M. GALLARDO Y G. PÉRGOLA
Millonarios argentinos con enormes propiedades en la zona rochense de Laguna Garzón mantienen una puja: modernizar las balsas y mantener la exclusividad del lugar o construir un puente que permita un cruce más fluido por la ruta 10.
El poderoso financista argentino, Eduardo Costantini -que actualmente construye el barrio privado "Las Garzas" en Laguna Garzón- aguarda la aprobación de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) para erigir un puente, financiado por él mismo, que conecte ambos departamentos.
Mientras tanto, el multimillonario Paolo Rocca, que tiene un establecimiento rural en la zona, ofreció US$ 500.000, a través de la fundación "Amigos de las lagunas costeras de Rocha", para la creación de un sistema eléctrico de balsas en la laguna. Esta opción se contrapone a la construcción de un puente. Es que mientras unos están interesados en potenciar el movimiento en el lugar otros prefieren mantener su exclusividad y tranquilidad.
"Entramos a Uruguay e invertiremos US$ 40 millones en `Las Garzas`, (un terreno de 240 hectáreas para la construcción de lotes comercializables). Y lo hicimos porque las autoridades nos dijeron en su momento (2008) que había una nueva ley de reordenamiento territorial y se quería lograr la construcción del puente", dijo ayer a El País Eduardo Costantini, director de Consultatio S.A., desarrollista del barrio privado.
Costantini ofreció a las autoridades financiar la construcción del puente, unos US$ 2,5 millones. La obra fue autorizada en 2008 por el gobierno nacional, la Intendencia Departamental de Rocha y Maldonado, y aguarda (hace meses) la aprobación final de Dinama.
Contrario al proyecto, el otro empresario millonario Paolo Rocca, que tiene allí un establecimiento rural hace más de 20 años, ofreció medio millón de dólares para impulsar el sistema de balsas eléctricas. A través de la fundación "Amigos de las lagunas costeras de Rocha", fundada el año pasado, se presentará el proyecto ejecutivo a la Intendencia de Rocha.
La fundación entiende que resulta "contradictorio que una dependencia estatal promueva una obra de infraestructura que pone en riesgo a un sitio que es considerado un área protegida por la autoridad de otra dependencia del mismo Estado". La Laguna Garzón está comprendida en el área Reserva de Biosfera Bañados del Este. No tiene categoría de área protegida ni de reserva natural.
El impulsor del puente también tuvo que enfrentar a otro adversario de su misma categoría: el millonario argentino Santiago Tomás Soldati, propietario de una casa sobre Laguna Garzón también en Rocha.
Soldati presentó el año pasado en el Tribunal de lo Contencioso Administrativo una acción de nulidad contra la resolución de junio de 2008 de la Intendencia, por la que se declaró viable el proyecto "Las Garzas".
Al contestar la demanda, la Intendencia rochense sostuvo que la acción de nulidad de Soldati carecía de fundamento porque pretendía impugnar el acto de promulgar una autorización concedida por la Junta Departamental de Rocha.
Sobre la postura de Soldati y Rocca, el empresario Costantini fue categórico: "Saquémonos la careta. Tienen otros intereses. A ellos no les importa el empleo ni el desarrollo ordenado y sustentable del departamento. Quieren que eso quede para unos pocos, y sea exclusivo. No quieren que haya vecinos más chicos, porque les incomodan. Y está bien si lo piensa así. Son condiciones económicas distintas", remató el empresario.
Las obras de "Las Garzas" culminan en diciembre y ya se vendió 40% de los terrenos - unos 120- lo que repercutió en un ingreso superior a los US$ 30 millones. Según Costantini, el 50% de las 240 hectáreas serán espacios verdes.
PUENTE O BALSA. "Hay que sacarse las caretas y reconocer que la discusión de fondo es el uso del suelo, el grado de urbanización de la zona de Rocha. La discusión de fondo es cuánto se va a urbanizar Rocha y cuántas casas se van a construir, y no el puente", dijo Costantini a El País.
Consultado por El País el intendente de Rocha, Artigas Barrios, expresó que el actual gobierno departamental "formuló un plan de ordenamiento territorial, aprobado días pasados por la Dinama, que establece lo que se puede hacer y lo que no" en la zona. Sobre el proyecto de las balsas, que le será presentado en los próximos días, alegó que, si bien es algo que resuelve el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, su postura personal es "a favor del puente".
A su vez criticó "el lobby" de algunos empresarios que, a costa de ganar exclusividad, ofrecen repentinamente soluciones, en referencia al sistema eléctrico de balsas. "No fue una iniciativa que surgió espontáneamente. Fue una respuesta contra el puente. No fue generosidad", dijo Barrios, sobre la propuesta de la fundación.
Empresarios en disputa
Paolo Rocca
Es el presidente de Tenaris, empresa líder mundial en la producción de tubos de acero sin costura, y del consejo de Ternium, principal fabricante de productos de acero plano y largos. Ambas empresas forman parte de la Organización Techint de la cual también es presidente. Rocca tiene desde hace 20 años una chacra en la Laguna Garzón.
Eduardo Costantini
Es un poderoso financista argentino que desembolsó alrededor de US$ 40 millones para adquirir una extensa fracción de campo en primera fila junto al mar en la zona balnearia de Rocha. Es licenciado en Economía, director de Consultatio S.A. (desarrolladora inmobiliaria), y coleccionista de arte. Su fortuna supera los US$ 300 millones.
Santiago Soldati
Tiene una enorme casa sobre la Laguna. Es el actual presidente de la Sociedad Comercial del Plata que trabaja a través de la titularidad mayoritaria y minoritaria de acciones en empresas dedicadas a la explotación y producción de hidrocarburos, a la provisión del servicio de transporte ferroviario, al entretenimiento, y a desarrollos inmobiliarios.