El ministro de Defensa, Luis Rosadilla, afirmó en conferencia de prensa que aceptó la renuncia al comandante en jefe de la Armada, Óscar Debali, y que ya se lo comunicó al presidente José Mujica.
Tras confirmar a Hugo Viglietti como encargado de despacho –ocupará en cargo en forma interina-, Rosadilla dijo que este hecho "no pone en duda" la honorabilidad de Debali, al igual que más temprano lo hizo el presidente José Mujica. Destacó, entre otras cosas, las labores de Debali en las operaciones en Haití.
Debali puso ayer su cargo a disposición de Rosadilla, quién discutió anoche la situación con el presidente José Mujica hasta las 2 de la mañana. Finalmente se resolvió aceptar la renuncia del comandante y definieron aguardar al resultado de las investigaciones judiciales sobre las irregularidades, y que se determinen todas las responsabilidades, antes de nombrar a un nuevo comandante.
Sobre las 13 horas, Debali se reunió con Rosadilla, quién le hizo conocer la decisión del Poder Ejecutivo oficialmente. Dijo sentir "afectación personal" por el procesamiento de su sobrino, de ahí la decisión de abandonar el cargo.
Además, hoy también se reunió con representantes de todas las fuerzas políticas, de quienes dijo haber sentido un total apoyo.
Rosadilla afirmó también en la conferencia de prensa que no descarta que algunos de los casos pasen a la esfera de la Justicia militar. Agregó que esto es positivo para la sociedad, ya que habla de la transparencia de la fuerza.
En la plana mayor no se realizarán modificaciones, al menos, hasta febrero.
A estas horas, el ministro se reúne con los jefes de la Fuerza Aérea y el Ejército, para informarles de los planes a futuro.
MOTIVOS. Debali presentó su renuncia luego de que la situación en la fuerza del mar se agravara tras el procesamiento de un sobrino del Comandante en Jefe por el delito de peculado, informó hoy el diario La Republica.
Se trata del teniente de navío Ernesto Menafra, integrante de la Quinta División de Estado Mayor (Comunicaciones).
Con la ronda de careos realizados ayer entre varios oficiales de la Armada, la jueza especializada en crimen organizado Graciela Gatti y la fiscal Mónica Ferrero dieron por concluida la indagatoria por el sistema de compras ficticias en la Armada, que en 2008 simuló la adquisición de un banco de pruebas para motores y una grúa hidráulica por US$ 600.000.