MATÍAS CASTRO
A lo largo de los 21 años que Showmatch, con sus diversos nombres y formatos, ha estado en el aire, el público ha visto pasar de todo por allí. Desde el viejo "Espejaime", truco con el que Tinelli mostraba partes de mujeres desnudas, hasta las cámaras ocultas, los sketches y los sucesivos Bailando y Cantando por un sueño, todo ha contribuido para que el programa se mantenga en un lugar visible e influyente de la cultura popular. Cuando Marcelo Tinelli popularizó la expresión "Goma", para referirse a una persona, todo el mundo la empezó a usar. Y lo mismo ocurre hoy, cuando todo el mundo habla de lo que pasa en el programa.
Por eso, cuando el miércoles Tinelli viajó a Miami tras los pasos de Ricardo Fort, el hecho se convirtió en un complemento del espectáculo del programa. El lunes, el millonario dejó el programa abruptamente y se fue, ofendido a muerte, a Miami. Esta reacción sorprendió a todos, le dio un rating alto al programa y logró que el martes todos los medios del espectáculo estaban hablando de esto. Ayer el portal Primicias Ya publicó una foto donde se veía el encuentro de Tinelli y Fort, en el que supuestamente arreglaron sus diferencias.
En la imagen los dos aparecían con ropa veraniega, uno con bermudas y gorro y el otro con camisa abierta y lentes negros. No había duda de que estaban en un lugar lejano al invierno bonaerense. Además se informaba que se habían encontrado en un hotel de lujo. El público seguía las alternativas de la historia como parte de la fantasía que ven en la televisión, donde un montón de personajes rocambolescos los entretienen noche tras noche. Es cierto que hay grandes negocios vinculados a todo este espectáculo y que las rabias que muchos de ellos manifiestan son honestas, pero para la audiencia no deja de ser parte de una fantasía en la que proyectarse. La misma fantasía que ha tomado distintas formas a lo largo de dos décadas y en la que se puede entrar si se es buena bailarina y se tiene suerte.