La inseguridad
Cuando la vida vale una tiza
Alberto | Montevideo
@| "¡Hartos! Creo que es la palabra que representa el sentir de todos los uruguayos de bien, que por suerte somos la mayoría.
¡Injusto! Creo que es la palabra que representa el sentir de todos los uruguayos de bien, cuando sentimos miedo, hasta el momento que nuestros hijos regresan a casa, de estudiar o trabajar o simplemente de haber salido con amigos.
¡Impotencia! Creo que es lo que sentimos toda esa gran mayoría cuando vemos que la mitad de las noticias del día son robos y/o muertes por un poco o nada de dinero, a manos de adolescentes y nenes con no sé cuántas anotaciones y otras cuantas fugas. Inmediatamente reflexiono: los padres. O si no existen, algún familiar responsable. ¿No tienen nada que ver en esto? Se los entregan en la puerta del juzgado o de la comisaría y la gran mayoría llegan a la casa ya sin ellos. ¿No tienen responsabilidad alguna?
Me pongo a pensar en mi señora y en mí, que fuimos padres comunes y corrientes, del montón; ella maestra y yo un padre bastante ausente por trabajar en el interior, pero tratábamos de sustituir la cantidad por la calidad. Y hoy con 55 eneros viudo, veo a cuatro hijos que estudian y trabajan desde muy jóvenes, y no tanto por necesidad sino porque entendíamos que era buena cosa que aprendieran de chicos a disfrutar del placer de gastar algo que supieron ganar con su esfuerzo y sobre todo marcar límites, cuando hay y cuando no, cuando podemos y cuando no. A veces parecían duros, pero evidentemente fueron útiles. Estudiaban en el Seminario y el Juan XXIII, los varones trabajaban en la carnicería de un primo y las nenas en la casa. Hoy uno está recibido y trabajando, al otro le faltan 5 exámenes para recibirse de contador trabajando y me dio un nieto divino; y las nenas llevan la casa desde que falta la mamá, están en 3º y 4º de facultad y trabajan en un estudio contable. ¡Ojo! No me estoy poniendo como ejemplo, porque como dije, éramos como la mayoría de los padres que conocemos.
Ahora bien, todo el mundo habla de bajar la edad de inimputabilidad, de las fallas del INAU, etc., y creo que no apuntan al meollo del problema. En mi modesta opinión, pienso que va a llevar mucho tiempo y reeducación de todas las partes para empezar a vislumbrar una luz en este drama.
Uno lo primero que piensa es qué hace la policía. La policía los detiene, corriendo riesgos de todo tipo, porque los agreden con la impunidad de ser menores. Después vienen los jueces, que los largan al ratito mientras que el policía pasa días entre informes y explicaciones, al tiempo que el joven ya está otra vez en la calle haciendo de las suyas, riéndose del policía, de la gente y del concepto de que el pecado tiene penitencia. Esto desanima a cualquiera y más si se es policía.
Cuando yo era muchacho, el hijo de un médico conocido le sacó el auto y atropelló a una persona. Le hicieron un juicio, le justificaron abultados ingresos a la víctima y este médico fue condenado a pagar mensualmente los ingresos que la familia de la víctima no podía percibir. Conclusión: la Justicia hizo al padre responsable económicamente del grave error de su hijo. Yo no sé si esa ley está vigente, pero pienso que los legisladores deberían ponerla en vigencia o exigir, si aún existe, que los jueces, que parecen tan benevolentes con la minoridad, las cumplan. Es decir, que los padres sean responsables de lo que hacen sus hijos menores.
Un segundo paso sería poner penas realmente duras y no excarcelables, para los que de una u otra forma trafican, porque están jugando con la vida de los que consumen y de todos los que somos potenciales víctimas.
Hay que tratar de movilizar a los que tienen el poder para que den el primer paso para este viaje, y vaya si es un viaje largo, lograr que en este hermoso país la vida valga más que una tiza."
Comparaciones
Memorioso | Montevideo
@| "La recarga de gas para hogares en la República Argentina está a un precio en pesos uruguayos de 9,60 el kilo. Quiere decir que 13 kilos costarían $ 124.80, contra $ 280 que pagamos a la super compañía Ancap, de la cual no tenemos más remedio que ser clientes.
Ese es un ejemplo entre miles de por qué Uruguay es el país más caro de América y quizás del mundo. Llama la atención también que los jubilados allá reciben aguinaldo y en los próximos días percibirán un fuerte ajuste sobre sus pasividades.
Volviendo a nuestro país, se ha publicado por parte de una oficina gubernamental que la canasta básica ha alcanzado la suma de $ 40.000 (sin lujos de ninguna especie). Agreguemos a esto el IASS que se cobra a los jubilados a partir de la suma de $ 16.000 (son potentados) y en miles de casos como en la Caja Bancaria se despoja de la tercera parte de sus ingresos a quienes perciben jubilaciones decorosas que en algunos casos empatarían con aquella canasta.
No me resultan para nada confiables ni agradables quienes están al frente del país vecino, pero admitamos que la población está lejos aún de recibir los palos que soportamos aquí. De las tarifas públicas más vale ni comparar, es para sorprenderse y no gratamente."
¿Quién se hace cargo?
Natalia | Montevideo
@| "El miércoles 28 de julio llego a mi trabajo ubicado en el barrio La Aguada a las 9 de la mañana. Me di cuenta que el alumbrado público de la calle Nicaragua estaba encendido. Cuando observo en detalle, esto iba desde Nicaragua y Arenal Grande hasta por lo menos lo que alcanzaba mi visual, que era esquina Fernández Crespo.
