MARCELA DOBAL
Mientras reúne sus propuestas y las de privados para fomentar la bancarización, el Ministerio de Economía (MEF) analiza qué efecto tuvo la rebaja de nueve puntos de IVA que rige desde 2006 para compras con plásticos en actividades turísticas.
Fuentes de esa cartera informaron a El País que "no hay una definición concreta sobre si la medida fue o no beneficiosa". Las autoridades aún no saben con certeza si esa resignación en la recaudación ofició como beneficio para incrementar las operaciones o si el crecimiento observado en las transacciones se atribuye a las mejoras tecnológicas y los cambios en las formas de comercialización.
Aun así, el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, dijo ayer que la experiencia "ha funcionado muy bien" y "sirve para nutrir el análisis de diseño de distintas alternativas".
Desde que se aprobó la ley 17.934, el beneficio alcanza a restaurantes, bares, hoteles, inmobiliarias, rentadoras de autos, entre otras actividades.
El objeto de estudio es relevante por ser el antecedente más inmediato al plan de fomento de la inclusión financiera que quiere impulsar el MEF. El gobierno pretende concretar su compromiso programático de reducir la tasa de IVA de 22% a 20% solo a través de las compras con plásticos, pero la Asociación de Bancos Privados cree que el estímulo debe ser mayor para asegurar su efectividad.
Los banqueros consideran que la rebaja debe ser de 10 puntos porcentuales, informó ayer El Observador. El encargado de ese asunto en el MEF, Martín Vallcorba, dijo por la noche a El País que aún no recibió la propuesta de los bancos, pero que será tenida en cuenta junto con las de otros actores.
En tanto, el presidente de la gremial, Julio de Brun, indicó que ese estímulo de 10% no tendrá un fuerte impacto en la recaudación del gobierno porque su universo es muy reducido (solo 10% de las transacciones se hacen con tarjeta), y planteó que el mismo se podría disminuir gradualmente una vez que la medida aumente la inclusión financiera.
TURISMO. Una mayor bancarización permite, según el gobierno, mejorar la formalización de la economía aunque los operadores turísticos creen que la rebaja del IVA al sector no tuvo ese efecto.
El directivo de la Asociación de Hoteleros y Restaurantes del Uruguay, Fernando Mier, dijo a El País que, si bien esa medida aumentó el uso que los consumidores hacen de las tarjetas, no se percibió que un mayor número de comercios incorporaran este medio de pago como opción de pago. De hecho, los propietarios creen que, si el volumen total de consumo no aumenta, la sustitución del pago en efectivo por la compra con tarjeta supone un mayor costo, debido al pago de comisiones a los bancos y las administradoras de plásticos, además de la incorporación de tecnología para concretar las operaciones.
En tanto, el presidente de la Corporación Gastronómica de Punta del Este, Alejandro Viña, coincidió en que aumentó el consumo con tarjeta desde 2006, aun cuando el porcentaje de cobro de servicio con tarjetas siempre fue elevado (cercano a 70% del total). De todas maneras, descartó que esa medida reduzca la informalidad de los restaurantes que abren en temporada, ya que estos prefieren ofrecer descuentos para el pago en efectivo con tal de no regularizar su situación. Sostuvo que la solución pasa por elevar las inspecciones.