Mercedes Vigil
Una de las escritoras más leídas del país, después de una larga polémica tras su nombramiento como ciudadana ilustre de Montevideo, sale a denunciar que los escritores y artistas que la criticaron son "ñoquis" que "no saben escribir" y que ostentan cargos en el Estado por hacerle favores a la izquierda. Además, señala que los partidos tradicionales abandonaron la cultura tras el retorno de la democracia. Denuncia que hay miembros de la Academia Nacional de Letras que no aceptan que siga publicando.
Pablo Melgar
-¿Qué características tiene el acuerdo que acaba de alcanzar con la funcionaria de la Biblioteca Nacional que la denunció por plagio?
-Iniciamos un juicio contra ella por difamación e injurias. Presentamos las pruebas de que los archivos públicos son eso, públicos, y que un libro publicado en 2007 nunca puede plagiar a otro que salió en 2008. Como nunca pudimos ver a esta persona tuvimos que presentar la demanda. A las 24 horas se presentó en el Juzgado para firmar la retractación. Es una pena que hayamos tenido que perder tanto tiempo explicando que el Tratado de la Triple Alianza o los documentos del Archivo Mitre son de uso público. Esto tiene dos lecturas: es un acto de una ignorancia terrible o como quedó al descubierto, es una confabulación en mi contra.
-Usted recibió críticas por parte de colegas suyos cuando fue declarada ciudadana ilustre de Montevideo. ¿Entiende que esas críticas son producto de su pertenencia política?
-Cuando fui declarada ciudadana ilustre, 44 ciudadanos, yo no digo colegas, sacaron una carta patética rechazando el nombramiento. Esta gente que después se comunicó con la historiadora Alicia Fernández, que fue quien hizo la denuncia por plagio, nunca manejaron argumentos literarios, entre otras porque entre los que firmaron no hay ninguno con quien que yo perdería diez minutos hablando de literatura. Empezando por Jorge Arbeleche, que está en la Academia Nacional de Letras, poeta poco talentoso, hombre poco ético. La mayoría de los que firmaron son funcionarios públicos, con cargos de confianza o estatales. Muchos de ellos son ñoquis. En los comentarios por mail que se hicieron entre ellos se repite que Mercedes Vigil no es una luchadora social y que su ex marido fue nombrado en el BROU por el Partido Colorado. A ninguno de los 44 les importó si escribo bien o mal, entre otras cosas porque no saben escribir. Este es un problema político, no es que yo milite en tal o cual partido, en realidad soy bastante apolítica, es que no me he arrodillado. Mario Delgado Aparaín, que creo ha perdido su inspiración en los últimos tiempos, es uno de los principales instigadores, está arrodillado.
-¿Arrodillado frente a quién?
-Arrodillado por un sueldo. Hay gente que cobra un sueldo para conspirar. Delgado Aparaín se va a jubilar en diciembre con el máximo sueldo posible. No lo critico como escritor, pero en sus 25 años en el cargo fue un ñoqui. Hace algunos años que está instalado el nuevo mecenazgo en Uruguay. Hay que contar cuántos escritores no tuvimos ni tenemos un cargo público. Algunos de los que firman tienen cargo en la Biblioteca Nacional y viven en el interior. Vienen dos veces al mes, una a cobrar y la otra a hacer compras. Todo esto tiene un gran sesgo político y de clase. En algún pasquín llegaron a decir que no puedo escribir bien porque soy rubia y de ojos claros y tengo un apellido glamoroso. ¿Cuántos morochos Fernández o Pérez de estos que vivimos solventando en cargos del Estado hace años, tienen libros en dos bibliotecas de Montevideo? Yo no puedo escribir desde el odio, no puedo distraer energía en eso. Si uno se pone a analizar la literatura que hacen algunos de los que firmaron se va a encontrar con una gran bola de mierda para publicar lo que publican.
-Teniendo en cuenta que usted ganó siete veces el Libro de Oro, lo que implica un enorme éxito de ventas, ¿cuál es la limitación que observa para la creación artística para aquellos creadores que no pertenecen a la izquierda?
