BRASILIA | En su primer viaje al exterior como presidente de Colombia, Juan Manuel Santos fue recibido por el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, que lo respaldó en su batalla contra el narcotráfico y la guerrilla.
"Nada justifica el terrorismo como instrumento de lucha política. No somos más una región de conflictos, de revuelta, de censura. Brasil es solidario con el pueblo colombiano en su lucha por la paz, contra la violencia", manifestó Lula en Brasilia.
No obstante, los dos jefes de Estado dejaron en claro que el conflicto con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) es un problema interno de ese país y que no compete a Brasil intervenir como pacificador: "El problema nuestro con las FARC es un problema interno colombiano, hemos pedido que se respete que es un problema interno", dijo Santos.
Horas antes de la reunión con el líder brasileño, el colombiano se encontró con la candidata presidencial oficialista, Dilma Rousseff, que le manifestó su intención de dar prioridad a las relaciones con Colombia en caso de ganar las elecciones.
En una de sus pocas manifestaciones sobre política internacional, Rousseff destacó la importancia del patrullaje conjunto de los 1.644 kilómetros de frontera común entre Brasil y Colombia, y el desarrollo de acciones en común en materia de energía y comercio. AP