DIEGO CASTRO
La hermana de Nelson Juani, el repartidor de cigarros que el lunes 3 fue asesinado en Colonia Nicolich, manifestó su enojo con la Justicia tras enterarse que había dejado libre a "El Pelón", el menor confeso.
Indignación, bronca y tristeza expresó ayer por la mañana Cecilia Juani, hermana del repartidor de cigarros que el lunes pasado fue mortalmente atacado por "El Pelón" en la zona de Colonia Nicolich.
En declaraciones a radio Carve, Juani dijo que le da bronca que "siempre se hable de los derechos humanos de ellos (los menores delincuentes) y no de los que salimos a trabajar a la calle".
La familia Juani se vio profundamente afectada por la situación generada a raíz del asesinato de Nelson.
Según manifestó Cecilia, su cuñada, la esposa del repartidor, "desde el lunes que no come ni duerme, no quiere ni siquiera entrar al cuarto porque dice que Nelson va a entrar atrás de ella".
Además afirmó que desde la muerte de su hermano, en su casa no se escucha radio ni se mira televisión.
"A mi madre tuvimos que decirle que Nelson murió en un accidente porque si le decimos que lo mataron la matamos a ella también y no sería un asesinato, serían dos", expresó.
También contó que su madre "tiene 85 años y recién sale de una internación, así y todo es duro decirle que su hijo murió en un accidente, mucho más es decirle que murió asesinado".
Durante la entrevista criticó al sistema judicial. "Cómo es posible que un juez deje libre a una persona, que tenga la edad que tenga, y ande libre por la calle después de matar a dos personas y mate a una tercera", dijo Cecilia Juani.
A su vez sostuvo que "hoy me tocó a mí, pero de repente en dos meses vuelve a salir libre y mata a una cuarta persona".
En otros aspectos, Cecilia Juani dijo que no era la primera vez que asaltaban a su hermano. "Ya le había pasado cuatro o cinco veces, no sé, perdimos la cuenta".
Incluso llegó a contar que en una ocasión fue secuestrado y en otra le dispararon estando en compañía de su hija.
"Él se estaba ganando el pan, no lo hacía por diversión, lo hacía porque tenía la necesidad de salir a trabajar", sostuvo Cecilia Juani, quien también pidió una explicación a las autoridades sobre el caso y cómo se dio, porque "es lo menos que esta familia se merece".
"Vivimos atados de pies y manos por la inseguridad, uno no sabe, si sale a trabajar o a estudiar, si vuelve a la casa", comentó.
Sobre la situación de los hijos de Nelson Juani, Cecilia dijo que su sobrina "está como en una nube, como que no cae, porque ella estuvo con él la última vez que lo habían baleado".
"Mi sobrino está haciéndose cargo de todo lo del padre porque su madre ni come ni duerme", contó.
"Yo tengo la sensación de que va a entrar por el portón", dijo Cecilia Juani, al borde del llanto, que cortó varias veces la entrevista.
"Nada de lo que hagamos va a devolverle la vida", sostuvo al tiempo que pidió justicia. "Yo no soy una persona violenta, pero no sé qué soy capaz de hacer si lo tengo enfrente al asesino y al juez que lo dejó libre", sentenció.
"Queremos que paguen, tanto los que le hicieron esto, como los jueces que lo dejaron libre sin medir las consecuencias de sus actos, porque supongo que a ellos nunca les ha pasado, no les interesa que vuelva a pasar", manifestó. Finalmente expresó que ante la inseguridad "siempre se escuda a los jóvenes con la pasta base", pero en su opinión "hay una cuestión de educación moral que se le da a un joven, no podemos echarle la culpa sólo a la pasta base".
almacén. Raúl Baratte atiende desde hace más de dos décadas el local donde el lunes pasado fue asesinado Nelson Juani, a quien conocía desde hacía 17 años. "Era casi de la familia", dijo Baratte a El País.
Repasando el momento, el dueño del local dijo que recuerda claramente cuando los dos jóvenes entraron "preguntando por cerveza".
Luego de esto salieron del local y se fueron hacia la ruta. "En ese momento se cruzaron con Nelson y la señora que llegaron en la camioneta", contó Baratte.
