DANIEL ISGLEAS
El ministro de Defensa, Luis Rosadilla, dio plazo hasta mediados de la próxima semana a los contralmirantes de la Armada para que asuman su responsabilidad en la red de compras fantasmas en esa fuerza. Los que demuestren que no están implicados, serán considerados como candidatos para asumir como nuevo jefe de la Armada.
Hasta ahora hay cuatro oficiales procesados por este caso.
El avance de la investigación que lleva adelante la jueza especializada en crimen organizado Graciela Gatti y la fiscal Mónica Ferrero sobre más compras fraguadas y otras causas conexas, podría determinar en los próximos días el procesamiento de otros marinos y el posible alejamiento del cargo de contralmirantes por responsabilidad funcional que, eventualmente, pudieran estar en la línea directa de sucesión del ex jefe de la fuerza, Oscar Debali, que renunció a principios de agosto.
Estos elementos muestran un panorama intrincado en la interna de la fuerza naval que ha llevado a que exista una creciente preocupación entre sus integrantes en tanto no se nombre a un nuevo comandante en jefe, dijeron a El País fuentes militares y políticas.
LA SUCESIÓN. Rosadilla maneja dos alternativas para nombrar al nuevo comandante de la Armada: o bien puede confirmar al contralmirante Hugo Viglietti como encargado de despacho hasta el mes de febrero en que pasará a retiro obligatorio, o puede escoger al nuevo comandante entre tres candidatos, que son los contralmirantes Manuel Burgos, actual comandante de la Flota naval; Alberto Caramés, director de Personal Naval; y Leonardo Alonso, actual director de Material Naval.
Burgos, ascendido a contralmirante en el año 2007, sigue bajo investigación de la jueza Gatti por las compras fraudulentas y por enriquecimiento ilícito, junto a los que están procesados.
Caramés, contralmirante desde 2006, ha venido contando con viento a favor para su posible designación pero recientemente un capitán lo involucró en una de las denuncias que indaga Gatti.
Alonso, que fue el último en asumir como contralmirante, en febrero de 2010, es quien cuenta ahora con las mayores posibilidades porque durante todo este proceso de compras fraudulentas estuvo con destino en el exterior, dijeron los informantes.
Alonso fue edecán del ex presidente Tabaré Vázquez y acaba de concluir la investigación administrativa interna sobre las compras fraguadas que terminaron con el procesamiento del ex comandante de la Armada entre los años 2006 y 2008, Juan Fernández Maggio, y los capitanes de navío Gerardo Feble, Pablo Da Costa y Danilo Damonte.
RESPONSABILIDAD. Rosadilla analizó ayer la situación de compras y sus repercusiones en el ámbito judicial con los contralmirantes Viglietti, Caramés, Alonso y Federico Lebel, actual jefe del Estado Mayor naval. Burgos no participó porque está en Panamá en misión oficial.
La idea de la reunión era que cada uno repasara su responsabilidad en la situación que vive la fuerza, como pidió el ministro.
Un día después de asumir su cargo interino, Viglietti dijo que "todos los almirantes" debían mirar para sí a ver qué grado de responsabilidad les cabía por esta situación que vive la Armada.
Ayer en el Comando naval, Rosadilla compartió con los contralmirantes detalles de dos nuevas denuncias de compras fantasmas que están siendo investigadas por Gatti. Ninguno de ellos dijo tener conocimiento de esos hechos.