WASHINGTON | AFP
El gobierno de Estados Unidos revisó a la baja la estimación de crecimiento del segundo trimestre del año aunque menos de lo previsto por los analistas: a 1,6% anual. El presidente de la Reserva Federal dijo que habrá más medidas si hay una recaída.
La cifra de ajuste a la baja es inferior en 0,8 puntos a la primera estimación del crecimiento publicado a fines de julio que había alcanzado a 2,4%. La revisión de todos modos es levemente menor que la estimación de los analistas, que habían previsto un crecimiento de 1,4% en ese período.
En el primer trimestre, el PIB de la primera economía mundial creció 3,7%. Las nuevas cifras confirman que el crecimiento fue socavado por el comercio exterior, mal crónico de la economía estadounidense, como había sido anunciado un mes atrás. Según el departamento de Comercio, la revisión a la baja del alza del PIB "refleja una revisión al alza de las importaciones y una revisión a la baja de los stocks de las empresas y las exportaciones".
Importando más que lo que exporta, Estados Unidos perdió 3,37 puntos de crecimiento en el segundo trimestre, hecho que no se registraba desde 1947. El crecimiento fue posible por otros grandes componentes del PIB.
El alza del consumo de los hogares, que registró una leve aceleración en relación al primer trimestre, alcanzando 2,0%, jugó un papel en la economía y aportó 1,38 puntos al crecimiento en el período. Aunque se redujo en relación al trimestre anterior, la inversión de las empresas y los hogares aportaron 2,75 puntos de crecimiento y el gasto público, que había retrocedido en el invierno, se recuperó y contribuyó con 0,86 punto al alza del PIB.
SEÑAL. Luego de conocerse el dato, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, afirmó que la reactivación continúa pero dio a entender que el banco central podría tener que adoptar nuevas medidas para enfrentar la desaceleración. La economía estadounidense se desaceleró más que lo previsto y su recuperación está "lejos de haber terminado". La reactivación continúa a ritmo lento pero debería acelerarse un poco en 2011, estimó Bernanke.
En uno de sus ejercicios de equilibrista, el jefe del banco central trató de tranquilizar sobre la situación y las perspectivas de la economía estadounidense, sin omitir los riesgos que enfrenta el país.
La Fed tiene los medios para actuar y se mantiene "lista" para hacerlo, pero lo hará de ser necesario, "en particular, si las perspectivas de la economía se deterioraran agudamente", dijo Bernanke, en un discurso ante otros dirigentes de bancos centrales. Pero otra frase, puesta como una advertencia al comienzo de su discurso, permite pensar que este deterioro parece más ineluctable que hipotético: "la lista de motivos de inquietud por la economía indica claramente que el retorno a un crecimiento económico robusto y estable exigirá respuestas eficaces por parte de una amplia gama de dirigentes de la política económica".
Según Zach Pandi, analista de la casa de corretajes japonesa Nomura Securities, esta frase es un "llamado a la acción sin equívoco, dirigido a los otros" dirigentes de la FED. Esta aparece dividida sobre la continuación de la política de reactivación, entre partidarios de medidas adicionales. Igualmente, la manera en la que Bernanke insistió en su discurso sobre la determinación de la Fed de impedir una deflación permite pensar que el riesgo de que se produzca tal escenario, probablemente no sea tan "débil" como había declarado antes.
Peter Newland, economista de Barclays Capital, interpretó en el discurso de Bernanke el eventual anuncio de medidas adicionales por parte de la Fed en el caso de que se produzcan conjuntamente "un crecimiento inferior al potencial del país" (que ya es el caso), "un descenso del empleo en el sector privado" y "una reducción más marcada de las expectativas de inflación" (posible preludio a una aceleración de la deflación en curso).
La cifra
1,6% Es lo que se expandió la economía estadounidense en el segundo trimestre del año, 0,8 puntos menos que el dato preliminar.