LA HABANA | Cuba flexibilizó los permisos de comercialización para sus agricultores y amplió hasta 99 años el uso de la tierra a inversores extranjeros. La Gaceta Oficial publicó ayer un decreto del presidente Raúl Castro con las modificaciones a fin de "facilitar el proceso de participación de la inversión extranjera en el turismo internacional".
Agregó que el objetivo es "brindar mayor seguridad y garantía al inversionista extranjero en los negocios inmobiliarios, en función del desarrollo sostenible del país y de la economía nacional". Antes el Código Civil garantizaba a las empresas foráneas o mixtas el uso de superficie por 50 años.
"Ciertamente es un cambio... sin embargo no es una panacea que vaya a modificar la forma en que las compañías evalúan sus oportunidades en Cuba", dijo el analista John Kavulich, quien dirige una consultora llamada Consejo de Economía y Comercio Estados Unidos-Cuba con sede en Nueva York.
Cuba recibió en 2009 unos 2,4 millones de turistas y el sector ingresó 2.200 millones de dólares, con lo cual es uno de los motores de la economía isleña.
En la década de los 90 Cuba había dado luz verde a algunos emprendimientos inmobiliarios para extranjeros, pero los mismos finalmente no prosperaron, mientras funcionarios indicaron recientemente que se espera realizar la apertura de canchas de golf con apoyo extranjero.
La Gaceta Oficial también publicó una resolución del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social incorporando a su "Listado de Actividades que se aprueban para ejercer por cuenta propia" la categoría de "vendedor de producción agrícola en puntos de venta o kioscos". La figura regularizará a personas que ofertan las producciones de pequeñas parcelas y que antes se veían impedidos de hacerlo de manera independiente. Junto a esta normativa se dispuso otra por la cual estos vendedores deberán pagar impuestos y aportes a la seguridad social.
Las reglamentaciones son las primeras desde el discurso del 1º de agosto del presidente, quien aseguró que se realizaría "una actualización del modelo" del país abriendo más espacio para la iniciativa privada, reduciendo la plantilla laboral pública y liberalizando servicios, sin renunciar al socialismo. AP