La muerte de C.V., de 29 años de edad, sacudió hoy a las reclusas de la cárcel de Cabildo.
La fallecida se encontraba en un módulo de media seguridad y estaba procesada por receptación, confirmó a EL PAÍS digital el director nacional de Cárceles, Horacio Zaugg.
El jerarca indicó que murió por un paro cardio-respiratorio. "Ya tenía afecciones" de esa índole, señaló Zaugg, quien explicó que tanto el médico de guardia que estaba en el establecimiento como la unidad de emergencia móvil contratada por la Dirección la asistieron "rápidamente", intentaron reanimarla "pero no se pudo", lamentó.
De todas maneras, el parte del médico forense determinará con exactitud la causa de la muerte.
En tanto, Telenoche 4 divulgó declaraciones de otra interna quien gritaba: "La dejaron morir; a la gente acá la dejan morir".
La muerte de C.V. caldeó los ánimos de unas 70 reclusas del sector de máxima seguridad de Cabildo, lo que ocasionó "quema de colchones y otros elementos de plástico en un patio y en un pasillo", indicó Zaugg.
Según el jerarca, la guardia penitenciaria y los bomberos "actuaron con rapidez" utilizando extinguidores y recipientes con agua.
Zaugg dijo que el motín no dejó lastimados y expresó que "todo volvió a la normalidad" luego de que hablaran con las protagonistas de la revuelta.
La cárcel de Cabildo no escapa a la situación de hacinamiento del sistema carcelario de Uruguay. Aloja a unas 320 reclusas, según Zaugg, y "hay espacios inventados" para aumentar los lugares.
"Este establecimiento no está creado para este fin. Entonces hemos ido generando espacios físicos para ir colmando las necesidades de plazas", dijo el director de Cárceles. "La cantidad de plazas disponibles han aumentado considerablemente pero no son las adecuadas por cómo está distribuido el lugar. No se puede hacer una adecuada clasificación", explicó.