GASTÓN PÉRGOLA
La familia del joven que chocó contra una volqueta y falleció, el 19 de julio, demandó tanto a la empresa arrendadora como a la Intendencia (IM). En el digesto municipal existe un reglamento, que no todas las empresas cumplen, y la IM no controla.
El lunes 19 de julio a las siete de la mañana, un día lluvioso y de poca visibilidad, Paolo Silva (25) se dirigía en moto a su trabajo cuando en el cruce de Nariño y Lieja se dio de frente contra una volqueta. A los pocos minutos, falleció.
Ahora, la familia prepara un juicio civil -por responsabilidad extracontractual- y penal -por violación de leyes municipales- "contra la empresa arrendadora Maxi Volquetas", según expresó el abogado que promueve la causa, Eduardo Sáez.
Según testigos y el propio abogado, la volqueta de la empresa que participó del accidente no cumplía con las disposiciones legales de seguridad dispuestas por la IM (ver infografía). Este motivo es, precisamente, el que involucra a la administración municipal -por omisión- al tiempo que despertó la duda sobre la rigurosidad en los controles que la IM realiza a estas empresas.
Dentro del digesto municipal existe un capítulo exclusivo bajo el nombre "Las limitaciones y prohibiciones de estacionar de las volquetas", donde se enumeran una serie de requisitos obligatorios que las firmas del rubro deben cumplir para estar presentes en la vía pública. En los hechos, la mayoría no los cumple.
EXPLICACIÓN. La Intendencia es consciente de la situación, pero alega no tener "los recursos" ni "la disposición política" para hacerlo. De hecho, al momento sólo controlan los servicios que tercerizan en el rubro.
"Al principio, cuando se creó esta reglamentación, en 2008, la intención era la de controlar a todas las empresas de volquetas de la capital. Pero al final estamos supervisando sólo a las contratadas por la Intendencia", explicó a El País Jorge Lemos, director de la Unidad de Contratos de la División Limpieza, que a su vez tiene a su cargo el Sector de Contralor de Servicios de Volqueta (SCSV).
Según Lemos, antes de la reglamentación vigente apenas "existían algunos artículos sueltos". Hoy las disposiciones están en el papel, pero "no hay gente" dentro de la Intendencia para hacerla cumplir.
En total, son 4 personas las que realizan el trabajo de inspección en la calle, pero básicamente están dedicadas a aquellas empresas de volquetas que son contratadas por la IM.
Sin embargo, la Intendencia de Montevideo cuenta con una plantilla de más de 8.000 trabajadores, al tiempo que en 2009 pagó en salarios US$ 226 millones; US$ 31 millones más que en 2008.
A consideración de Lemos, sería necesario duplicar (8 personas) el personal en esa área, así como la cantidad de vehículos (de 2 a 4) para que la tarea pueda ser desarrollada de forma completa.
"Hay que equipar a esta división con más gente. Tener a disposición mayor cantidad de vehículos y tomar la decisión de multar a las empresas. Hay una cantidad de cosas que si bien hoy se pueden hacer (por disposición reglamentaria) no tenemos la orden expresa de que hay que hacerlo ni la disposición política", arguyó.
Consultado por El País acerca del significado de "disposición política" el director del área profundizó: "En este momento la Intendencia está con el plan de impacto de limpieza como prioridad. A nosotros nos llegan las directivas, y en este momento la prioridad no está acá", indicó el director.
QUIÉN CUMPLE. En la capital hay registradas 16 empresas arrendadoras de volquetas. A pesar de que las firmas deben inscribirse previamente en el "Registro Único de Volquetas", el sector de contralor de la IM no lleva un control diario del número de unidades que hoy se encuentran en la calle.
Sin embargo, cada firma en promedio tiene un mínimo de 40 volquetas en la vía pública, según Lemos, lo que indica que en Montevideo hay desplegadas más de 600 unidades.
Lemos reconoció que la mayoría de estas empresas no cumple con la reglamentación que dispone la Intendencia, y afirmó que se trata de un rubro complicado.
"No es un rubro fácil de manejar. Hay empresas que son muy chicas, tienen muchas dificultades y de alguna manera hay que comprender a todos. La idea de la intendencia no es ser tan estricto en este momento", remarcó Lemos. La principal dificultad que presentan las firmas para mantener sus volquetas en las condiciones que exige la IM es el stock. "La idea es que cada tanto las entren y le hagan mantenimiento, pero como no tienen stock suficiente están todo el tiempo entrando y saliendo volquetas", expresó.
No existe rubro para controlar
Se estima que en las calles de la capital hay desplegadas más de 600 volquetas. Hay 16 empresas registradas.
Dentro del digesto municipal existe un apartado que trata exclusivamente de las reglamentaciones para el uso de volquetas.
Según el director que controla el área, Jorge Lemos, varias firmas arrendadoras de volquetas no cumplen con las reglamentación vigente y desde la IM no hay rubros para controlar a los privados, salvo las que son contratadas por la administración.
Actualmente, la IM arrienda unas 80 volquetas de privados, según Lemos, que están ubicadas hacia el Norte y Oeste de Montevideo, básicamente para el acopio de basura.
Las empresas no cuentan con "stock suficiente" para realizar las tareas de restauración de las volquetas que se encuentran dañadas.
División Tránsito avisa, no acciona
Para el director del área de Contratos de la División Limpieza, Jorge Lemos, la unidad de Tránsito y Transporte "también tiene injerencia" en el control de las reglamentaciones a volquetas. "Parte activa de todo esto también sería (la división) Tránsito, ellos están en la calle; sin embargo creo que tampoco hacen nada. Está afectando la vía pública y Tránsito tiene injerencia", remarcó Lemos.
Consultado sobre el punto el director de Tránsito y Transporte, Hugo Bosca, explicó a El País que la tarea de su cuerpo de inspectores es básicamente sobre el área vehícular, aunque reconoció que notifican cada vez que notan irregularidades que puedan afectar al tránsito. "Un inspector ve que una volqueta está en mal estado y comunica a la división Limpieza, pero no toma acciones ya que no le corresponde esa tarea, que corresponde a Limpieza", dijo.
Esquina trágica para la familia
Una trágica coincidencia se registró en el caso de Paolo Silva. Según fuentes policiales y datos de allegados a la familia, la madre del joven accidentado el 19 de julio había perdido la vida en un siniestro de tránsito en la misma esquina de Carrasco unos años antes.
En el año 2005 hubo una seguidilla de accidentes fatales con volquetas en Montevideo pero desde entonces, de acuerdo a un relevamiento realizado por El País y según la información policial, el siniestro en el que falleció Silva ha sido el primero en años. Sin embargo, para el abogado que defiende el caso, estos accidentes se pueden evitar.
"Si hubieran estado las señalizaciones correspondientes a metros de la volqueta el joven quizás hubiese podido maniobrar y tal vez hoy estaría vivo. Sólo hay que hacer el ejercicio de salir a caminar por Montevideo y ver el estado de las volquetas", concluyó.