SALTO | LUIS ALBERTO PÉREZ
Las bajas temperaturas de los últimos días con sensaciones térmicas de ocho grados bajo cero en algunas zonas del departamento, provocaron grandes mortandades de corderos recién nacidos y ovejas esquiladas en perjuicios de pequeños y medianos productores.
Si bien a nivel de gremiales departamentales y oficinas técnicas aún se están elaborando los informes de mortandad, se sabe que en otros puntos de Salto también hay casos similares y en el Norte de Paysandú, en un solo establecimiento de punta en lo que es la raza Merino Australiano, se perdieron 500 vientres recién esquilados por este fenómeno climático.
A medida que transcurren los días y el frío gélido se mantiene, la situación preocupa en cuanto el verde de los campos ha desaparecido y la alimentación para la recuperación de las majadas se hace más difícil.
Carlos Paiva, referente de la Sociedad Fomento de Guaviyú de Arapey, dijo a El País que los perjuicios por el clima se están originando en la parición de corderos y en aquellos rodeos donde se han esquilado con peines finos antes de la llegada de la ola polar.
"Es una lástima que el productor no siga los consejos del Secretariado Uruguayo de la Lana en cuanto a prevenir con las encarneradas y en las fechas de las esquilas. El clima ha cambiado", afirmó. Explicó además que los daños mayormente se están dando en la raza Merino Australiano.
"Estamos en un momento que la oveja y el cordero valen; si no se quiere cambiar son los riesgos que se corren, aunque es una pérdida que para muchos productores va a ser importante", subrayó Paiva.