Los adolescentes que duermen menos de ocho horas tienen más posibilidades de engordar más de la cuenta, ya que consumen más grasas y snacks que el resto de sus compañeros.
Los investigadores de la Universidad de Case Western Reserve realizaron un seguimiento a 240 adolescentes cuyas edades oscilaban entre los 16 y los 19 años.
Los resultados de su trabajo pusieron de manifiesto que "comparados con quienes dormían más de ocho horas, los jóvenes con carencias de sueño consumían una mayor proporción de productos ricos en grasas y una menor proporción de calorías procedentes de carbohidratos", dijeron los científicos en su trabajo publicado Sleep y difundido por "El Mundo".