LAUREANO BUTTENBENDER
El Ministerio de Ganadería prepara una reglamentación por la cual quien quiera explotar tierra en Uruguay deberá presentar un plan de producción que respete el recurso suelo y su incumplimiento sólo se exonerará por razones climáticas.
El magro resultado de la campaña anterior de cultivos de invierno, sumado a las abundantes precipitaciones de los últimos meses, determinaron que buena parte de los productores agrícolas decidieran no sembrar cultivos de invierno y optaron por una siembra de soja de primera en fecha. Esto trae aparejada la falta de cobertura del suelo con el consiguiente daño para el recurso.
En este sentido, la responsable de la Dirección de Recursos Naturales Renovables (Renare) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Mariana Hill, dijo a El País que en lo que tiene que ver con las actividades de fiscalización de primavera, que es cuando se constata la no siembra de cultivos de invierno y la presencia de suelos descubiertos, en este caso están claramente asociados a cuestiones de clima.
Los datos que maneja Renare es que sólo el 30% del área de soja se cubrirá con cultivos de invierno, por lo que evidentemente los factores climáticos, cuando son claros y evidentes, se tienen en cuenta a la hora de fiscalizar.
Hill recordó que en 2008 cuando arreciaba la sequía y se enfardaron las pajas de trigo, no se tuvieron en cuenta sanciones porque se necesitaba realizar esa tarea para la alimentación del ganado.
"Nuestro foco siempre tiene una flexibilización vinculada al clima", precisó la funcionaria. Hill agregó que "cuando se tengan instrumentados los planes de manejo, este tipo de cosas son más fáciles porque lo que se va a chequear es un plan presentado". En ese sentido, precisó que lo que se trata de lograr es que el productor tenga una planificación del uso del suelo en función de su conservación. Si esa planificación está presentada, un problema climático que impida realizar una cobertura invernal, es un problema puntual que impidió cumplir con esa planificación. "La distancia entre la intención y la efectiva siembra, depende de varios factores y entre ellos el clima", recordó Hill.
Planificación. La Renare apunta a que el productor, de acuerdo al suelo que maneja, tenga una rotación planificada, ya sea agrícola o agrícola-pastoril. "Si puntualmente, porque llovió mucho en otoño y se pasó la fecha, no puede sembrar el trigo y se va derecho a la siembra de verano, que es lo que va a pasar este año, existen algunas alternativas", dijo la técnica.
Sin embargo, consideró que si el productor viene de una producción planificada, no necesariamente se encuentra con un suelo descubierto. "La idea, cuando se implementen los planes de uso, es que este tipo de problemas no presenten un suelo totalmente desnudo en el invierno. Por otra parte, cuando es claro que no se llega a la siembra de invierno, hay alternativas de coberturas rápidas para no dejar hasta el 15 de octubre el suelo descubierto", indicó.
Hill dijo que la implementación de la ley que prevé la presentación de planes de uso y manejo del suelo, que fue aprobada en 2008, se espera que esté finalmente redactada y en aplicación para 2012.