DANIEL ISGLEAS
El ministro de Defensa, Luis Rosadilla, nombró como comandante en jefe de la Armada a Alberto Caramés, que asumirá hoy miércoles y estará tres años y medio al mando de la fuerza.
Caramés asume en medio de una investigación interna y judicial por casos de corrupción en la fuerza ocurridos en los últimos años, y que ya llevaron a la cárcel al ex comandante en jefe Juan Fernández Maggio, y a otros tres oficiales.
La Justicia indaga más compras fraudulentas y el manejo irregular de dinero de Naciones Unidas con el que se adquirieron lanchas patrulleras, seis helicópteros, viajes de oficiales al exterior y hasta el destino dado al pago que hicieron turistas belgas que usaron un buque de la Armada para viajar a la Antártida. Estos hechos están a estudio en el juzgado especializado en crimen organizado de la jueza Graciela Gatti, y la fiscal Mónica Ferrero.
El contraalmirante Caramés, de 58 años de edad, fue recibido ayer a la hora 18.15 por el ministro Rosadilla en la sede del Ministerio de Defensa. Una hora después, se retiró sin hacer comentarios a los medios de prensa.
Caramés asumirá hoy mismo en una ceremonia prevista para la hora 17.30 en la Escuela Naval. Es el segundo en la línea de sucesión de la Armada. Ascendió en 2006, bajo la administración de Tabaré Vázquez y como almirante estará en el cargo hasta febrero de 2014.
La promoción del oficial traerá más cambios en la cúpula naval. Caramés sólo es superado en antigüedad en el grado por quien hasta hoy estuvo encargado interinamente de la fuerza, el contraalmirante Hugo Viglietti, que en las próximas horas pasará a retiro.
Los otros contraalmirantes son Federico Lebel, que ascendió en 2006 como Caramés, Manuel Burgos (2007) y Leonardo Alonso (2010). Todos ellos permanecerán en actividad, dijeron a El País fuentes navales.
Es costumbre en los ámbitos militares que cuando un oficial es designado comandante en jefe, los más antiguos que él en el grado pasen a retiro.
El ministro Rosadilla informó a todos los líderes políticos de la decisión del gobierno.
Los líderes opositores Luis Alberto Lacalle, Jorge Larrañaga, Pedro Bordaberry y Pablo Mieres ratificaron la confianza política en el ministro y apoyaron su decisión de nombrar a Caramés.
A la vez, los líderes afirmaron que con esta medida se pretende recuperar "la institucionalidad" y "el prestigio" de la Armada como fuerza, luego de los sucesos de corrupción vividos y que terminaron en el procesamiento de varios oficiales superiores en actividad y retiro por parte de la justicia de crimen organizado.
MÁS DENUNCIAS. El restablecimiento de la normalidad en la Armada será una de las primeras tareas del nuevo almirante, en medio de un panorama que no parece favorecer sus intenciones.
La jueza Gatti se reunió ayer con el diputado nacionalista José Carlos Cardoso (Unidad Nacional), quien le aportó nuevos elementos para sumar a la investigación en torno a la compra de 16 lanchas patrulleras en 2008 por US$ 6,2 millones.
Gatti y la fiscal Ferrero investigan si la fuerza pagó sobreprecios por esas lanchas que fueron destinadas a la misión de paz en Haití.
En su momento, Cardoso denunció en el Parlamento que la Armada compró las lanchas ofrecidas por una firma estadounidense, siendo que una empresa rusa había presentado una oferta más conveniente.
Tras reunirse con Gatti, el diputado blanco dijo a El País que le aportó a la jueza elementos para investigar la "ruta" del dinero pagado por las lanchas, fabricadas por la firma Boston Whaler. En el negocio actuaron como intermediarios los empresarios uruguayos Gustavo y Daniel Trocki, quienes son proveedores de la Armada.
Cardoso indicó que la Armada pidió un préstamo por US$ 6,2 millones para realizar la compra, que en realidad fue por US$ 5,2 millones. La diferencia de US$ 1 millón se utilizó, supuestamente, para desplegar las embarcaciones en Haití.
Además, Cardoso maneja información relativa a que las lanchas siguen a nombre de la empresa Nereus, de la cual son titulares los hermanos Trocki. Los empresarios, enterados de la investigación, viajaron a principios de agosto a Israel.
La Armada y el ministro Rosadilla tramitan otras denuncias sobre manejos irregulares.
Según informó ayer el diario El Observador, se encuentran bajo la lupa la adquisición de seis helicópteros, viajes de oficiales al exterior y hasta el destino dado al dinero que pagaron turistas belgas que usaron un buque en la Antártida.
En julio, el comandante en jefe Óscar Debali renunció después que la jueza Gatti procesara a un oficial sobrino suyo por el delito de peculado.
A mediados de agosto, Gatti procesó con prisión por fraude a Fernández Maggio y a tres capitanes de navío por las compras fantasmas.
Gatti ya había enviado a la cárcel a otro capitán de navío por maniobras con vales de combustibles en el Ministerio de Defensa Nacional.
No constatan abuso
La Armada informó ayer que tras la investigación administrativa primaria realizada en los últimos días luego de que trascendiera públicamente una situación de presuntos abusos en la Escuela Naval, "los elementos probatorios aportados en la misma por los indagados y los testigos convocados, los hechos denunciados no se ajustan a la realidad fáctica de la situación expuesta", indicó el comando en un comunicado. De todos modos, los antecedentes del caso serán elevados al ministro de Defensa, Luis Rosadilla, para que evalúe la situación. El caso se inició cuando una ex alumna de la Escuela Naval denunció haber sido víctima de maltrato físico y verbal, situación por la que renunció a su puesto de cadete.
Perfil
Nombre: Alberto L. Caramés
Nació: Montevideo, agosto de 1952.
Familia: Está casado y tiene un hijo.
Ascendido por Vázquez
El nuevo comandante en jefe de la Armada, Alberto Caramés, ha completado una carrera de 36 años en la fuerza. Tiene 58 años de edad y estará hasta febrero de 2014 en el cargo. Ascendió a su actual jerarquía de contraalmirante el 1º de febrero de 2006. Hasta ahora se desempeñó como director de Personal naval, una especie de jefe de recursos humanos de la fuerza. Anteriormente fue jefe de Gabinete del ex comandante en jefe de la Armada y jefe de la controvertida oficina de Logística del Estado Mayor Naval, la que ha estado en el centro de la red de compras fantasmas en la Armada. Fue agregado naval en España y comandó la fragata "Montevideo", además de prestar servicios en otras unidades flotantes. Es especialista en historia y estrategia naval y en heráldica.