También cuenta que la señora de Juani le dijo, cuando fue a buscar la mercadería "tené ojo con estos dos", porque antes de entrar al negocio por primera vez la habían mirado "de arriba a abajo".
"Cuando estábamos haciendo la entrega de mercadería y manejando el tema de la plata sentimos un estampido y salimos afuera", contó Baratte, mientras indicaba los lugares en donde habían sucedido los acontecimientos del lunes.
Juani intentó echar a andar la camioneta, que estaba estacionada en dirección a la ruta 102, pero no pudo más que conducirla unos metros hasta que quedó dentro de una zanja existente en el lugar.
"Cuando nos acercamos lo vemos a Nelson salir por la ventana de la camioneta y del otro lado de la calle vemos a este muchacho con el arma aún en la mano, subiéndose a la moto que conducía el otro que iba con él", comentó
Continuando el relato, Baratte dijo que luego que Juani logró salir de la camioneta "se le aflojaron las piernas, entonces llamamos a la ambulancia"
Sobre este punto, el comerciante señala que "la emergencia demoró como 40 minutos", pero reconoce que "acá estamos en medio de la nada".
Baratte también cuenta que Juani, tras ser consultado por su esposa si estaba herido, éste se levanto la camisa y le mostró la herida.
"Tenía un agujero chico en la camisa y la herida casi ni sangraba, no parecía gran cosa" estimó Baratte.
Luego vino todo el tema judicial.
"El lunes estuve como cinco horas en el Juzgado, al otro día tres horas más en la Jefatura, y el miércoles de nuevo estuve como doce horas en el Juzgado", recordó Baratte, quien expresó su beneplácito con la actuación policial. "Los propios policías me dijeron que ellos los agarran pero después la Justicia los larga", expresó.
"Mientras estuve en el Juzgado me mostraron como cinco tipos, pero no podía decir es este así por que sí, está bien que estamos viviendo un momento jodido pero no por eso vamos a mandar en cana al primero que aparezca", sostuvo.
Además, el comerciante dijo que mientras estuvo en el Juzgado, el propio juez Juvenal Javier se disculpó con él por tenerlo tanto tiempo siendo que utilizó otros testimonios.
Sobre la zona de Colonia Nicolich, Baratte dijo que desde hace un tiempo "dejó de ser un lugar tranquilo, se ha complicado bastante".
También afirmó que "El Pelón" se mudó a la zona. "Hará cuestión de cuatro o cinco meses. Vive a cuatro cuadras de acá con la novia", contó.
Bella Italia, 15 de octubre
Fabricio Amarelle, un joven de 22 años, atendía el kiosco de Camino Maldonado y Venecia, junto con su novia. El 15 de octubre de 2010 dos individuos ingresaron al local y le pidieron la entrega del dinero. Fugaron con $ 100 y algunas tabletas de chocolate. Fabricio salió a correrlos y se trabó en lucha con uno de ellos. El otro le disparó. La Policía continúa en la búsqueda de los autores de este homicidio que conmocionó a toda la zona.
Paysandú, 9 de diciembre
Danilo Salvatierra, de 65 años, fue brutalmente asesinado a primera hora de la mañana en su negocio. Vecinos afirmaron que esa mañana escucharon los gritos de Salvatierra y lo vieron salir de su negocio herido, tras lo cual cayó en la vereda y falleció casi inmediatamente. El hecho conmocionó a toda la ciudad sanducera a principios del mes pasado. El móvil del crimen fue el robo y los autores del mismo fueron apresados.
Flor de Maroñas, 24 de febrero
Tres menores ingresaron al almacén de Andrés Latorre 4970 con un hombre de 29 años como rehén y robaron $ 40 de arriba del mostrador y el dinero de los clientes. Mario Crespo, de 60 años, tomó un revólver y salió a perseguirlos. Los adolescentes le dispararon a Crespo en el cuello.
Malvín Norte, 18 de marzo
Cinco jóvenes ingresaron al almacén de la Calle 25, a metros de Iguá. Uno de los jóvenes ingresó de forma violenta al comercio esgrimiendo un arma de fuego con la cual solicitó el dinero al dueño del comercio, Jorge Lemos de 54 años, tras lo cual lo hirió mortalmente. La esposa de Lemos recibió un disparo en el brazo.