grecia o a Malta y allí abordarán un avión a Brasil. Según la Agencia, hay unos 600 brasileños en Libia. Añadió que el rescate se realizará entre hoy y mañana.
Uruguay. El gobierno uruguayo emitió ayer un comunicado donde condena los actos de violencia acaecidos en Libia y exhortó al gobierno de Gadafi a "buscar el camino del diálogo".
En el texto, Uruguay afirma que "sigue con preocupación" los acontecimientos en el país africano y lamentó "la pérdida de vidas humanas".
Además, ratificó la declaración del Consejo de Seguridad de la ONU, urgiendo a las autoridades a ponerle fin inmediatamente" a la violencia.
ESCAPan. Una ola de inmigrantes cruzaba las fronteras terrestres de Libia con Egipto y Túnez. Jemini Pandya, vocera de la agencia de las Naciones Unidas para los migrantes, dijo que miles huían del país.
Maletas y mucho miedo es lo único que traen consigo los refugiados libios que llegan a Ben Garman, la ciudad tunecina que encuentran luego de pasar la frontera y de dejar atrás las bombas y los disparos con los que Gadafi trata de someter a su pueblo.
"Están usando granadas y todo tipo de armas. Son mercenarios africanos los que disparan a la gente", dijo Fadi, un joven libio que llegó a la estación de ómnibus de aquella ciudad. "He visto a un niño pequeño morir enfrente de mi casa".
La ONU prepara el envío de ayuda y equipos de asistencia, que incluyen hospitales portátiles, a las fronteras de Túnez y Egipto, de donde han salido varios miles de personas desde que estalló la crisis.
La cifra
10.000 Es la cantidad de ciudadanos europeos que están siendo evacuados desde Libia. En Asia y América también evacuan gente.
Rebeldes toman las ciudades del este
n Muamar el Gadafi estaba ayer asediado por una rebelión que controlaba el este del país y por la presión internacional para que detenga su brutal represión.
La insurrección parecía sólidamente implantada en Cirenaica, una región que representa aproximadamente un tercio de Libia y dispone de abundantes recursos petroleros.
Desde Benghazi a Derna y hasta Tobruk, en la frontera con Egipto, miles de personas salieron a las calles ayer para festejar la "liberación" del régimen. En Tobruk, la cadena Al Jazeera mostró imágenes en directo de una multitud que festejaba con banderas libias y carteles que decían "Libia libre".
Desde Trípoli, el viceministro de Relaciones Exteriores, Jaled Kaim, aseguró que Al Qaeda había establecido un emirato islámico en Derna. Estas declaraciones fueron rechazadas por los habitantes de la ciudad. En Tobruk, ciudadanos explicaron que milicianos leales a Gadafi fueron ejecutados en Al Baida, en la costa.
En la carretera costera, la gente hace la señal de la victoria y exhibían banderas de la monarquía de Idris (1951-1969), el primer rey tras la independencia del país y hasta la llegada de Gadafi.
Tras estas primeras conquistas, manifestantes se dirigieron ayer a varias ciudades del oeste del país -en la frontera con Túnez- y por la noche se registraron duros enfrentamientos.
En Trípoli, las tropas fieles al régimen despliegan tanques para aislar a las fuerzas opositoras, informaron Al Jazeera y Al Arabiya. Esta última cadena señaló ayer que Gadafi planificó bombardear pozos petroleros, pero pilotos se negaron, afirmó el jefe de la brigada de seguridad de Tobruk, que se unió a la revuelta
"Hay numerosos cadáveres en las calles, con fuerte riesgo de epidemias", alertó, en tanto, el presidente de la Comunidad del Mundo Árabe en Italia, Foad Aodi. "Hay tanques en las calles y comenzaron los bombardeos", agregó. AFP y ANSA