La justicia y el gobierno de Irán están bajo los ojos del mundo por el caso de Sakineh Mohammadi-Ashtiani, la mujer iraní de 43 años y madre de dos hijos, condenada a morir por lapidación por presuntamente haber cometido adulterio y el asesinato de su esposo.
Hasta ayer, estaba previsto que la mujer fuera muerta en esta jornada mediante el brutal sistema de castigo por el cual entierran a la persona hasta el cuello, le ponen una bolsa en su cabeza y es apedreada por una multitud hasta ocasionarle la muerte.
Hoy se informó a nivel oficial que la "decisión final" sobre la suerte de la detenida no fue aún tomada y que el caso "seguirá su curso" según lo establece la ley. Los comités internacionales que luchan por eliminar la lapidación del mundo igual temen por la vida de Ashtiani.
La vocera del Comité Internacional contra las Ejecuciones, Mina Ahadi, dijo a la agencia de noticias ANSA que si bien la mujer no fue ejecutada hoy, se encuentra en una "situación peligrosa".
El gobierno iraní por su parte declaró hoy que Ashtiani se encuentra "en perfecto estado de salud en la prisión de Tabriz", según el vocero de la justicia local Malek Ajdar Sharifi.
El Comité expresó luego en un comunicado que las "protestas globales alcanzaron por el momento para evitar su ejecución". "Millones a nivel mundial se movilizaron inmediatamente y enviaron cargas de protesta a la República Islámica de Irán y a otros gobiernos pidiendo una acción inmediata", agrega el texto.
CRÍTICAS.
Las denuncias internacionales se multiplicaron en la última hora, al punto que el gobierno iraní salió hoy a criticar a Occidente por utilizar este tema como método de presión al país.
Mandatarios de todo el mundo rechazaron enérgicamente la ejecución de la mujer y pidieron por su liberación o confirmación de que se respetará su integridad física.
Irán por su parte dijo que Occidente usa a Ashtriani "como instrumento para ejercer presiones políticas".
Los occidentales "son tan insolentes que transformaron el caso de Sakineh Mohammadi Ashtiani, que cometió crímenes y que traicionó (a su marido), en un caso de derechos humanos", declaró el miércoles Ramin Mehmanparast, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, citado por la agencia Isna.
El presidente francés Nicolás Sarkozy advirtió que si tocan "aunque sea un cabello de Sakineh, cualquier diálogo existente cesará inmediatamente". La recientemente electa presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, calificó hoy de "barbarie" la posible lapidación.
Organizaciones de Derechos Humanos en irán manifestaron su deseo de que Brasil oficie sobre el gobierno de Mahmoud Ahmadinejad, en base a las buenas relaciones entre ambas naciones.
En base a Agencias