NUEVA DELHI | ANSA Y EL PAÍS
DE MADRID
El presidente norteamericano Barack Obama manifestó su apoyo a la incorporación de India como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Los expertos creen que busca un contrapeso para una China cada vez más poderosa.
En un discurso histórico ante el parlamento indio, que cerró con la frase "larga vida a nuestras relaciones", el presidente de Estados Unidos anunció ayer que su país trabaja en una reforma del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que incluiría a India como miembro permanente.
En una alocución de 40 minutos donde no faltaron los aplausos de diputados y senadores, Barack Obama agregó que "es evidente que a mayor poder corresponden mayores responsabilidades".
"El orden internacional justo y sustentable que Estados Unidos busca incluye unas Naciones Unidas que sean eficientes, eficaces, creíbles y legítimas", dijo Obama. "Este es el moti- vo por el cual puedo decir hoy que en los años por venir deseamos un Consejo de Seguridad reformado, que incluya a India como miembro permanente", agregó.
Según los expertos, el anuncio es más un gesto diplomático que una medida concreta. De todas maneras, rescatan que los dichos subrayan la importancia que Estados Unidos da al fomento de los lazos con esta nación de 1.200 millones de personas, algo que Obama ha estado tratando de lograr durante su estancia allí.
En su discurso, el presidente norteamericano no se ahorró los elogios a India, a la que felicitó por los "éxitos obtenidos" en pocas décadas, algo que "a otros países les costó siglos". En el ámbito económico, sostuvo que las relaciones comerciales indo-norteamericanas son "excelentes" y pueden servir de ejemplo a muchos otros países.
"La India en este campo es parte de la solución, no del problema", subrayó. En 2009, las exportaciones indias a EE.UU. alcanzaron los US$ 19.530 millones, con importaciones por casi US$ 17.000 millones.
En otro pasaje importante, donde citó a Gandhi y a Martin Luther King, Obama dijo estar preocupado por la proliferación nuclear y sostuvo que su aspiración es "un mundo sin armas atómicas".
Previamente se había reunido con el primer ministro indio Manmohan Singh para conversar "sobre las relaciones bilaterales y otras cuestiones". A este propósito, el mandatario norteamericano indicó que el vínculo bilateral "será determinante en la historia del siglo XXI".
Luego subrayó que India no es más una nación emergente porque "ya emergió", y al recordar la figura de Gandhi afirmó que "sin él tal vez nunca me hubiera convertido en presidente de Estados Unidos".
Hasta entonces parecía que la visita se consumiría en meros gestos y retórica vacía, pero el anuncio de Obama fue el gran premio que esperaba India: con una economía que compite entre las primeras del mundo, un modelo de democracia y una fuente de inspiración universal desde el ejemplo de Mahatma Gandhi, India se siente desde hace años con el derecho a sentarse entre las naciones que gobiernan el mundo. Otros presidentes norteamericanos se habían quedado antes a las puertas de respaldar ese derecho, hasta que Obama finalmente lo manifestó ayer.
Altos funcionarios estadounidenses no pudieron determinar en qué plazo cree Obama posible la consumación de ese deseo, si será en un año o en una década, pero sí dejaron claro que se trata de una importante apuesta de la política exterior norteamericana que impulsará con energía la embajadora ante la ONU, Susan Rice.
IMPLICANCIAS. Los elogios del presidente de Estados Unidos a India pueden convertirse en un problema para China, que mira con recelo el vínculo que se está generando a sus espaldas. Algunos especialistas en política exterior estiman que Estados Unidos apoya a India en el terreno económico y diplomático porque la considera un contrapeso a una China cada vez más poderosa.
Por otra parte, el apoyo de Obama a India supone un escollo para Pakistán, eterno rival del segundo, que es aliado de China y aspiraba a una mayor presencia en el Consejo.
Es que, tras los dichos de Barack Obama, parece claro que su país se decanta por la reivindicación que desde hace tiempo sostienen de forma coordinada Brasil, Alemania, India y Japón. Ese grupo impulsa la ampliación del número actual de miembros permanentes -Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido- con cinco o seis más -los cuatro promotores, más uno o dos elegidos por África.
Esa propuesta compite con la que defiende otro grupo de países de tamaño medio -Italia, España, Canadá, Corea del Sur, México y Argentina, entre otros-, que quieren la ampliación del número de países no permanentes, con reparto regional y una presencia más larga que la que actualmente tienen los que ocupan las sillas rotatorias.
Más allá de la postura que avalen los norteamericanos, lo cierto es que el discurso de Obama será sopesado al detalle en Pekín antes del encuentro que se espera que mantenga esta semana con el mandatario chino Hu Jintao en Seúl.
Mandatario vuelve al país donde vivió
Después de dejar India, Barack Obama estará hoy en Indonesia, donde vivió cuatro años cuando era niño. Su viaje no fue cancelado a pesar de los desastres que afectan al país: estas últimas semanas hubo una serie de terremotos, un tsunami y la erupción de un volcán, Merapi, que ya mató a 160 personas. Las autoridades advirtieron a los cerca de 400.000 habitantes de la localidad situada a la ladera del volcán que el mismo podría entrar en erupción en cualquier momento.
En la geoestrategia norteamericana Indonesia ocupa un sitio importante, en el intento de Washington por contener "la avanzada china". Empero, el mandatario norteamericano no tiene allí el apoyo que cosecha en otros países vinculados a su vida como Kenya, donde nació su padre. ANSA