Esta noche sube a escena en el Teatro del Centro Carlos Eugenio Scheck una divertida comedia que se desarrolla en un cabaret, cuyo dueño ha decidido atraer clientes de una manera muy particular: vestirse como una diva e interpretar en vivo canciones de corte musical.
Pero su emprendimiento artístico (por llamarlo así) se complica cuando llega al lugar una enigmática cocinera de la cual se enamora. El hilo argumental de la historia es narrado por un personaje simpático y charlatán, denominado "Poeta", cuya experiencia con las mujeres sobrepasa a todo Don Juan nacido antes que él. Su amistad con el dueño del local lo convertirá en su asesor en temas de cómo seducir mujeres, pero la historia dará un giro sobre el final develando una alocada situación.
Así es Laiza Boom Cabaret, un espectáculo musical que se podrá ver a partir de hoy, todos los jueves a las 21 horas. Con texto de Daniel Salomone y dirección de Álvaro Loureiro y Sebastián Bandera, la obra cuenta con las actuaciones de Bandera, Fabián "Chicho" Silva, Laura Rijo y Cristina Adib. La cita es en Plaza Cagancha 1164 y las entradas valen $ 200 (los socios de Club el País tienen una promoción de dos por uno).
El elenco, integrado por cinco intérpretes que actúan, cantan y bailan, da vida a los curiosos personajes que habitan este particular centro nocturno. Entre los parroquianos está Vicente (a cargo de Bandera), quien es el introvertido dueño de un bar, que se desdobla para convertirse en la seudo diva Laiza. El confidente de Vicente en sus charlas de boliche es un escritor mujeriego y soñador, que está interpretado por "Chicho" Silva, un artista que ha sido nominado a los premios Florencio en las ediciones 2008 y 2009.
Al lugar llega una nueva cocinera que se hace llamar Lucía (interpretada por la cantante y actriz Noelia), que sumará episodios al conjunto. Además, todos deberán congeniar con las dos empleadas del concurrido lugar. Se trata de unas meseras muy particulares: la simpática pero bipolar Gladys (Rijo) y la intrigante y seductora Tanguera (Adib).
Los aspectos musicales van por cuenta de Roberto Giordano y Leslie Muñiz, quienes pusieron en juego experiencia y conocimiento. Fueron ellos los que han creado y supervisado los arreglos musicales y vocales que, a ritmo de jazz, boleros y tango, dan el marco sonoro a la obra. Las canciones se filtran en forma constante a lo largo de la trama, sin convertirla en una comedia musical pero sí dándole un toque musical inconfundible. El canto va por cuenta de artistas que ya probaron sus dotes en el género.