RAÚL MERNIES
Como clara muestra de la preocupación que el tema generó en el gobierno, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Eduardo Brenta, viajó a Florida para conocer la realidad de los casi 600 empleados que están en situación de seguro de paro, pertenecientes al frigorífico Clademar y a la curtiembre Kindale.
El secretario de Estado se reunió con los trabajadores, los empresarios y los representantes de la Unión de Obreros Curtidores (UOC), quienes lo pusieron al tanto de cada situación.
"En Florida hay dos realidades muy diferentes: la del frigorífico es meramente estacional, sucede todos los años. La de la curtiembre es consecuencia de la crisis internacional y de la caída de los mercados europeos y americanos", explicó Brenta.
El ministro negó rotundamente la existencia de un "escenario dramático" en materia laboral, y afirmó que la semana próxima la curtiembre Kindale reabrirá sus puertas y reingresarán los primeros 50 obreros, de un total de 289 que están en el seguro por desempleo.
En el mismo sentido, el titular de la cartera laboral informó que en el próximo encuentro del gabinete productivo, el gobierno analizará la posibilidad de tomar medidas "para ayudar en todo lo posible".
Entre las posibles medidas de auxilio, el ministro mencionó la mejora del porcentaje percibido por concepto de seguro de desempleo y "facilidades impositivas para que las empresas pueden soportar mejor las post zafras".
Desde la UOC se informó que la curtiembre Curtifrance podría enviar al seguro algunos de sus trabajadores de la sucursal Maroñas. Sin embargo, Gabriel López, gerente de la empresa, desestimó esta posibilidad.
"En lo que va de 2010 tuvimos 137 ingresos y 107 egresos, estamos trabajando bien y no tenemos previsto enviar a nadie al seguro de paro", expresó López.
Hace algunos años la empresa cambió su rumbo y dejó de dedicarse exclusivamente a trabajar para la industria automotriz internacional (que hoy está en crisis), dedicándose también al mercado de los muebles.
Sarubbi. El responsable del frigorífico, Christian Sarubbi, confirmó que la totalidad de la plantilla está en seguro de paro parcial, pero agregó que el pasado miércoles la empresa les dio un adelanto (en promedio, unos $ 3.000 por empleado) "para que pudieran pasar mejor este mes", dijo.