RAÚL MERNIES
Conrado Ramos (48) renunció esta semana a la subdirección de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), un cargo en el que se sentía relegado y sin incidencia en las políticas de gobierno. A esto se suma las diferencias con el director de la OPP, Gabriel Frugoni, que se arrastran desde el inicio de la administración de José Mujica.
Ramos, un especialista en ciencia política, explicó a El País que la subdirección de la OPP es un cargo que "implica formar parte del gobierno, integrar el gabinete y tener voz en la toma de decisiones", cosa que a su entender no estaba realizando.
"Yo era un mero asesor en algunas materias, no participaba y no estaba desempeñando las funciones del cargo. Realmente no sentía que estaba representando al gobierno", agregó Ramos.
Ayer a última hora, Ramos envió un comunicado en el que enfatizó que las razones fundamentales de su renuncia son las vinculadas al ejercicio del cargo "y no tanto a temas de enfrentamientos personales como se ha venido manejando".
Ramos aclaró que sí puso de manifiesto sus "diferencias en las formas de construir una transformación institucional de la magnitud que el Uruguay necesita".
Fuentes cercanas a la OPP dijeron ayer a El País que la renuncia "es el final de un proceso que se veía venir" y que está directamente relacionada a las diferencias de criterios en las maneras de llevar adelante la reforma del Estado que promueve el gobierno.
Los informantes contaron que en el último proyecto de reforma del Estado presentado por el gobierno no recogió la idea que Ramos promovía, por lo que éste se sintió "definitivamente excluido".
Sus ideas sobre reforma del Estado no cayeron bien en los sindicatos públicos y en algunos sectores del Frente Amplio, como el Partido Comunista y cierta parte del MPP, informó ayer el semanario Brecha.
"Yo tengo una concepción muy holística (de integración total) de la reforma del Estado, de que hay que generar una sociedad de cambio y eso no lo veo encarnado en el sistema político", indicó.
Un fragmento de su carta reza: "Creo, como hombre de izquierda que soy, en un enfoque sistémico que contemple integralmente la discusión acerca del tipo de capacidades estatales necesarias para impulsar un modelo de desarrollo productivo sustentable, que se combine con una fuerte integración social" y destaca: "en esto estoy de acuerdo con las demandas del Pit-Cnt".
Para Ramos, la reforma del Servicio Civil, la construcción de capacidades de gestión directivas, la inversión en sistemas de información, los indicadores de gestión auditados por el sistema político y la sociedad, el presupuesto por resultados y la evaluación de políticas públicas, "además de ser parte de un proceso de transformación, deben ser funcionales al modelo de desarrollo del gobierno".
Ramos dijo que podría aceptar algún cargo como asesor en el gobierno.