El camino para continuar la prosperidad económica del país no viene aparejado del desarrollo de cadenas de valor sino a través de una mayor diversificación en la oferta de productos, sostuvo el director del Centro de Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard, Ricardo Hausmann.
Su visión alternativa fue expuesta ayer en una charla a la que asistieron jerarcas como el ministro de Industria, Roberto Kreimerman y el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Gabriel Frugoni.
Si bien la visión tradicional indica que la riqueza de un país crece con la incorporación de mayor valor agregado, el experto dijo que el camino de avanzar en el desarrollo de las cadenas productivas y la especialización "es un error". Para Hausmann, el enfoque debe ser "ampliar el conjunto de cosas que se producen".
En ese sentido, dijo que Uruguay debe apostar a la diversificación en productos de menor ubicuidad (fabricados por menor número de países). Para eso, debe desarrollar sus capacidades para incursionar en áreas productivas que guarden similitudes con los procesos ya dominados.
Indicó que Finlandia, tras adicionar la producción de papel a la de celulosa y madera, desarrolló la de máquinas de cortar madera, luego máquinas de cortar en general, después adquirió capacidad para producir máquinas automatizadas de cortar y luego automatizadas en general. "De ahí pasaron a Nokia. Esa cadena nueva no pasó por agregar valor a recursos naturales sino por encontrar otras aplicaciones a esa capacidad que habían acumulado", explicó.
Hausmann dijo a El País que la diversificación podría orientarse en Uruguay hacia tecnologías de la información haciendo uso de las capacidades que ya tiene la industria del software, o creando más servicios como el turismo de salud, de convenciones o de jubilación.