BOGOTÁ | AP Y AFP
Los presidentes de Colombia y Venezuela se verán las caras hoy, en un intento por apaciguar los ánimos, mientras analistas dudan que la reunión produzca logros concretos en lo que provocó la disputa: la presencia de guerrilleros en Venezuela.
La cita entre el nuevo mandatario Juan Manuel Santos y el venezolano Hugo Chávez, que tendrá lugar en Santa Marta sobre el Caribe colombiano, fue anunciada el domingo tras una entrevista en Bogotá de los cancilleres María Ángela Holguín, de Colombia y el venezolano Nicolás Maduro. El encuentro constituye un primer paso para restablecer la relación entre estos dos países, sobre la que gravitan las guerrillas de las FARC y el ELN.
Venezuela rompió las relaciones diplomáticas con Colombia el pasado 22 de julio, luego de que Bogotá denunció que guerrilleros colombianos se esconden en ese país. Pero desde la asunción de Santos, el acercamiento de los dos países se ha dado en tiempo récord.
"La dificultad de las relaciones tenía mucho que ver con un problema entre los presidentes Chávez y Álvaro Uribe, y el cambio de gobierno en Colombia hace posible que se abran las puertas", opinó el experto en temas fronterizos Ricardo Abello, de la Universidad del Rosario. Para este analista, el tema fundamental a resolver en este momento es el de lograr una mayor vigilancia y cooperación sobre las actividades en la zona fronteriza de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
En medio de la expectativa por el encuentro de dos dirigentes de tan disímil corte -Santos, un economista educado en Estados Unidos, y Chávez, un teniente coronel retirado del ejército- los analistas dijeron que quizá el resultado más concreto e inmediato de la cita sea la designación de embajadores tras la ruptura de relaciones diplomáticas.
"Chávez es muy impredecible. Eso lo sabe todo el mundo, que Santos ha tenido visiones muy contrarias a Chávez, y en cualquier momento pueden resurgir enfrentamientos", dijo León Valencia, analista de la institución privada Corporación Nuevo Arco Iris. Afirmó que "lo único cierto es que es más racional la relación que Santos llevará" al encuentro que la que hubo con el anterior gobierno colombiano.
Las exportaciones colombianas a Venezuela han sufrido una vertiginosa disminución en los últimos doce meses, después de que Caracas "congeló" las relaciones en rechazo a un acuerdo militar entre Bogotá y Washington. Tras alcanzar un máximo de US$ 6.000 millones en ventas a Venezuela en 2008, esas exportaciones bajaron a unos US$ 4.000 millones el año pasado y cerrarían este año en unos US$ 1.500, según la Cámara de Comercio Colombo-Venezolana.
Patrick Esteruelas, consultor de la firma Eurasia Group, dijo: "no tengo grandes expectativas sobre el impacto material que esta conversación tendrá en la relación comercial colombo-venezolana", porque la reducción de las exportaciones de Colombia a Venezuela se debe más a las restricciones económicas internas del vecino país, que a problemas políticos. "Para Colombia ya no importa mucho" ese comercio, porque después de un año de ver cerradas las puertas a sus productos en Venezuela, logró encontrar nuevos mercados en Latinoamérica y afianzar ventas a EE.UU., dijo.
Por otra parte, para conseguir el apoyo de Venezuela en el combate a grupos insurgentes, la estrategia colombiana anterior "de la denuncia pública y del insulto ya se agotó", dijo Sandra Borda, profesora de ciencias políticas de la Universidad de Los Andes. Ahora "la estrategia que se va a seguir es búsqueda de la cooperación en materia de seguridad, más a través de canales diplomáticos", agregó. Intercambiar información de inteligencia y un trabajo "mano a mano entre las fuerzas armadas, puede dar resultado... puede funcionar en el caso venezolano si efectivamente existe voluntad política del presidente Chávez" en combatir a los rebeldes y eso está por verse, concluyó.
La reunión será la primera entre jefes de Estado de Venezuela y Colombia desde que Chávez visitara en enero del 2009 el balneario colombiano de Cartagena y se encontrara con el entonces mandatario Álvaro Uribe. Aunque antes de esa cita ya Chávez y Uribe había mantenido varias discusiones fue sólo en julio del año pasado que el mandatario venezolano tomó la medida más drástica: declaró "congelados" los lazos con Colombia.
Las molestias de Chávez con Uribe fueron por varios temas, pero principalmente por los continuos señalamientos de Bogotá de que jefes de las guerrillas FARC y ELN, enemigos de Uribe, están radicados en Venezuela con el aval del gobierno de Caracas, que lo niega. Tales denuncias fueron hechas incluso en los tiempos en que Santos era ministro de Defensa, pero desde la campaña electoral el nuevo mandatario ha dejado de lado los reclamos y sólo aseguró que quería un diálogo "franco y directo" con Caracas.
Uribe en Twitter
El ex mandatario Álvaro Uribe pidió a Chávez, que "deje de ser cobarde lanzando insultos a distancia", en un mensaje difundido en Twitter. Después de que Uribe dejara la Presidencia, Chávez lo tildó de "lacayo del imperio yanqui" y aseguró que en su gobierno condujo a Colombia por caminos de "sangre" y de "guerra".