A principios de la tercera semana de setiembre se volverá a reunir la comisión horaria integrada por la Unott, las empresas de transporte colectivo y el Ministerio del Interior.
Allí, los trabajadores del volante volverán a reclamar por las pedreas que en estos días tienen en vilo a los pasajeros y choferes de los ómnibus interdepartamentales, principalmente.
"Es un planteo constante", dijo a EL PAÍS digital el dirigente Mario De Saa. Señaló que las pedreas se dan "en varios puntos de la ciudad", pero sobre todo "en los accesos" a Montevideo.
"Es un tema de difícil solución, pero la preocupación está. Nosotros lo hemos manifestado constantemente", resaltó.
Según De Saa, el problema es que las agresiones son "poco identificables", porque, explica, "la mayoría de las veces se trata de menores, que a veces los detienen, pero así como entran, salen".
El gremialista indicó que "por el momento" no prevén medidas de lucha para exigir soluciones, aunque sí se mantendrán firmes en "el reclamo constante para atacar el tema", dijo. Es que para De Saa no es un tema insignificante: "Si le pegan a un conductor en plena marcha, pueden hacer un desastre", alertó.
Soluciones. El dirigente de la Unott dijo que están estudiando algunas medidas para evitar daños materiales y físicos. "No hay una solución específica aún. Se ha evaluado poner laminado blindado en algunos puntos del coche, pero esto implica un gasto de las empresas, que no muchas están dispuestas a hacerlo", aseveró.
De Saa agregó que "poner una lámina blindada sería un parche" porque no combate las pedreas. "Nosotros pretendemos que nadie tire piedras", expresó.