La Intendencia de Montevideo y el Sodre estudian en conjunto algunas medidas para independizar sus orquestas sinfónicas, la Filarmónica de Montevideo y la Ossodre, y dar solución así al viejo problema del doble empleo de sus músicos.
Si bien todavía no hay decisiones formales sobre el tema, ambas instituciones coinciden en el diagnóstico: cada orquesta debe contar con elencos en exclusividad a fin de potenciar el desarrollo de sus programaciones y evitar superposiciones; un objetivo que hasta el momento no se ha podido concretar ya que desde hace varios años las filas de la Ossodre y la Filarmónica (OFM) comparten un número importante de músicos. La solución, indicaron a El País fuentes de ambos organismos, pasa, entre otros aspectos, por una reestructura salarial que permita a los músicos optar por una u otra orquesta.
En ese sentido, Héctor Guido, director del Departamento de Cultura de la IM, señaló a El País que es necesario "revisar el funcionamiento de los dos elencos y para eso ya estamos en conversaciones con la dirección del Sodre y con los músicos, porque cualquier movimiento que haga la Intendencia puede perjudicar al Sodre, y, por supuesto, cualquier movimiento que haga el Sodre puede perjudicar a la Filarmónica".
Álvaro Méndez, coordinador de la OFM, subrayó también la importancia de que este proceso no se realice de forma unilateral. "Se está en conversaciones con el Sodre para fortalecer las instituciones y no dañar", enfatizó.
"Además, se está de acuerdo en que esto es urgente en virtud de las necesidades de programación de los dos organismos, y también por la calidad de vida de los artistas, que muchas veces están pidiendo a un director que los dejen salir temprano porque están muertos después de un doble ensayo", agregó.
En los últimos días trascendió que una de las propuestas que estudiaba la IMM era aumentar un 30% los salarios de los instrumentistas de la Filarmónica. Méndez no descartó la posibilidad de un ajuste por ese porcentaje, aunque aclaró que no hay nada definido al respecto. "Cuando se dice un 30% es porque la Intendencia tiene distintos mecanismos para otorgarlo", señaló. "Uno de ellos es la extensión horaria, pasando de 30 a 40 las horas semanales de trabajo; otro mecanismo podría ser el llamado `sexto día`, o sea trabajar un día más en la semana, lo que también implica ese porcentaje". Sin embargo "no hay una decisión tomada; lo que sí está es la decisión clara y ya tomada de que es indispensable separar las orquestas para tener una mayor disponibilidad y mejor calidad de vida de los músicos".
Guido, por su parte, también señaló que no se han definido porcentajes ni cifras concretas para un aumento salarial: "creo que ese monto (30%) se manejó en algún momento que se trató la reestructura, pero no sé en qué período, por lo cual no descarto ni afirmo que pueda ser esa cifra". Agregó que su departamento ya solicitó a los músicos y responsables de la Filarmónica un informe detallado sobre la cantidad exacta de músicos que esta orquesta comparte con la del Sodre.
Objetivo compartido
Uno de los problemas graves que ha generado la superposición de músicos entre la Filarmónica y la Ossodre ha sido la cantidad de horas de ensayo que debe cumplir un músico, lo que afecta notoriamente el rendimiento y la calidad de las interpretaciones. Paralelamente, ambos organismos sinfónicos necesitan independizar sus propuestas artísticas, para definir perfiles propios, y, a la vez, potenciar todos sus recursos. En el caso del Sodre, con su todavía flamante Auditorio Nacional Adela Reta, y el Solís en el de la Filarmónica de Montevideo.