El "primero" fue el presidente José Mujica, aunque los censistas habían empezado un poco antes el "puerta a puerta". En el interior hubo demoras, incluso lugares donde todavía no comenzaron a censar.
Hace 15 años, cuando se hizo el último censo, José Mujica iba desde su chacra al Parlamento en una moto Vespa al mismo tiempo que Leticia Almirón estaba en tercer año de escuela. Ayer a las 9:20 de la mañana Leticia golpeó las puertas de la casa del presidente en Rincón del Cerro para hacer la primera entrevista del Censo 2011.
Mujica fue el encargado de recibir a la censista ya que su esposa, la senadora Lucía Topolansky se retiró temprano para cumplir tareas parlamentarias. La censista evaluó que el primer mandatario cabía dentro de la categoría "informante calificado" por lo que respondió en nombre suyo y su esposa Lucía. Almirón fue recibida con una sonrisa por el presidente quien la atendió acompañado por su perra de tres patas, Manuela. "Fue una entrevista muy dinámica, rápida. El presidente respondió todas las preguntas sin hacer demasiadas repreguntas", afirmó la censista, una estudiante de informática de 23 años. Luego Almirón continuó su tarea en las distintas viviendas que hay en el predio en que vive el presidente.
Tras responder las preguntas de la censista por espacio de veinte minutos, el primer mandatario se dispuso a atender a un grupo de periodistas de la televisión argentina.
El ejemplo del presidente fue seguido por algunos intendentes en el interior del país. Tal el caso del intendente de Durazno, Benjamín Irazábal, que sobre la hora 13 recibió a los censistas en su domicilio de la calle Batlle y Ordóñez de esta ciudad. En la capital del Yi estaba previsto que las operaciones comenzaran sobre la hora 8, pero desde la central ubicada en la Casa de la Cultura se resolvió retrasarla hasta poco después del mediodía.
Otro tanto ocurrió en Salto, donde el intendente Germán Coutinho fue el primer salteño en recibir a los censistas. Luego de la entrevista, pidió a la población local "contestar todas las preguntas con franqueza y tranquilidad porque al final del día saldremos todos favorecidos", aseveró.
En Minas, la intendenta Adriana Peña fue también una de las primeras en ser censada. En la capital de Lavalleja el jefe local de Censos 2011, Luis Huelmo, informó con orgullo que contaba con el 98% de los censistas y exhibía uno de los índices más altos del país. Buena parte de la mañana se destinó a distribuir el material que utilizará el personal. Huelmo indicó que el único inconveniente fue que los dispositivos electrónicos utilizados por los censistas llegaron recién el miércoles, por lo que muchos de ellos aún se estaban familiarizando con los aparatos.
El inicio del censo, empero, no estuvo exento de tropiezos. En Canelones, por ejemplo, pese a la cercanía con la capital los dispositivos y el material para los censistas aún no habían llegado ayer al personal. Debido a que una vez que reciban el material la organización de los equipos puede insumir más tiempo es posible que el comienzo se dilate unos días.
Tal es también el caso de Paysandú, donde los censistas aún no salieron a las calles y según estimó la encargada local, Cristina Diez, es posible que hoy los censistas comiencen su labor en la localidad de Tambores y recién el lunes lo hagan en la capital departamental.
En Rivera también las operaciones comenzaron con lentitud, ya que los equipos aún no están armados y varios censistas aún toman cursillos. Estiman empezar el próximo lunes.
La falta de censistas también es un problema para Cerro Largo, donde de 300 censistas solo 80 comenzaron las tareas en Melo. En las zonas rurales no se comenzó debido a la falta de dispositivos GPS para los censadores. En Rocha los equipos también se ven algo mermados, de un total de 235 censistas ayer comenzaron a trabajar 30, pero se espera que en los próximos días se normalice la situación. (Producción: P. Melgar, S. Kanovich, N. Araújo, F. Bonhomme, D. Rojas, V. Rodríguez, M. Rivero, E. González, L. Pérez, Freddy Fernández)
`Censista` copadora
Una maestra jubilada de 60 años fue víctima de un copamiento ayer al abrirle la puerta a una supuesta censista, pero detrás de ella irrumpieron dos delincuentes armados. El hecho ocurrió en una vivienda de la calle Patricios y José Pedro Ramírez, en barrio Ituzaingó. La víctima relató a Telenoche que atendió a la censista y le dijo que "estaba embarazada de dos meses, si la dejaba pasar". Pero una vez dentro de la casa irrumpió un sujeto de unos 30 años que comenzó a amenazarla; la supuesta censista salió corriendo. Otro individuo ingresó mientras el primero amenazaba a la mujer con una pistola. Tras maniatarla le robaron dinero y alhajas.