Rousseff, de 62 años, alcanzó 56% de los votos frente a 44% de su rival, José Serra, según resultados del Tribunal Superior Electoral con 99,7% de los votos computados.
En su primer discurso tras el triunfo, la presidenta electa reafirmó su intención de eliminar la miseria como primera prioridad de su gestión, que iniciará el 1 de enero cuando reciba el mando de manos del actual gobernante Luiz Inácio Lula da Silva.
``Refuerzo el compromiso fundamental que mantuve por la erradicación de la miseria y la creación de oportunidades para todos´´, declaró en su discurso ante simpatizantes y allegados en un hotel de Brasilia. ``No podemos descansar mientras haya brasileños con hambre, familias en la calle, niños abandonados a su suerte´´.
El discurso, que hizo un recuento de sus intenciones de gobierno, tuvo pocas referencias a la oposición y ninguna mención a su rival, Serra, aunque a la gobernante electa se le quebró la voz al agradecer el apoyo decidido y activo de Lula, el mandatario más popular de la historia reciente de Brasil.
``Agradezco especialmente y con emoción al presidente Lula. Tener el honor de su apoyo, el privilegio de su convivencia, aprender de su sabiduría son cosas que se guardan para la vida´´, manifestó con un nudo en la garganta.
El resultado de la votación fue recibido con gritos de júbilo, abrazos y llanto entre simpatizantes de la ahora presidenta electa, postulada por el Partido de los Trabajadores (PT).
``¬Dilma! ¬Dilma!´´, gritaba un coro espontáneo en el Hotel Naoum de Brasilia, donde se congregaron aliados y activistas de su campaña, mientras otros cantaban una de las melodías publicitarias de su postulación, ``ahora es el turno de la mujer´´.
La ventaja de más de 10 puntos porcentuales confirmó la tendencia indicada por la mayoría de las encuestas de intención de voto previas a la votación.
Serra, de 67 años, fue el candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
Analistas coinciden en que la participación de Lula en la campaña fue decisiva para la victoria de Rousseff, quien fue su ministra del Minas y Energía, además de secretaria general de su gobie La votación transcurrió en un clima de tranquilidad, sin reportes de problemas más allá de dificultades técnicas aisladas con algunas urnas electrónicas usadas en el proceso, según el Tribunal Superior Electoral (TSE).
Estaban convocados a votar 135 millones de personas dentro del país y unos 200.000 brasileños en el exterior.
``Voy a gobernar para todos, conversar con todos los brasileños sin excepción. Si Dios quiere, que el pueblo brasileño me dé su voto´´, declaró Rousseff a periodistas tras desayunar en un hotel de la ciudad sureña de Porto Alegre. ``Hoy es un día muy especial, que es el día de nuestra fiesta democrática, tengo certeza que fue una campaña bastante significativa´´.
Después de encontrarse con aliados en horas de la mañana, Rousseff se trasladó al colegio Santos Dumont donde emitió su voto y salió haciendo la ``V´´ de victoria.
Serra sufragó al final de la mañana en el Colegio Santa Cruz de la ciudad de Sao Paulo, donde hizo votos por la alternancia en el poder.
Lula, por su parte, votó en la ciudad de Sao Bernardo do Campo, en la periferia industrial de Sao Paulo, donde manifestó estar confiado en una victoria de su candidata.
``Yo no tengo dudas de que ella (Rousseff) va a hacer un gran gobierno para este país´´, manifestó Lula a periodistas.
El presidente y Rousseff se reunieron en el Palacio de la Alvorada, residencia oficial del mandatario, para acompañar el conteo de los votos, mientras Serra esperó el resultado en Sao Paulo.
Serra y Rousseff debieron disputar una segunda ronda electoral después de que ninguno de los dos alcanzó el 50% más uno de los votos necesarios para ganar en la primera ronda el 3 de octubre.
Igualmente, siete estados y el Distrito Federal debieron ir a un segundo turno de votaciones para escoger gobernador. (AP)