El presidente de la República, José Mujica viajó a Brasil para estar presente en la asunción de Dilma Rousseff como presidenta del país norteño, hecho histórico para el país (ver nota relacionada).
Tras el acto de investidura, el mandatario uruguayo permaneció en Brasil para reunirse con la flamante presidenta, encuentro que se llevó a cabo sobre el mediodía de hoy.
Tras la reunión, el canciller Luis Almagro indicó que continuarán los encuentros entre las delegaciones de los dos países cada tres meses. Estableciendo que los preacuerdos logrados en este tipo de reuniones luego serán evaluados por los presidentes, al igual que como venía sucediendo con la administración de Luiz Inácio Lula da Silva, informó Presidencia.
"Ello es muy importante ya que obliga a las burocracias a obtener resultados concretos de su trabajo, que son evaluados por los presidentes en los acuerdos finales", opinó el canciller.
En otro orden, Almagro informó que se renovó la agenda pendiente con Brasil: "tenemos temas de infraestructura, temas de energía y de comercio, que han sido abordado por los presidentes". También dijo que existe el compromiso de poder resolver los mismos en el transcurso del año, de acuerdo a lo publicado en la página de Presidencia.
Entre los aspectos concretos pendientes de la agenda bilateral se encuentran la construcción del puente sobre el Río Yaguarón, la interconexión ferroviaria y la interconexión eléctrica, temas que el canciller calificó como prioritarios. "El acuerdo de intercambio energético es muy importante porque será el que le da el contenido al interconexión eléctrica", aseguró.
En la reunión también se abordó el tema de la elección del secretario general de la UNASUR. Según afirmó el canciller, la presidenta de Brasil pretende visitar Uruguay como uno de sus primeros países de gira en el exterior.