La pasada semana, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, publicó un editorial en la página web de la secretaría de Estado que encabeza, en la que cuestionó la veracidad de las cifras de delitos cometidos por menores que manejan algunas ONG.
Bonomi sostuvo que no le "cierra" que el porcentaje de rapiñas cometidas por menores sea el 4,5% o 12% del total, diferentes cifras manejadas en los últimos tiempos, sino que "es mucho más". Añadió que le preocupan "los criterios con que estas cifras se elaboran".
El ministro del Interior cuestiona a las ONG que "vienen informando del tema sobre la base de asuntos iniciados en los juzgados y manejan que en 2004 los menores participaron en 6,9% del total de delitos y en 2007 participaron en 4,6%". El jerarca advirtió que "las diferencias son abismales y van contra la clara tendencia al aumento de la participación de menores".
Esas cifras de las ONG "refieren a la totalidad de los delitos y no a las rapiñas, y sólo toman en cuenta lo que fue iniciado en juzgados". Bonomi dijo no pretender "demonizar menores", ni sumarse "a la dureza reinante en la opinión pública, referida al aumento de las penas y la baja de la edad de imputabilidad". Pero acotó que "la forma de enfrentar estos extremos no pasa por disfrazar u ocultar los problemas".