A última hora de la noche de ayer, cuatro jóvenes decidieron entregarse a la Policía, con el consentimiento de sus respectivos padres, confesando que habían sido los autores de la rapiña cometida en la noche del lunes en la mensajería de la calle Alarcón y Américo Ricaldoni, donde fue asesinado de un balazo Javier Ferreira, de 33 años, trabajador de la empresa, según informó la Policía.
Desde Homicidios indicaron a El País que los menores pusieron como condición la presencia de las cámaras de televisión para entregarse. La Policía fue a buscarlos a sus domicilios, ubicados en un asentamiento de Malvín Norte, en la calle Mataojo.
Una vez detenidos, la Policía pudo constatar que se trataba de cuatro jóvenes, todos menores de edad, que además de confesar ser los autores de la rapiña, coincidirían con las filmaciones brindadas por el local a los efectivos.
En el día de hoy serán enviados al Juzgado de Adolescentes de 4° Turno, donde se les tomará declaración.
En tanto, el joven de 18 años que en la jornada del miércoles había sido capturado en Malvín Norte declaró ayer en el Juzgado de 16° Turno. Según la Policía se trataría del quinto integrante que al momento de la rapiña ofició de "campana", permaneciendo en la puerta del local.