A 48 horas de que se cumplan los 60 días desde que se levantó el bloqueo del puente General San Martín, el asambleísta Roberto Marchesini dijo a EL PAÍS digital que "volver al corte sería volver a entorpecer todo (…) El corte estaba generando obstáculos y no soluciones".
Mañana, los activistas podrían votar la convocatoria a una asamblea ampliada de Gualeguaychú para votar o no el retorno a Arroyo Verde. Igual mecanismo se utilizó el 19 de junio cuando se resolvió levantar la medida-.
"No es el momento para que vuelva el corte. Si volvemos al corte, se va a desvirtuar rápidamente y se va a dejar de lado la causa", sostuvo.
El asambleísta expresó que un nuevo bloqueo del puente binacional "dificultaría la función" de los científicos de Uruguay y Argentina (dos de cada país aún no definidos), "que tienen que tener absoluta libertad e independencia política para actuar", en el marco del monitoreo conjunto a la planta de celulosa y el Río Uruguay.
Marchesini indicó que en la Asamblea conviven "dos grupos muy radicales", por lo que es difícil augurar el resultado de la votación.
Pero más allá de la resolución de la Asamblea, y pese a que los gobiernos del Río de la Plata ya dieron por finalizado el conflicto luego de acordar los criterios del monitoreo de UPM, para Marchesini "el conflicto no terminó", por lo que no descartan realizar otro tipo de protestas: "Podemos hacer caravanas, manifestaciones en la municipalidad y en la casa de gobierno o acciones al costado de la ruta sin cortarla", dijo.
Si bien el dirigente admitió que hubo avances en estos 60 días, aseguró que aún "hay varios puntos incumplidos", entre ellos, que los directivos de UPM (ex Botnia) concurran a declarar ante la Justicia, que se les permita manifestarse en Fray Bentos y que lo presentado en la Corte de La Haya por parte de Argentina sea difundido públicamente.
Cabe recordar que un decreto del ex presidente Tabaré Vázquez declara indeseables a los asambleístas, por lo que no pueden ingresar a territorio uruguayo.
DICHOS DE TIMERMAN. El canciller argentino, Héctor Timerman, recibió a los asambleístas a principios de este mes y se comprometió a un nuevo encuentro en Gualeguaychú, pero aún no fijó fecha.
Marchesini ratificó que Timerman les dijo en aquella oportunidad que "si Botnia contamina, Uruguay tiene que cerrar la fábrica".
"Y dijo más", contó el asambleísta: "Nos dijo que nadie tiene derecho a contaminar y aquel que contamine es un delincuente".
Luego de esta reunión, el canciller argentino fue entrevistado por La Nación de Argentina, donde, según publicó el medio, hizo declaraciones en ese sentido, las cuales luego se encargó de negar, incluso ante su par uruguayo, Luis Almagro.
Por otra parte, los asambleístas también pidieron hoy una reunión con el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri.