El presidente Barack Obama dijo que Estados Unidos había enviado un "mensaje fuerte" a sus aliados en Medio Oriente, poniéndoles como ejemplo los enormes cambios políticos ocurridos en Egipto, desde donde llegan señales "positivas".
El mandatario afirmó en conferencia de prensa en la Casa Blanca que la situación en Egipto tras la partida de Hosni Mubarak presentaba señales "positivas", a pesar de que "aún queda mucho trabajo por hacerse".
Obama se mostró además crítico con el gobierno de Irán, que se congratuló de la caída de Mubarak pero reprime las manifestaciones en Teherán.
"Hemos enviado a nuestros aliados en la región un mensaje fuerte para que contemplen el ejemplo egipcio, opuesto al ejemplo de Irán", aseguró Obama.
El cambio "no tendrá lugar por el hecho de que se mate a inocentes. Tendrá lugar si el pueblo se une y aplica su fuerza moral a una situación", agregó. (AFP)