El contra almirante Hugo Viglietti, que fue hasta ayer el jefe de Despacho interino en la Armada, explicó que pidió su paso a retiro y que durante las pocas semanas que duró su gestión, procesó al menos siete denuncias anónimas sobre la fuerza que resultaron no tener fundamento.
Sobre su paso a retiro, Viglietti explicó a Radio Carve que lo realizó por "esos códigos no escritos que tenemos los militares. Cuando asciende alguien de nuestra izquierda, damos un paso al costado".
Además, descartó que haya "nada implícito" en la decisión y destacó que tiene una "relación estupenda" con el almirante Alberto Caramés.
"Es un paso al costado sin ningún drama, sin ningún problema. El único drama es lo que está viviendo la institución. Di todo de mí en estos días", reflexionó el ahora marino retirado.
Para Viglietti, en la Armada actualmente se está viviendo un "entorno doloroso al que no escapa", pero afirmó que tiene "la convicción de que en la Armada son 5300 personas que no merecen vivir el escarnio que están viviendo".
Con respecto a la investigación realizada en torno a las denuncias anónimas, el contra almirante explicó que a su despacho llegaron siete denuncias anónimas, de las cuáles seis fueron devueltas al Ministerio de Defensa con "investigaciones administrativas donde no había absolutamente nada irregular.
El problema dentro de la Armada actualmente es que hay un "escenario apocalíptico de denuncias sin fundamento", mezclado con "un escenario que no podemos dejar de reconocer con dolor", donde integrantes de la fuerza utilizaron recursos de la Marina para su propio beneficio, describió Viglietti.
Ayer, el flamante comandante en jefe de la Armada, Alberto Caramés, planteó que los
mandos también tienen responsabilidad
en las irregularidades descubiertas. "Tengo mis matices porque obviamente todo depende de los cargos que ha ocupado cada uno", dijo Viglietti al ser consultado si su opinión era la misma. "Coincido en el fondo con él, en el sentido de que no puede dejarse de lado la responsabilidad que siempre los oficiales tenemos. Pero la Armada era la principal interesada en que la gente que utilizó los recursos de la Armada fuera procesada. Y quienes hubiéramos ocupado cargos de conducción sabremos la responsabilidad que nos corresponde", afirmó.
Finalmente, Viglietti se despidió afirmando que "la Armada es una maravillosa institución de hombres que se sacrifican muchísimo, arriesgándose en situaciones difíciles por salarios que las propias autoridades han considerado como insuficientes. Son un conjunto de sensaciones acumuladas a través de 42 años. Me voy con el gratísimo recuerdo de una hermosa profesión y de mucha gente linda que la compone".