-Hay gente que está sentada en la Academia Nacional de Letras que está interesada en que yo no publique. Esto significa que miles de jóvenes queden sin leer porque en mi público hay mucho liceales. La clase cultural debería celebrar esto porque mientras los chicos leen Clara, la loca no están viendo a Tinelli. Estamos viviendo un proceso de deliberado empobrecimiento intelectual y cultural del Uruguay. ¿Cómo se interpreta que esta gente se preocupe por unas declaraciones mías en España sobre la ley de Caducidad? Me comparan con los violadores a los derechos humanos, será porque no soy del palo de ellos.
-¿Cree que los partidos tradicionales abandonaron la cuestión cultural?
-Sí. En 1985 todos estábamos muy emocionados con el retorno a la democracia y no nos dimos cuenta. No hay que olvidar aquel cuento de la ranita. Si la ponen en agua hirviendo, salta, pero si la introducen en agua tibia y le dan calor, se queda quieta. Hace mucho que nos están calentando y ya no tenemos vuelta.
-¿Cómo se cambia esta situación?
-Se necesita un cambio de cabeza. Hay urgencias por lo inmediato, no perder un voto o por no perder un avisador en el caso de los medios y el Uruguay está cada vez más pobre. Pero hay cosas que dan vergüenza, hay peajes que no estoy dispuesta a pagar.
-¿De qué peajes habla?
-Jamás hubiera escrito el Tabaré revelado (libro de fotografías con textos de Mario Delgado Aparaín, sobre la campaña electoral de Tabaré Vázquez) ni que estuviera enamorada, eso es una vergüenza nacional. A eso me refiero cuando digo que están de rodillas. Por más cargos o viajes que pudiera ganar. No levanto el estandarte de ningún partido político, ni siquiera aquel que a mí me parece el mejor. Por eso digo que hay que empezar a cambiar, yo la tengo muy fácil, no tengo que pedir disculpas. Hay mucha gente que va a tener que pedir disculpas, si no en la tierra va a ser ante Dios. Hace 50 años que vienen envenenando a la humanidad y no pasa nada.
Perfil
Nombre: Mercedes Vigil
Estado civil: divorciada, tiene tres hijas.
Profesión: Escritora, desde el año 2002
Hobby: Colecciona libros
Escritora
Con siete libros de Oro en su haber, es la escritora contemporánea más leída. Lleva 15 libros editados y tiene contrato para seguir publicando con Random House Mondadori, una de las principales empresas editoriales de plaza.
Ha brindado conferencias sobre los temas de sus libros en Uruguay, Argentina, EE.UU., España, Colombia y Egipto. Entre ellas se destaca la que ofreció en la Biblioteca de Alejandría en Egipto. Ha recibido varias distinciones.
Historiadora retiró la denuncia por plagio
El 16 de noviembre pasado la historiadora Alicia Fernández -dependiente de la Biblioteca Nacional- retiró las denuncias por plagio contra los escritores Raúl Valarino y Mercedes Vigil a cambio de que los autores no siguieran con la causa por difamación e injurias que habían anunciado realizar contra la funcionaria. El episodio comenzó en julio de 2007 cuando ambos escritores publican La Triple Alianza. La guerra del Paraguay en imágenes. En enero de 2008 un artículo del semanario Brecha denuncia que varias de las fotos de ese libro fueron "hurtadas" de la Biblioteca Nacional. En noviembre de 2008 Fernández publica el libro La guerra del Paraguay en fotografías. El 22 de junio de 2010 la Junta Departamental de Montevideo declara ciudadana ilustre a Mercedes Vigil. El día 30 de ese mes un grupo de escritores sale a criticar la decisión del legislativo departamental. El 30 de agosto Ana Solari, Inés Trabal y Teresa Porzecansky piden una audiencia a la Junta para pedir explicaciones. Tras el retiro de la denuncia por parte de Fernández, el abogado de Vigil presentó el acuerdo ante la Biblioteca Nacional.