WASHINGTON | El presidente de EE.UU. Barack Obama continuó con su ofensiva sobre la economía y el empleo y prometió miles de millones en incentivos fiscales para las pequeñas y medianas empresas, con la esperanza de evitar una derrota demócrata en las legislativas de noviembre.
Tras el anuncio de destinar US$ 50.000 millones para infraestructura, ayer en Ohio el mandatario divulgó un plan destinado a autorizar a las empresas a deducir de sus impuestos el costo total de sus inversiones. El programa consistiría en US$ 200.000 millones en reducciones impositivas durante dos años, que en su mayor parte serían luego reembolsadas al Estado federal.
El presidente propuso también reactivar un plan de deducciones fiscales para las empresas que inviertan en la investigación y experimentación. Este dispositivo es evaluado en 100.000 millones de dólares en 10 años.
En su discurso, Obama justificó enérgicamente su oposición a extender las ventajas impositivas de la era de George W. Bush a los estadounidenses más acaudalados y censuró a los republicanos y a su líder en la cámara baja por apoyar "la misma filosofía que nos condujo a este embrollo en primer término".
El líder de la minoría entre los representantes, John Boehner, propugna que mantener reducciones impositivas para aquellos que ganan más es cerrarle las puertas a una mayor inversión y contratación de personal. Pero Barack Obama comentó ayer que la economía del país no se puede permitir esto porque costaría US$ 700.000 millones.
"Permítanme hablar claro al señor Boehner y a todos los demás. No debemos retener más como rehenes las reducciones impositivas a la clase media", afirmó Barack Obama. El Gobierno "está listo esta semana para dar reducciones impositivas a todo estadounidense que gane 250.000 dólares o menos", agregó.
La serie de rebajas impositivas propugnadas por Bush expiran a fin de año a menos que el Congreso decida renovarlas. Pero el mandatario quiere extender las rebajas fiscales para todos excepto para los que ganen más de 200.000 dólares al año o las familias que ganen por encima de los 250.000 dólares. AFP Y AP