Como soy consciente del problema energético que estamos atravesando mundialmente, llamé a UTE (dentro de mi ignorancia, porque no sabía con quién debía comunicarme) y me dijeron que del alumbrado público se encarga el Centro Comunal Zonal. Llamo al CCZ y me atiende un contestador que el horario es a partir de las 10 horas. Fue ahí que decidí ponerme en contacto con la Intendencia Municipal de Montevideo para intentar solucionar el tema. En la IMM me respondieron que se tenía que hacer cargo el CCZ, entonces les expliqué que hasta las 10:00 (como mínimo) no abrían y mientras tanto estábamos desperdiciando energía. Me pasaron de una sección a otra y la conclusión fue que esperara que abriera el CCZ e hiciera el reclamo.
UTE exhorta a la población a que cuidemos la energía y no la mal gastemos; ¿no deberíamos entonces empezar a dar el ejemplo por casa? ¿No hay una sección que sea de atención telefónica justamente para estos casos? Desde por lo menos las 7.00 de la mañana, que ya amaneció y está claro, hasta las 10 y pico que apagaron las luces estuvimos haciendo un mal uso de la energía."
Contralor del voto
A.F.P. | Montevideo
@| "El artículo 18º de la Ley Nº 16.017 de 20 de enero de 1989, en la redacción dada por el artículo 111 de la Ley Nº 16.134 de 24 de septiembre de 1990, faculta a la Corte Electoral a suspender la aplicación de las exigencias del contralor del voto, así como a modificar el término de la misma.
Creo que el monto de la multa por no votar es de $ 430,00 y el doble si el que no lo hizo es profesional.
Opino que este contralor es absurdo llevarlo a cabo en todos los casos; la Corte Electoral posee suficientes datos históricos para saber cuál es el porcentaje promedio de la población que no vota y a pesar de dicha multa nunca se ha llegado a que sufrague el 100%; por lo tanto, si se produjera un aumento en la abstención que el Organismo considerare importante, entonces sí exijan que se realice el contralor. De lo contrario, el tiempo que se pierde y las molestias que causa, tanto a nivel judicial como notarial, son irritantes."
Basura y reciclaje
Juan A. Araujo | Montevideo
@| "Circunstancialmente estoy en Budapest, Hungría, país que según estimación publicada por Eurostat hace pocos días, ocupa el puesto 21 (63%) en cuanto a PBI (producto interno bruto) por habitante, entre los 27 estados miembros de la Unión, siendo la media de 100. Por delante evidentemente se encuentran muchos de los países europeos occidentales (Luxemburgo 268, Alemania 116, Francia 107, España 103% etc.). Junto con Hungría, punteando bajo, varios de los países de la Europa Oriental como se sabe aún en general más pobres.
Budapest es una ciudad hermosísima, pero se nota en parte de su edificación el bajo presupuesto que se tiene para su mantenimiento, lo cual me hace recordar Montevideo. El costo de vida, exceptuando la vivienda, también es más bajo que en Uruguay, pero lo que más resalto y es el motivo central de esta carta, es la limpieza, confirmándome que la misma no es un tema de presupuesto, sino de educación y orgullo de su habitantes.
La diferencia con Montevideo es total. He viajado por toda América del Sur y del Norte, varios países de Europa, Japón, y cada vez que vuelvo a Montevideo me entristece y da vergüenza lo que veo. ¡Hay que tomar medidas ya! En casi todos los países europeos, en varios centros comerciales como supermercados, ya no dan bolsas de nylon gratis. Uno lleva la suya, o si necesita, compra (nada barato, en algunos lugares de Francia o Inglaterra a uno o dos euros); bolsa que luego aún usada el comercio vuelve a comprar al cliente al mismo valor si la devuelve. Si este es el futuro responsable a seguir, ¿por qué no lo implementamos cuanto antes? ¿Por qué no se centraliza el trabajo de reclasificación, otorgando un muy buen sueldo y condiciones laborales para erradicar que se haga de cualquier forma y en la calle? Con tanto dinero que gasta la Intendencia, ¿no puede hacer una encuesta a estos 10.000 a15.000 trabajadores que se estima realizan estos trabajos, y preguntarles cuánto ganan? Pues bien, ganarán más, trabajarán mejor, se les proveerá de ropa, guantes, servicios higiénicos, galpones, etc., y erradican este problema social. ¿No estamos todos los montevideanos dispuestos a que se gaste algo del dinero que se recauda de esa forma y que el resto lo financie el propio reciclaje?
Esto empeoró en el 2002 con la crisis; buenos tiempos han llegado, pero sigue igual o peor.
¿Hasta cuándo? ¿Qué es lo que queremos mostrar a los turistas? ¿En realidad somos tan sucios de puertas hacia fuera como de puertas hacia dentro de nuestras casas? ¿Cuándo seremos un pueblo educado y orgulloso de nuestras conductas?"
Cañada inundable
Olga Acosta | Montevideo
@| "Vivo en Maracaná Sur, muy cerca de una cañada inundable. Hace años que estamos peleando para lograr que construyan un puente que ayude a evitar estas inundaciones, con todas las consecuencias que eso implica para el barrio.
Sabemos que el Ministerio de Vivienda le entregó la plata a la Intendencia para esa obra. ¡Hace 2 años!
En abril hubo un llamado a licitación y finalmente nos dijeron que las obras empezarían en junio o julio de este años.
A la fecha, todavía no hay novedades. Y encima llueve. En cualquier momento tenemos que llamar a la policía para que realojen a los vecinos por la crecida.
Es un vergüenza cómo nos toman el pelo."