ANDRÉS OYHENARD
La Cancillería planea poner en marcha un sistema integrado de comercio exterior que intentará dotar de mayor idoneidad técnica a sus distintos embajadores que serán sometidos a evaluación. El objetivo: lograr una mayor inserción comercial.
"Aspiramos a que los embajadores recojan iniciativas. Que no solamente se limiten a presentar un plan de trabajo", dijo ayer el canciller, Luis Almagro, en la 7ª conferencia "Políticas de Estado: El Agro en los tiempos que vienen", organizada por IICA, Seragro y El País.
Además, el titular de la Cancillería anunció que por primera vez se instrumentará un plan de "evaluación" de los resultados en la gestión de los embajadores. "No quiero que mis funcionarios se escondan detrás de los papeles", afirmó.
No obstante, indicó que para procesar este cambio será necesario brindar "un mayor porcentaje de idoneidad técnica" en la formación de los diplomáticos.
Por ese motivo, la Cancillería está terminando de ajustar un plan de gestión que abarca varias áreas. Entre ellas un sistema de información comercial único para todo el gobierno, una estrategia de inteligencia comercial y una mejora de la institucionalidad internacional con la inclusión de varios ministerios en negociaciones claves como las que se desarrollan entre la Unión Europea y el Mercosur.
Otro de los objetivos es la reducción de los costos para las ventas al exterior, una estrategia nacional de exportaciones y el fortalecimiento del Instituto Artigas que instruye a los diplomáticos de la Cancillería.
Por otro lado, Almagro indicó que la Cancillería va explorar el continente africano y también reforzar las misiones en el sureste asiático y China, donde hay un "potencial de mercado muy interesante y poco explotado", a su juicio. "Uruguay debe aprovechar su buena reputación para generar nuevas oportunidades", expresó.
Más valor. Según Almagro la estrategia de Uruguay debe estar focalizada en "agregar más valor" para obtener productos más diferenciados y así ser "más competitivos en el contexto internacional".
Para alcanzar esto dijo que son necesarias "políticas transversales" que incluye una política exterior que aspira a convertirse en una cuestión de Estado.
"El agro es el que más aporta y distribuye la riqueza; es el que resuelve el problema vivienda", apuntó Almagro, que recordó que el 70% de las exportaciones provienen del campo.
No obstante, el canciller advirtió que no se puede tomar el desarrollo del sector "como una carrera de bicicleta donde el pelotón de adelante se aleja cada vez más de los más retrasados".
Recordó que de los 53.000 productores rurales, dos tercios son agricultores familiares.
"Debemos cuidar la cohesión social que determinan algunos sectores", afirmó.
Almagro dijo que desde 2005 a la actualidad unas 15.000 personas pasaron a vivir en zonas marginales.
"La concentración de la tierra ha incidido demasiado en este problema", sostuvo.
Para el jerarca, las políticas de "inclusión social" deben comenzar por el agro porque es un gran "transmisor de conocimiento".
El aporte privado
El canciller Luis Almagro destacó ayer el aporte de los privados en la explotación y modernización del agro en los últimos tiempos. El titular de la Cancillería recordó que gracias a la inversión extranjera en la agricultura por parte de empresarios argentinos -en su mayor parte- Uruguay pudo ganar siete u ochos años de avance tecnológico y hoy, por primera vez, esta cadena desplazó a la ganadería como principal actividad. Por otro lado, dijo que "hay algunos proyectos como la duplicación de la cuenca lechera del país que no son posibles si no existe la inserción de la inversión extranjera. Debemos trabajar el país del agro. No podemos inventar otro país. Es a este sector a quien debemos darle desde el Estado la mayores sinergias con la educación", afirmó.